Zoompamento, como un campamento para chicos, pero online

Por Luján Gassmann (lujangtv@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Los campamentos implican viajes, naturaleza, aventuras y arreglárselas con lo que hay. Nada (o muy poco) de esto pudo hacerse desde marzo de 2020, cuando la pandemia obligó al mundo entero a guardarse puertas adentro. Pero la experiencia de un zoompamento recrea esas situaciones y ofrece mucha diversión para los niños.

Para hablar del tema, El Café Diario entrevistó a Mauro Vuoto, licenciado en actuación, cantante y titiritero para conocer más sobre esta propuesta. 

Mauro Voto: «El zoompamento es una manera de hacer teatro virtual, tender un puente con nuestro público y conocer público nuevo».

¿Cómo definiría la experiencia zoompamento?

¡Fue un gran hallazgo! En plena incertidumbre encontramos, junto a Gabichu Wizsnia y Gustavo Nilsson, una manera de hacer «teatro virtual», de tender un puente con nuestro público y de conocer un público nuevo, para que los chicos no fueron sólo espectadores sino que participaran de una experiencia, de forma activa.

¿Con qué actividades?

Realizando búsquedas del tesoro, resolviendo misterios con la dinámica de  los clásicos libros de «Elige tu propia aventura», haciendo votaciones en los duelos de magos, cumpliendo con las consignas de las canciones de Gabichu, y en el caso de los Zoompamentos temáticos de Roblox, participando con su propio avatar dentro del universo de Laberinto Masticable.

¿Cómo fue adaptarse a esta realidad y a cuantas familias llegaron? ¿De qué regiones o provincias?

Al comienzo de la pandemia pensamos que no íbamos a poder seguir trabajando, hasta que realizamos un cumpleaños de prueba por zoom y nos sorprendimos.  Vimos que los números de humor y las canciones funcionaban como en vivo. Ahí fue que nos decidimos a crear un espectáculo por la plataforma Zoom. A los zoompamentos asistieron más de diez mil familias, de distintas provincias de la Argentina y de otros países, entre ellos México, Chile, Uruguay, Perú, Estados Unidos y España.

Pandemia + redes = zoompamento

Antes de la pandemia, ¿usaban las redes o plataformas para entretener?

Sí, las usábamos para subir contenido grabado, pero no para realizar shows en vivo. Durante el primer año de la pandemia hicimos un ciclo muy interesante por Instagram, todos los días a las 17, y ahí tuvimos mucha participación de los chicos y los padres, que al día de hoy nos agradecen mucho por haber acompañado todos los días a los chicos durante la cuarentena.

¿Cómo es la dinámica del zoompamento?

Primero, los chicos tienen que elegir un espacio de la casa y armar una carpa. Nosotros les damos tres modelos para realizarlas con sábanas, sogas, sillas y almohadas.

¡Muy ingenioso!

Pero en el transcurso de los zoompamentos nos fue sorprendiendo la creatividad para realizar carpas enormes con luces y diseños más complejos que los nuestros. Algunos hasta armaron carpas reales. La otra parte de la preparación tiene que ver con tener a mano elementos para los distintos momentos del show, como linterna, algo rico para comer y tomar, papel y lápiz, disfraces, etcétera.

Sofía tiene 5 años y sigue con mucha atención las alternativas del zoompamento.

¿Los chicos se entusiasmaron de entrada con la propuesta?

Sí, ya en el primer zoompamento comenzaron a escribir carteles y dibujos manifestando su entusiasmo y, con el tiempo, ya fue formando parte del folclore de los encuentros, porque incorporamos la lectura de los carteles luego de finalizar el show.

Muchos de los chicos mantienen las carpas. ¿Qué representan esos espacios? ¿Cuál fue el foco de la actividad?

Dentro de la cuarentena esas carpas significaron salir del encierro cotidiano, generando un «afuera» simbólico. Un espacio de intimidad, complicidad y juego, con cierta independencia del mundo adulto.

¿Cuándo regresan? ¿Tienen pensada una propuesta para el verano?

Por ahora no sabemos. Estamos enfocados en los espectáculos presenciales programados en Buenos Aires y algunos lugares de la costa Atlántica, como Necochea. Si las circunstancias ameritan un nuevo aislamiento seguramente volvamos con el zoompamento, con nuevos números y propuestas.

¿Qué reflexión hacen del zoompamento,  los espectáculos para chicos y el contexto?

Más que un show disruptivo, fue una ventana hacia el exterior, en donde tanto los chicos como nosotros hallamos una manera de encontrarnos y divertirnos juntos. Tan es así que se armó un grupo de amistad entre las familias y nosotros, llamado «Zoompafans».

En primera persona

El zoompamento ofició como un espacio paralelo al real, que generó en los chicos un gran sentido de pertenencia. Junto a mi hija nos permitimos vivir la experiencia y estas son las conclusiones.

A dormir… y a la mañana siguiente, a desayunar de manera virtual con el resto de los acampantes.
  • El encuentro comenzó el viernes a la noche y durante casi dos horas la atención fue permanente.
  • Hubo risas, cantos, misterio, juegos y mucha diversión.
  • El sábado por la mañana continuó la función y los acampantes se volvieron a conectar desde sus carpas, para compartir el desayuno. 
  • El pedido postshow fue dejar «la carpa armada, para jugar».
  • Así, la carpa se convirtió en una especie de cueva que funcionó simbólicamente como una acción de irse a otro lado, ayudó a romper con la rutina.
  • ¡Súper recomendable!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.