You no es una historia de amor

Por Toto Plibersek

Guinevere Beck (Elizabeth Lail) es una joven de veintilargos años. Blanca, rubia, atractiva, que viste elegante. Encantadora. Con una maestría en Literatura en curso y una aspiración a convertirse en escritora. Una tarde entra a una librería en los suburbios de Nueva York. La atiende el dueño, Joe Goldberg (Penn Badgley) , un joven de pelo castaño, delgado, bien vestido. Callado pero no tímido. Sencillo pero no pobre. Seductor. Fanático de los libros. Pero hay un problema. Ella tiene novio: un rubio con mucha plata, típico hijo de, a quien le encanta presumir y vivir de juerga.

Hasta acá podría ser el inicio de cualquier película romántica. El amor imposible que termina siendo. Pero no: Joe no es lo que parece. Debajo de su faceta agradable de buen tipo hay un acosador que no tarda nada en obsesionarse con la hermosa Beck. Y que sería capaz de cualquier cosa por estar con ella.

La serie se llama You y está disponible en Netflix desde el 26 de diciembre de 2018. Está basada en un best seller homónimo de Caroline Kepnes. Fue producida por Warner y ya hay planes para una segunda temporada.

A lo largo de los capítulos los personajes se construyen desde la mentira. No hay un sólo personaje con el que se pueda empatizar, pues esta no es una serie romántica, sino todo lo contrario: una historia de obsesión. No están construidos desde una “moral perfecta”. No son el arquetipo. No hay nada que enternezca, momentos edulcorados, no hay amor. Si hay sexo -bastante- y relaciones conflictivas, tóxicas.

Hay un acosador que se enamora obsesivamente de una mujer. Hay una mujer a la que le cuesta ordenar su vida adulta y recurre permanentemente a excusas para justificar su fracaso profesional y amoroso. Hay un novio que la trata mal, como si no mereciera estar con él. Hay un grupo de mejores amigas manipuladoras y falsas que la insultan a su espalda. Todos tienen algo que esconder. Y en ninguno se puede confiar.

Imagen de la serie 'You'. (Foto: Popsugar.com)
Imagen de la serie ‘You’. (Foto: Popsugar.com)

La historia se cuenta desde el punto de vista de Joe, utilizando voz en off como sus pensamientos. Joe piensa algo -que nosotros oímos- pero dice otra cosa. De esa forma nos vamos hundiendo hasta el fondo de su mente retorcida y enferma. Joe interpreta las cosas como quiere y justifica cualquier acción con el objetivo último: enamorar a Beck y quedarse junto a ella para siempre. Su acoso hace que esté siempre un paso por delante que el resto, desvelando sus mentiras y actuando en consecuencia. A Joe nada lo detiene. El fin justifica sus medios. Ese es el punto fuerte de la serie: enfrentarnos bien de cerca con una personalidad retoricida y enferma.

El personaje de Beck le viene cómodo, se le ajusta a su obsesión. Su fracaso en las relaciones amorosas y en su desempeño profesional se rodea de excusas vagas, lo que demuestra una personalidad infantil e incapaz de adaptarse del todo a una vida adulta. No le faltan oportunidades de cambiar las cosas, pero ella decide ir por el camino equivocado. Beck es doblemente víctima: de un acosador y de sí misma.

La historia se desarrolla entonces en la relación entre estos dos personajes. Es irresistible tratar de ponerse del lado de alguno de los dos en sus conflictos. Por momentos uno es seducido por la exactitud de los análisis de Joe y alejado de la victimización constante de Beck. En otros momentos Joe se muestra como lo que en verdad es, un obsesivo acechador, y Beck muestra coherencia en sus acciones así que uno elige ponerse de ese lado. No hay que olvidar que, aunque Joe nos seduzca con su razón, ésta es la historia de un acosador.

Si algo se aprende durante los últimos tiempos es que el amor no tiene nada que ver con ésto. Sin embargo, You juega con esta tensión, con la extraña sensación de culpa que podemos tener empatizando con un acosador, que justifica su acoso frente a la pantalla y, en el fondo, también nos manipula a nosotros. Nos lleva a justificarlo, a entenderlo, a dejarlo pasar. Es difícil mantener las barreras altas. Sólo en el final se caen para siempre. Pero no dura mucho, porque en los últimos segundos la cosa da un giro y nos hace replantearnos todo lo que pensamos -y sentimos- frente a este ser, dejándonos con ganas de más.

Otro de los temas que se debaten a lo largo de la trama es el uso de las redes sociales y cómo pueden servirnos tanto para crear una imagen falsa de nosotros -o disfrazarnos de otro- como para destruir a quienes odiamos. La relación entre lo viral y lo real aparecen varias veces, y siempre es destructiva. No hay nada esperanzador.

El punto débil de la serie está en las cosas que da por sentado. En el afán de construir a los personajes se abandona la verosimilitud en algunas partes del guión. Frente a una ciertas situaciones, algunos personajes tienen actitudes que una persona de carne y hueso no tendría si eso le estuviese sucediendo. Los recuerdos del pasado “encajan” con la personalidad de los protagonistas y sirven como una justificación forzada de los problemas del presente.

You es la historia de un ser con una mente retorcida que se cruza con una personalidad, digamos, “funcional” a su obsesión, que la alimenta sin quererlo hasta llegar a un punto cúlmine. You nos interpela, nos incomoda, nos asusta, nos engancha, y nos hace reir. Todo a la vez.

Un comentario sobre “You no es una historia de amor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *