Yanina Bulgheroni: «El canto me salvó y me sigue salvando»

Por Mariana Maidana (marianamaidana.elcafediario@hotmail.com)

Yanina Bulgheroni, de niña a mujer con una exitosa carrera.

El cáncer no distingue sexo, género o edad, simplemente puede afectar a cualquier persona por igual. Tal el caso de Yanina Bulgheroni, actriz y cantante, quien a los 10 años de edad fue diagnosticada de Linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta al sistema linfático. A pesar de haber atravesado una niñez diferente, la recuerda como una infancia feliz.

Yanina Bulgheroni recibió varios galardones en el área de espectáculos, como los Premios Grandes del Teatro 2021, y es voluntaria de la Asociación Civil Linfoma Argentina.

Cuenta que el cáncer fue una experiencia que le tocó vivir, pero que gracias al acompañamiento de su familia, amigos y la música logró ganarle la batalla.

El cáncer y los sentimientos de una niña

Yanina Bulgheroni confiesa que su niñez fue «diferente».

Con lágrimas en sus ojos y la voz quebrada, Bulgheroni manifiesta que, en ese entonces, hace 27 años atrás, no entendía qué era lo que le sucedía; sólo observaba los cambios en su cuerpo, algo que la afectó emocionalmente.

Durante el colegio o cuando se juntaba con sus compañeros en las fiestas que organizaban, se sentía discriminada: «lo más difícil de atravesar durante mi enfermedad desde tan chica, fue que se me cayera el pelo; no llegaba a entender qué es lo que tenía, y lo entendí muchos años después con la ayuda de una psicóloga. También fue duro engordar tanto de repente a causa del tratamiento».

«A esa edad comenzaba a ir a los ‘asaltos’ y me juntaba con mis amiguitos -agrega-; era duro si me gustaba algún compañero porque me sentía discriminada. Al sentirme fea, lo viví más por ese lado, faltar a la escuela, a los actos escolares… No lo viví como lo que realmente me estaba pasando: que tenía una enfermedad, sino por lo que mi cuerpo o apariencia generaba en los demás».

«Cuando comenzaba a ir a los ‘asaltos’ y me juntaba con mis amiguitos, era duro si me gustaba algún compañero porque me sentía discriminada; me sentía fea, faltaba a la escuela, a los actos escolares…»

(Yanina Bulgheroni, actriz y cantante)

En la niñez descubre el canto

La cantante Yanina Bulgheroni, una guerrera contra el cáncer.

A pesar de estas circunstancias, la cantante, de 37 años, cuenta que su infancia fue muy linda y sana. Relata que con sus amiguitos de la manzana jugaba a las escondidas, e incluso en las noches de verano juntos organizaban circos en los que cada uno participaba y ella cantaba.

Descubría así que le gustaba cantar, y gracias a la invitación a formar parte del coro de su localidad durante su tratamiento, comienza sus clases de canto, lo que considera que fue una de las cosas que la ayudaron a sanar y a que en la actualidad su vida esté abocada al arte: «la música siempre me acompañó, y sigo cantando porque me salvó y me sigue salvando».

Infancia sana y feliz

Yanina Bulgheroni, abanderada.

Bulgheroni también recuerda que cuando le tocó estar internada en el Hospital de Niños de Rosario, alejada de su padre y hermanas, tuvo a su lado a su madre, quien estaba las 24 horas del día con ella. También la compañía de su compañero de habitación, otro niño afectado por el cáncer:«si bien los momentos que pasé internada, en parte fueron un poco tristes y feos, recuerdo que estaba con otro nene llamado Nicolás, a quien no volví a ver, pero que siempre está presente en mi mente: jugábamos a los videojuegos y a la vez compartíamos un montón de cosas».

De igual manera, se acuerda de su mejor amiga:«otra vez que me tocó estar internada bastante tiempo, mi mejor amiga iba a visitarme. El sanatorio se volvía una fiesta, hacía cualquier pavada y nadie me retaba; nos dejaban jugar, hacíamos como un engrudo con las servilletitas de papel del baño y jabón, y armábamos muñecos con eso como si fuera una masa. Así que, a pesar de haber atravesado esta enfermedad, mi infancia fue muy linda, muy sana y muy feliz».

Esta actriz de la ciudad de Casilda, Santa Fé, sostiene que creer que se puede salir adelante tiene mucho poder; por eso dice que es importante no bajar los brazos y pensar siempre en positivo:«para mí, pensar que uno ya ganó es tener la batalla ganada».