Victoria Aragón cuenta cómo es encarnar a una reina en plena calle Corrientes

Por Patricia Sobrino (www.instagram.com/turmia.ok)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Victoria Aragón encarna a la reina Isabel I de Inglaterra en “Las Dos Reinas”, el clásico de Friedrich Von Schiller que llegó a la calle Corrientes con la dirección de Marcelo Silguero.

La obra relata las alternativas de la turbulenta relación entre la reina Isabel I de Inglaterra y su prima, María Estuardo, reina de Escocia y también aspirante al trono inglés, que marcó el espíritu de la época y terminó de manera trágica, con la ejecución de la escocesa por orden de la hija de Enrique VIII.

Se trata de un hecho trascendente de la historia europea que sigue fascinando al mundo entero y un detalle no menor: la relación no pasó del ámbito epistolar y el ida y vuelta de emisarios, porque jamás estuvieron frente a frente, nunca se conocieron en persona. Por eso, las obras y filmes que sí las enfrentan juegan a pensar cómo hubiera sido, qué hubiera pasado en ese encuentro que María suplicó e Isabel siempre evitó.

Formada en teatro, danza, dramaturgia, tango y canto, Victoria Aragón debutó en los escenarios protagonizando la obra teatral «Capitanes de arena» en 1986. Actualmente, y con una trayectoria de más de 30 años en el medio artístico, Victoria, que actualmente está abocada a la filmación de la película «Lagrimas de fuego» donde tiene un rol protagónico junto a Fabiana Cantilo, y a la obra de Teatro «Las dos reinas» que protagoniza junto a Paula Cantone, charló con El Café Diario.
Si bien en toda obra existe un guion, cada actor va construyendo y dando forma al personaje. ¿Cómo construyó el personaje de la reina Isabel?

Marcelo, el director, tuvo y tiene mucho que ver en la construcción de mi personaje. Él me supo ver mientras estábamos en otra obra, y descubrió una reina en mí. Vio algo y por eso me dio la posibilidad de armar este personaje maravilloso que aparece hoy en el escenario. Traté también de poner en la construcción de mi personaje vivencias personales mías, se podría decir que se las presté al personaje. Así que la reina me tiene como muy colocada desde que llego hasta que me voy.

¿Qué es lo que más le gusta del personaje?
Que va por todos los todos los colores, todos los estados de ánimo. Eso es lo lindo que tiene este personaje, que puedo desplegar un montón de cosas, un montón de virtudes a la hora de la actuación. Eso está muy bueno. Para mí es un placer poder transitar todos estos mojones. Esta obra y este texto me permiten crear, lucirme como actriz. Y aparte actuar en un clásico como Schiller es el sueño de toda actriz.

«Las dos reinas», frente a frente. Foto: Patricia Sobrino.

Si bien hay dos protagonistas excluyentes, la obra tiene un elenco numeroso.

Es un elenco formado por 17 personas arriba del escenario y dos detrás de escena, además de todo lo que es el equipo técnico. La verdad, somos un equipo enorme, todos súper abocados a la obra. La estamos haciendo con muchísimo amor y poniendo todo de nosotros y creo que eso el público lo puede percibir. Por ejemplo, Paula Cantone, excelente actriz que personifica a María Estuardo, la otra reina, me acompaña muy bien y me sostiene también, sobre todo en una escena muy fuerte como lo es la de nuestro encuentro. Tenemos un gran duelo actoral en el que ambas nos complementamos. La verdad que es un placer trabajar con Paula y con todo este elenco maravilloso.

La historia real

Isabel Tudor, única hija de Ana Bolena y segunda hija de Enrique VIII, ocupó el trono inglés entre 1558 y 1603. Su extenso reinado, de 44 años, tuvo tantos acontecimientos destacados que la segunda mitad del siglo XVI se bautizó como la época isabelina y es considerada una «Edad de Oro» para Inglaterra. Con solo 25 años, y tras la muerte de su media hermana María Tudor, Isabel fue coronada en una majestuosa ceremonia en la Abadía de Westminster. La reina se encontró en un mundo de gobierno masculino, pero sus ministros pronto advirtieron que la soberana no tenía intenciones de dejarse presionar.

Uno de los acontecimientos más destacados de su mandato, fue el arresto de su prima María Estuardo, reina de Escocia, en 1568. Como Isabel era reticente a la idea de contraer matrimonio, María constituía una amenaza para la dinastía, ya que, si no había heredero, ella podía hacerse con el trono de Isabel. Por ese motivo, en 1586, el parlamento solicitó dos veces a la reina la firma de la sentencia de muerte de María, cosa que hizo finalmente el 1 de febrero de 1587. Finalmente, poco antes de su muerte, y dado que no tuvo descendencia, Isabel nombró como su sucesor a Jacobo… el hijo de María.  

«Las dos reinas«

Teatro Multiescena

Av. Corrientes 1764, CABA

Sábados a las 20

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