Venezuela, demócratas del Caribe

Por Luciano González

El 20 de mayo de 2018 Venezuela llevaba adelante uno de los actos que definen a un Estado como “democrático”. El sufragio anticipado y fiel a la Constitución se realiza a pedido de la oposición. Resuelto el 29 de enero de 2018, durante el “Dialogo de República Dominicana“, expresamente solicitando que se emitiera sufragio antes del 10 de enero de 2019, y precisó que los comicios se realicen en el primer trimestre de 2018, cuidando de mantener apego a los artículos 230 y 231 que regulan el período presidencial de 2013 a 2019.

Como en algunos países democráticos, en Venezuela el voto es un derecho  libre y voluntario, por ende, así como millones de personas ejercieron su derecho, emitiendo su voto, hubo un porcentaje de la población que obedeció al llamado a la abstención de algunos sectores de la oposición, no significando esto una ilegitimidad en el proceso electoral, que se llevó adelante con participación ciudadana voluntaria.

9.389.056 personas emitieron su voto. Se puede pensar que es una adhesión baja (47.98%) para un país con 19.571.043 ciudadanos habilitados para votar (Fuente CNE Venezuela). Sin embargo, la adhesión es mayor que la de países políticamente “estables” como Chile, en la que de un universo de 14.347.288 habitantes habilitados para sufragar, solo votaron 6.650.000  (46,4%)  dejando un saldo de 53,46% de abstención.

Sebastián Piñera se impuso alcanzó la presidencia con el 54,5% contra el 45,4% de el progresista Alejandro Guillier. No hubo organismo internacional, ni países latinoamericanos, que desconocieran el resultado de los comicios. (Fuente SERVEL Chile)

Gráfico de la abstención en Venezuela

Gráfico de la abstención en Chile.

Las elecciones presidenciales contaron con la participación de 16 partidos políticos: (PSUV), (MSV), (Tupamaro), (UPV), (Podemos), (PPT), (ORA), (MPAC), (MEP), (PCV), (AP), (MAS), (Copei), Esperanza por el Cambio, (UPP89).

Aún no siendo una obligación para estos presentarse a los comicios, sólo siendo requisito del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela que para inscribirse en las elecciones los partidos deben llevar al CNE las firmas de personas que representen el 0,5 % de los inscritos en el Registro Electoral, en al menos 12 de los 24 estados del país, hubo 3 partidos que eligieron libremente no participar de las elecciones (AD, VP y PJ). El TSJ había comunicado una ordenanza con la exclusión del proceso de validación de tarjetas electorales de la alianza opositora (MUD), la cual agrupa casi una veintena de partidos, por “violar la prohibición de la Doble Militancia”.

De los partidos que presentaron líderes, resultaron postulados, Nicolás Maduro, Reinaldo Quijada, Javier Bertucci, Henri Falcón, Francisco Visconti Osorio y Luis Alejandro Ratti. Los dos últimos se retiraron por decisión propia.

Los resultados dieron a Maduro como ganador por amplio margen, obteniendo 6.248.864 de los votos, un 67,84% del universo de votantes.

En el segundo puesto quedó Henri Falcón con 1.927.958, el 20,93%. Después, Javier Bertucci con 1.015.895, 10,82% y Reinaldo Quijada quien obtuvo 36.246 votos, el 0,39% del total.

Resultados de los comicios Venezolanos. Fuente: CNE.

A pesar de los resultados a la vista, algunas entidades acusan procesos viciados, y falsificación de los resultados reales. Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos, llamó a una marcha opositora para este 23 de enero, con el propósito de desconocer la legitimidad de las votaciones y la elección democrática del presidente venezolano, aún cuando el escrutinio y el proceso de sufragio fue celosamente acompañado al menos por 150 personas; 14 comisiones electorales de 8 países; 2 misiones técnicas electorales; 18 periodistas internacionales; 1 Euro-parlamentario y una delegación técnico-electoral de la Central Electoral de Rusia, todo esto, por supuesto, bajo la lupa de todos quienes seguían con atención a través de los medios los resultados de los comicios.

Cantidad de personas y observadores que participaron del control del escrutinio.
Infografía: Elcafediario.com

Tanta atención, tenía quizás, fundamentos en que el sistema de elecciones es automatizado. Sin embargo, el mismo fue utilizado anteriormente en las elecciones parlamentarias de 2015, mostrando un desempeño positivo, recibiendo auditorías antes, durante y después de su empleo. Cabe destacar que el sistema sólo se activa con la huella del votante inscrito, lo que busca garantizar el voto secreto y el principio de “una persona, un voto”. Es así que en aquella contienda, fue la oposición la que se alzó con la victoria.

Esta vez el sistema recibió 18 auditorías todas en presencia de representantes del candidato opositor Henri Falcón, quienes suscribieron las actas en las que manifiestan su conformidad con el sistema electoral, y no impugnando los resultados. Auditorías que además de ser televisadas en vivo por el canal del Consejo Nacional Electoral, buscando entregar mayor transparencia al proceso, en las que se ve cuando se cierra el proceso electoral que el sistema se bloquea y no puede ser reactivado sin el código que posee cada agrupación política participante.

En estos días, como en muchos otros, vemos una Venezuela agitada. Han sido múltiples los intentos de derrocar al presidente electo. Se le ha solicitado expresamente que haga abandono del poder. Ha habido múltiples intentos de tomar el poder por la fuerza (hecho que la oposición le imputa a Nicolás Maduro). Vimos drones con C-4. Militares aguerridos que con helicópteros sobrevolaron la capital del país bolivariano para tomar el poder (y casi vimos su muerte en vivo por las redes sociales) y una seguidilla de declaraciones e insurrección de grupos armados dentro y fuera de las fronteras del país. Algunas personas fueron abatidas por la GNB, que cada vez reitera su lealtad a Maduro.

Hoy estoy oficialmente reconociendo al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela”

Donald Trump – Presidente de Estados Unidos.

El hecho más reciente, tuvo lugar el 23 de enero de 2019 en Caracas, donde Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, se autoproclamó “Presidente encargado de Venezuela”, exigiéndole a Maduro hacer abandono del Palacio de Gobierno.

Su exigencia también contempla elecciones democráticas, ya que dice desconocer los sufragios por considerarlos fraudulentos y viciados, acusando a Nicolás Maduro de haber “usurpado el poder”.

Minutos después del juramento de Guaidó, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reconoció a Guaidó como presidente interino: “Hoy estoy oficialmente reconociendo al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela”.

A este mensaje se le sumaron algunos países latinoamericanos, aunque nuevamente la Guardia Nacional Bolivariana reiteró su respaldo y lealtad a Maduro, quien aún cuenta con el apoyo de Rusia y China como principales aliados.

Desde hace tiempo cientos de personas se manifiestan todos los días a favor y en contra del sistema de gobierno venezolano. (Foto: Luciano Gonzalez)

Luego de la auto proclamación de Guaidó, Maduro emitió un discurso en el que aseguró que no se rinde, y que “irá a la guerra”. Es de esperar que esta guerra de poderes no siga acumulando estadísticas en los obituarios venezolanos, los cuales sólo en la jornada del día 23 ya contaron al menos 15.

Hoy oficialmente Venezuela es un Estado “Bi-céfalo”, aunque por supuesto, sectores oficialistas y estadistas internacionales, declaran que la opción incumple uno de los mandatos constitucionales, la independencia de poderes del estado, al tener control la asamblea nacional que ahora busca la presidencia.

Las protestas en Venezuela, contínuas y peligrosas. (Foto: Luciano Gonzalez)

La situación venezolana es crítica. Maduro tiene un camino pesado para recomponer la estabilidad integral del país. La industria cae estrepitosamente, principalmente por la escasez de materia prima. Se cierran comercios todos los días, con una moneda mega-devaluada y una inflación sobre 34.000% a septiembre de 2018, más un bloqueo comercial impulsado por Estados Unidos y una tensa relación entre sus ciudadanos polarizados.

Guaidó, en caso de asumir el poder, tampoco asegura un porvenir próspero. No basta con el apoyo de Estados Unidos para sacar adelante a un Estado tan herido y es casi carta segura que el Fondo Monetario Internacional se hará presente en el país.

Muchos países ya experimentaron la mano del FMI, y es bien sabido para donde va la historia. El fin del bloqueo de Estados Unidos significaría para Venezuela recuperar relaciones comerciales con al menos 60 países que siguen las imposiciones norteamericanas. Sin embargo, toda producción que se pueda llegar a exportar, no será más que para el pago de una deuda externa que asciende por encima de los 125.000.000 de dólares según estimaciones de economistas y del banco mundial, teniendo en cuenta que 2018.

Venezuela cesó de pagar la deuda externa, y además mantiene una deuda paralela con China y Rusia, sus aliados, con quienes Maduro pensaba negociar con petróleo.

Con estos antecedentes, entonces, esperar un escenario democrático en el país parece difícil. No existe certeza de hasta cuándo se desconocerán los resultados de las elecciones. Quizá hasta que la oposición gane, quizás hasta que una de las insurrecciones dé los frutos que espera dar, no se sabe a ciencia cierta. Lo único que se puede sacar en resumen es que hay gente sufriendo, gente que lo está pasando mal, gente muriendo, por mal manejo de las responsabilidades de quienes “quieren lo mejor para Venezuela”.

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