Una crítica mirada al machismo, en cuerpo y voz por cuatro mujeres

Por Guillermo Tagliaferri ([email protected])

Edición: Florencia Romeo ([email protected])

Y a otra cosa mariposa, obra teatral de Susana Torres Molina, le da un interesante marco al viejo tema del machismo enquistado en la sociedad argentina. Lo particular de este espectáculo es que quienes le ponen cuerpo y voz a la interpretación de cuatro amigos varones son cuatro actrices: Elsita Juri, Cristina Pérez Pol, Patricia Pugliese y Ana Santiago.

Desde la infancia hasta la vejez, los cuatro protagonistas van planteando estereotipos, frases, conductas, miedos y pensamientos fácilmente reconocibles. Situaciones naturales, tan trilladas como cuestionadas, ofrecen un particular punto de vista al ser interpretadas por mujeres que le aportan un particular punto de vista.

El Flaco, el Millonario, el Gordo y el Inglés van pasando por la niñez, adolescencia, madurez y vejez exponiendo su visión machista en relación al mundo femenino. Mezclando comedia con drama, esta obra de teatro invita al pensamiento y a la reflexión.

Patricia Pugliese, Cristina Pérez Pol, Ana Santiago y Elsita Juri.

El Flaco  

Uno de los cuatro protagonistas es El Flaco, cínico personaje que despliega sobre el escenario una forma de pensar, hablar y actuar fácilmente reconocible. El papel lo interpreta Ana María Santiago, dueña de una amplia trayectoria en diversas obras teatrales y que tuvo como maestros a Hugo Midón, Julio Chávez, Ricky Pashkus, Laura Falcoff, Gabi Goldberg, Carlos Gianni y Mariano Moruja. Con ella, habló El Café Diario, al finalizar una de las funciones.

El Flaco, papel a cargo de Ana María Santiago.

El tema de Y a otra cosa mariposa se mantiene vigente a pesar del paso de los años y de los avances en la igualdad de géneros, ¿no?
Sí, es una obra que tiene una vigencia impresionante. Fue escrita en 1980, y es la base de lo que construyó el machismo. Una escucha muchas frases y las reconoce como actualísimas. 
Salta a la vista, observando la obra, la complementación perfecta entre ustedes cuatro. ¿Esa complicidad se trabajó o surgió natural?
Somos cuatro compañeras que nos conocemos de otras obras. Como hay complicidad debajo del escenario, eso se también se nota arriba. Para esta obra buscamos la dirección de Judit Gutiérrez y ella aceptó dirigirnos. Encontró todas las vueltitas habidas y por haber para que nos manejemos tan cómodamente. Tanto la dirección como la apuesta son muy cómodas para nosotras.
¿Cómo es interpretar una conducta masculina siendo mujer?
Lo que pasa es que mostramos la mirada de la mujer sobre el varón. Somos mujeres que tienen esa mirada. Es complicado y, a la vez, es sencillo, porque no dejamos de ser mujeres, más allá de la vestimenta, tenemos las uñas pintadas, los anillos, los aros. Siempre somos esas mujeres, pero tenemos la mirada sobre cómo se construyó ese machismo que hemos conocido y que aún sigue por ahí.

Cuatro actrices en la piel de varones que se suben al escenario.

Queda en evidencia que el objetivo está cumplido, ¿lo nota así?
Componer personajes es maravilloso pero a la vez es complicado. Y cuando una lo logra se produce la magia.
¿Para elaborar el personaje se respaldó en conductas de hombres, familiares o cercanos?
Somos cuatro actrices grandes entre comillas, porque las cuatro tenemos más de 50 años, y hemos escuchado uno montón de cosas, que decimos en la obra, en vivo y en directo. De nuestros padres, tíos, hermanos… Son cosas bastante conocidas por nosotras. No es algo que teníamos que elaborar desde el imaginario, sino cosas que escuchamos habitual y repetidamente.
¿Qué puede decir de su personaje?
Una prepara cada personaje que le toca interpretar. El Flaco me resulta particularmente distante, porque es un tipo muy cruel, muy cruel.
Los cuatro personajes son creíbles y fáciles de encontrar en cualquier grupo de amigos, ¿no?
Claro, porque antes el colegio del Estado compartía y unía. Iban el millonario, el pobre, el rata, el gordo, el flaco…  Y esos grupos de amigos no se disolvían a través de los años. Se mantenían siempre. Así se construyó esta obra.
¿Algo para agregar?
Que estamos orgullosas y felices que en este momento con tantos proyectos y obras, tanta gente elija venir a vernos.

Y a otra cosa mariposa

Tadrón Teatro

Niceto Vega 4802, CABA

Viernes de noviembre a las 21.30

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