Una comedia musical infantil que celebra la unión, la amistad y la solidaridad

Por Guillermo Tagliaferri (guilletaglia60@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

«La flor que extrañaba el sol« es una excelente opción para las vacaciones de invierno. La obra, que el año pasado se estuvo presentando en el Teatro El Cubo, con una cálida recepción del público y galardonada con 3 premios Atina por su coreografía, vestuario y diseño de iluminación, ahora se ofrece en versión online.

La dramaturgia, letras y producción general es de Julieta Fajardo, la música de Mariano Gora, la coreografía de Miranda Sonzini, con la dirección de Camila del Río. El elenco lo integran: Malena Ramos, Sofía Mangiaterra, Ana Fay, Facundo Furque, Leroy Barrera, Paula Stiepovich, Micaela BergalliSabrina Birmajer y Sabrina San Román.

El Café Diario mantuvo una entrevista con Julieta Fajardo, para conocer detalles sobre esta comedia musical infantil.  

En la obra se resalta la solidaridad y el trabajo en equipo, ¿no?

Así es. «La flor que extrañaba el sol» es la historia de una flor y un grupo de animales urbanos, que se unen por una causa común. La flor vive en un cantero que hace tiempo fue cubierto por la sombra de un edificio alto. Llora desconsoladamente porque tiene miedo de marchitarse y su llanto es oído por el resto de los personajes, que se alían a ella para ayudarla a resolver su problema.

Y también un canto a la amistad y la unión…

A raíz de esta unión de fuerzas para solidarizarse con la flor, la situación de los demás también mejora porque, a partir de aquel momento, descubren que se tienen los unos a los otros, en las buenas y en las malas, para siempre. La vida de todos termina enriqueciéndose con las nuevas amistades que florecen. 

«La flor que extrañaba al sol» volvió a escena, pero solamente vía online. Foto: @laflorobra.

¿Cómo fue el proceso de creación de «La flor que extrañaba el sol«?

Además de ser la autora de la obra, estuve a cargo de la producción general. Producir una obra durante 2021, aún en plena pandemia, fue un gran desafío a nivel personal y para el equipo que se unió a mí en esta tarea. Transité gran parte de la producción estando embarazada y, al desgaste que implicó el desafío de llevar la obra ante el público en un año de cierres y aperturas -en el que muchas veces tuvimos que cancelar ensayos y reorganizarnos-, se sumó mi cansancio físico y mi necesidad de bajar unos cuantos cambios antes de la llegada de mi segundo hijo.

Hasta que llegó el momento del estreno.

Estrenamos en octubre y, luego de una temporada hermosa en la que disfrutamos a pleno de la cálida respuesta del público infantil y sus familias, me quedé con ganas de hacer más presentaciones en 2022 y, a la vez, sentí la necesidad de focalizar mi energía en mi bebé y mi familia.

Teatro online

Por estos días la obra se ofrece solamente online. ¿Cuál es el motivo?

Para conciliar las ganas de seguir mostrando nuestro amado musical a un público más amplio y mi necesidad de tomarme el 2022 con más calma, se me ocurrió presentar la obra de manera online durante las vacaciones de invierno, con la fantasía de, tal vez, volver a estrenarla en el teatro dentro de unos años. Veremos qué me depara el destino…

¿Qué ventajas y desventajas tiene representarla online, en relación al teatro presencial? 

El teatro propiamente dicho está hecho para verse en vivo. Hay un intercambio entre los artistas y su público, en el cual la interpretación de los primeros se alimenta de la reacción del segundo. El hecho artístico se completa con el público y ninguna función es igual a la otra justamente por eso. Este intercambio no puede darse cuando uno ve una obra a través de una pantalla. Sin embargo, la tecnología es un gran medio para hacer llegar una obra a personas que, de otra manera, no podrían acceder a ella, ya sea por un tema de distancia, por un tema económico, o -cómo ocurrió los últimos dos años- por una crisis de salud a nivel mundial. Gracias a las conexiones online, en 2020 y 2021, pudimos sentirnos un poco más cerca de nuestros afectos, a pesar del encierro y la distancia, y también seguir accediendo a diferentes formas artísticas, que hicieron nuestras vidas un poco más llevaderas y nos ayudaron a salir adelante.

Julieta Fajardo, autora y productora general de la obra. Foto: @jules_arte.

¿Qué más destaca de ver la función a través de una pantalla?

Las vacaciones de invierno son una excelente oportunidad para llevar a nuestros niños a ver espectáculos, pero no siempre es posible acceder a todas las obras que nos gustarían, por un tema económico o de falta de tiempo de los padres, que tenemos que repartirnos entre el trabajo, el cuidado de los chicos y su entretenimiento. El hecho de ofrecer esta obra online ayuda a que grandes y chicos puedan disfrutarla en familia, en cualquier momento que tengan libre, por un precio accesible, y desde la comodidad del hogar. Además, comprando una sola entrada pueden verla más de una vez. 

¿Cómo surgió «La flor …«?

Antes de convertirse en musical, esta historia de una flor urbana y los amigos que la ayudan a tener una vida plena, fue un cuento. Lo escribí en 2020, cuando la pandemia nos obligó a encerrarnos en nuestros hogares y a estar separados por largo tiempo de nuestros afectos: familiares y amigos. A pesar de la separación física, la unión -aunque a la distancia- con nuestros seres queridos y el apoyo mutuo fue lo que nos ayudó a enfrentar la adversidad y salir adelante.

Un clima especial para crear historias.

De ese contexto de encuentros imposibles -extrañando los abrazos y los besos a los que estábamos tan acostumbrados-, nació el cuento infantil «La flor que extrañaba el sol«, como un ejercicio literario que reivindicaba la empatía, la amistad y la solidaridad como pilares de la felicidad. En él, una pajarita, una gata, un perro y un chico se unen para ayudar una flor triste y solitaria y, en el proceso, las vidas de todos mejoran porque, desde aquel momento, saben que se tienen mutuamente y que podrán seguir contando los unos con los otros, en las buenas y en las malas. 

¿Cómo fue agregarle música al texto?

Al poco tiempo de escribir el cuento, surgieron las canciones con las que cada uno de los personajes relataban sus respectivas historias y sus circunstancias y, a partir de allí, el texto dramático de la obra musical brotó sin pausa.

Literatura, teatro y música

Su formación artística incluye varios campos.

Sí, así es. La literatura, el teatro y la música son expresiones artísticas que me apasionan desde que tengo memoria. Afortunadamente, nunca perdí el amor por la literatura y el teatro de mi infancia y, el hecho de convertirme en madre me llevó a redescubrir los cuentos, las novelas y las obras musicales que tanto disfruté en aquel entonces y volver a emocionarme. Fue así como el aislamiento, el apoyo recíproco con los afectos, mi reconexión con la literatura, el teatro y la música de mi infancia -durante ese 2020 tan extraño y difícil-, y la necesidad de transmitirle a mi hijo los valores que considero más importantes de una manera alegre y divertida, se combinaron en mí y derivaron, inevitable y afortunadamente, en la escritura de mi primera obra musical dirigida a la niñez.

Ágatha, una gata aburguesada y alegre, uno de los personajes de la comedia infantil. Foto: @laflorobra.

¿Se sintió representada con el cuento?

En ese contexto, sin poder salir a caminar todas las mañanas por mi amado Parque Saavedra -como solía hacer antes de la pandemia-, yo misma me sentía un poco como una flor cubierta por la sombra, extrañando el sol y «sin poder hacer la fotosíntesis», tan necesaria para revitalizar cuerpo y alma.

¿A qué edades de espectadores apunta la obra?

La obra originalmente estaba pensada para niños y niñas de aproximadamente entre 3 y 10 años. Viendo la reacción del público en el teatro, nos dimos cuenta de que también la disfrutan muchos chicos más grandes. Y también tuvimos una muy buena repercusión entre sus padres y abuelos. Creemos que esta buena respuesta de un público tan variado tiene que ver con que la obra tiene elementos para todos los gustos. 

¿Qué ritmo musical tiene «La flor…«?

Pasa por estilos de lo más variados: tango, blues, rock, jazz, cumbia pop y ritmos urbanos. La idea era acercarles a los chicos géneros musicales que probablemente no frecuenten, con los que se identifiquen los grandes y todos puedan disfrutar y compartir en familia. Las coreografías son sumamente entretenidas para todas las edades. El público no puede resistir aplaudir en los momentos de mayor despliegue escénico y emocionarse cuando los personajes van narrando sus historias con sus respectivas dificultades y, finalmente, cuando, entre todos, logran superar sus obstáculos. La estética urbana, con un vestuario y un maquillaje que salen de los cánones del típico musical infantil, son otros ingredientes que hacen que la obra sea disfrutable tanto por chicos como por grandes.

¿Qué mensaje pretender transmitir?

Por último, los mensajes que atraviesan la obra favorecen la reflexión y el diálogo entre niños y adultos sobre temas actuales, como el exceso del uso de la tecnología, y otros atemporales, como la importancia de la amistad, el trabajo en equipo y la solidaridad.

Debut con obras infantiles  

Usted tiene antecedentes en espectáculos, sin embargo esta es su primera obra dedicada al público infantil. ¿A qué se debe ese cambio?

Trabajé bastante en teatro, fundamentalmente como productora ejecutiva y asistente de dirección, y también adapté un par de clásicos del teatro para el público adulto. Esta no es solamente mi primera obra dedicada a la niñez, sino que también es la primera obra escrita y producida íntegramente por mí. Puede decirse que mi maternidad por partida doble me inspiró, al igual que mi deseo de volver a ver a niños y niñas bailando, cantando y aplaudiendo en el teatro, luego de un par de años tan difíciles en los estuvieron aislados, sin poder disfrutar de su infancia con normalidad.

«La flor que extrañaba el sol«

Online en: https://la-flor-obra.eventbrite.com.ar hasta el 31 de julio