Paseos en Córdoba Capital y Quebrada del Condorito

Por Lola López  (www.instagram.com/quailola)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Ahora que, ante la posibilidad de quedar varado en el exterior (pandemia mediante), el turista nacional vacaciona dentro del país y busca lugares con aire puro y poca gente (pero a la vez confort), Córdoba se presenta como el lugar ideal porque tiene la particularidad de ofrecer hotelería de calidad, historia, vida nocturna y propuestas gourmet.

Y un bonus prometedor: muy cerca de allí, a menos de 100 km, la presencia del Parque Nacional Quebrada del Condorito, que brinda la posibilidad de estar en contacto con la naturaleza en estado silvestre.

Señalética en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, a 100 kilómetros de Córdoba Capital. Foto: Lola López.

Gastronomía y noche

Se han desarrollado diversos polos para comer rico y distinto en lugares tradicionales de la ciudad como Barrio Güemes, General Paz, Cerro de las Rosas y La Cañada.

Hay posibilidad de encontrar platos de vanguardia y, a la vez, elaborados con productos locales con en concepto de «comida kilómetro cero», que significa que son ingredientes producidos en zonas cercanas y que por lo tato tienen baja huella ecológica porque no deben ser transportados largas distancias.

Propuesta de comidas gourmet en 5 y 7 pasos en Córdoba Capital. Foto: Lola López.

Historia y pulmón citadino de Córdoba

Para un primer acercamiento a la historia de la provincia, lo ideal es un paseo por la Manzana Jesuítica, un conjunto edilicio que comprende la Iglesia de la Compañía de Jesús, la capilla doméstica, la residencia de los padres y el antiguo rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba.

Lo mejor es hacerlo con un guía que ayude a interpretar lo que se ve en el recorrido. Se complementa muy bien con una visita al Parque del Château, un espacio verde con senderos para recorrer. Y disfrutar del aire puro, en la ciudad.

El Parque Nacional

Uno de los trekkings más interesantes es al «Balcón Norte», sitio panorámico de la quebrada donde hay más posibilidades de ver cóndores ya que es utilizado por los adultos para enseñar a volar a sus crías y donde también se bañan y toman sol.

Son 14 kilómetros desde la seccional de guardaparques y hay que llevar agua, gorro y calzado cómodo pero con suela de buen agarre (esto es clave para las trepadas). 

Trekking y avistaje en el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Foto: Lola López.

El cóndor, ave imponente de tres metros de envergadura alar, es el emblema del Parque y lo que todo turista quiere ver. Es un ave en peligro de extinción y de baja tasa de natalidad. Una de las lagunas del área protegida es el único lugar conocido en Latinoamérica donde los cóndores van a bañarse y a acicalarse.  

El cóndor ha enfrentado muchos problemas de conservación también debido a la falsa creencia de que ataca al ganado, lo cual es imposible porque se trata de un ave carroñera, es decir que come animales muertos, y no tiene capacidad de caza.

Su cabeza desplumada y patas con dedos largos, fuertes y con uñas romas para poder sostener el cadáver cuando tironea con su pico, dan cuenta de esto. Pertenece a la familia de los buitres.

Dibujo a mano alzada sobre el cóndor andino, que se distribuye a los visitantes.

Es más: lejos de ser un problema para quienes crían ganado, el cóndor es aliado porque es un experto en búsqueda de carroñas que, si no son consumidas, se pudren y llenan de agentes infecciosos los campos que podrían afectar la salud tanto del ser humano como del ganado.

Además, al realizar ese trabajo «de limpieza» ayudan doblemente al ganadero, ya que de lo contrario atraerían otras especies que sí atacan al ganado, como los perros asilvestrados, o que transmiten enfermedades, como las ratas.

La entrada al Parque es gratuita y el horario más conveniente para llegar a la quebrada (balcones) es antes de las 10:00 horas, a fin de contar con el tiempo suficiente para realizar una visita cómoda y tener luz solar en el regreso.

Es clave tener calzado que, además de resultar cómodo, posea una suela que se agarre bien al suelo, ya que hay muchos lugares para trepar. No se puede ingresar con mascotas y no está permitido hacer fuego (hay que llevar calentador).