Tensión Social tapada por fiebre mundialista

Por Sergio Omar Rodríguez.
Abogado Laboralista, docente y escritor.

Diciembre es un mes álgido siempre en Argentina. Además de ser el mes en que la gente efectúa sus balances de año, es el momento en el que surgen nuevas necesidades de corto plazo que impacientan a la sociedad.

En el mes de las Fiestas, de las despedidas, del fin de ciclo y de la inmediata proyección de las vacaciones de verano, tan esperadas a lo largo del año, el Gobierno debe dar señales claras que favorezcan la paz social en un país donde la huella de los saqueos de 2001 son el cuco permanente de la retina ocular de la memoria colectiva de los argentinos.

Sin embargo, el Gobierno Nacional se encuentra en la actualidad con un freno de mano puesto a sus iniciativas políticas y económicas, ya que no diseñó una estrategia integral para el país, como tampoco siquiera tuvo en estos 3 años y monedas de gestión un plan de gobierno. El Gobierno pensaba que la cosa pública se manejaba con piloto automático cuya inercia era la comandante de destino. Bueno, la realidad demostró que la improvisación es enemiga de lo bueno.

Es llamativa la inacción de un gobierno, que se abusa de la situación fáctica de que los medios y la atención pública se encuentran enfocados en Qatar y en la suerte que corra la selección nacional de fútbol.

La «Messi dependencia» es más evidente en el Gobierno Nacional que en el propio seleccionado de fútbol, que parece haber aprendido lo que la política no en los últimos 10 años: El esfuerzo colectivo es lo que trae como resultado el cumplimiento de metas y objetivos.

Es inminente que el Gobierno tome medidas en favor de la gente y su bolsillo:
Debe eximir del pago de ganancias al medio aguinaldo de diciembre.
Debe decretar urgentemente el Bono para todos los asalariados.
Debe pactar y distribuir productos de la canasta navideña para los movimientos sociales.
Debe dar señales óptimas de la desaceleración de la inflación.

Por ahora, el Mundial tapa toda la tensión social, que ya está en la calle. Los movimientos sociales, incluso los que tienen afinidad con el Gobierno, estuvieron manifestándose; el paro judicial se mantiene y se irán sumando más focos de conflicto.

El Gobierno tiene que parar con el «viri viri» y las fotos de reuniones sociales que no le importan ni le cambian la vida a nadie, y pasar a la acción URGENTEMENTE, antes que Qatar deje de tapar lo que a todas luces es una crisis social insostenible.