Sol, futuro perfecto para una piel saludable

Por María Alejandra Fraser

*Especialista en Comunicación y Marketing Estético.
*Consultora y Disertante Internacional en temas relacionados al negocio estético.
*Miembro de la Day Spa Association
*Gerente de Comunicación y Relaciones Institucionales de Biocosmética Exel Argentina

Producción: Silvia Martínez 

*Relacionista pública en Moda, Belleza y Arte

En la edad media la piel blanca, inmaculada era símbolo de status y belleza. A mitad del siglo XX el modelo cambió y estar a la vanguardia era posible si lucíamos un bronceado contundente, casi diríamos un tostado subido que muchos intentaban obtener a cualquier precio, incluso luchando contra la propia genética. Las tendencias mutan por necesidad o moda, y hoy más allá del 2000 la mirada con respecto al Dios Febo y sus seductores rayos pasa por el cuidado y la precaución sin renunciar a sus caricias.

Todos sabemos que la exposición prudente a los rayos solares es saludable. Constituye, junto con el ejercicio y el deporte, el compañero ideal de la unión con la naturaleza, la gratificación de la vida al aire libre. El placer de la sensación de calor envolvente, la relajación que provoca, su acción energizante y antidepresiva, nos resultan hábitos irresistibles de practicar.

La liberación de determinadas sustancias (endorfinas y melanocortinas) capaces de influir sobre el ritmo bioenergético del organismo sería un posible mecanismo de acción que explicaría estos agradables efectos. En algunos casos el tomar sol se vuelve una adicción ya que este eleva la producción de químicos cerebrales que mejoran el humor y mitigan el dolor. Un estudio reciente demuestra que el 53% de sus devotos son dependientes a la exposición solar al punto de la desesperación, como otros lo son al cigarrillo o el alcohol.

Como expertos del cuidado de la piel, somos conscientes de que la exposición excesiva y reiterada acarrea no sólo arrugas, sino también produce daños irreversibles en la piel, favoreciendo la aparición del cáncer cutáneo. Tanto en los medios de comunicación como en las escuelas se difunden las advertencias para enfrentar el sol, pero igualmente existen personas que hacen caso omiso a estos mensajes. Por ello es fundamental que los esteticistas recomienden el uso de pantallas y bronceadores con filtros físicos y químicos de la más alta calidad, como así también tratamientos para preparar la piel y protegerla de los excesos.

Problemas a la vista

Cuando conocemos las graves consecuencias de la exposición sin protección, pasamos a ser responsables del daño si no asesoramos a nuestros clientes debidamente. Apenas cinco quemaduras de sol en cualquier momento de la vida duplican las probabilidades de desarrollar el cáncer de piel. La realidad es contundente y golpea fuerte. En las últimas tres décadas se ha incrementado el número de casos y ha pasado a ser el cáncer más común en el mundo.

Entre mujeres de 20 a 29 años en relación a la generación pasada, la cifra se duplicó, ocupando el cáncer de piel el segundo lugar, según la Sociedad Americana de Cáncer. Y pensar que esta enfermedad es casi un 100% prevenible, siempre y cuando podamos alcanzar el equilibrio, disfrutando del aire libre y disminuyendo los factores de riesgos.

Consejos para cuidarte del sol y evitar el cáncer de piel.
Consejos para cuidarte del sol y evitar el cáncer de piel.

Líneas Solares: La clave: filtros –pantallas y sus standares.

Son sustancias que impiden que la radiación ultravioleta (RUV) y los rayos infrarrojos( (RI) dañen la piel, multiplicando el tiempo de exposición sin lesiones. Absorbe al menos el 85% de radiación UV.

Según su composición pueden ser:

QUÍMICOS: Absorben la radiación y la convierten en calor.

FÍSICOS: Forman una capa protectora que refleja los rayos.

Los filtros solares dejan pasar cierta cantidad de radiación, y la suma de números en la escala no significa que protegen el doble.

FPS 7 absorbe 85.7%
FPS 15 absorbe 93% de radiación.
FPS 30 absorbe 97.3% de radiación.

Las Pantallas son activos o mezclas que reflejan o dispersan RUV (no pasan a la piel) y previenen o minimizan el bronceado y las quemaduras de sol.

Existen diferentes escalas o estándares de medición, y los más utilizados en América son las de a FDA (Va de 0 a 30 plus LINEA SOLAR EXEL) de Estados Unidos y la Europea (COLIPA). Es muy importante conocer esta información al elegir un producto, porque la función del número de fps cambia radicalmente en uno u otro sistema.

Si yo elijo un producto con filtro 30 plus de Exel que se rige por la escala de la FDA, el efecto del mismo, utilizado correctamente, sería de bloqueador o pantalla total (no deja pasar los rayos) ; en cambio uno 30 de la Europea protege como un bronceador ya que solo filtra parte de los mismos.

Categorías basadas en FPS (FDA)

Categoría FPS
Bajo 2 – 4
Medio 4 – 8
Alto 8 – 12
Muy alto 12 – 20
Ultra 20 – 30 +

Clasificación FPS (COLIPA) Europea

Categoría FPS
Bajo 2 – 4 – 6
Medio 8 – 10 – 12
Alto 15 – 20 – 25
Muy alto 30 – 40 – 50
Ultra + 50

Características para elegir un producto:

Que sea confiable
Que sea de amplio espectro, UVA, UVB
Graduación de 7/30 PLUS
Resistente al agua
Que contenga alguna protección adicional: vitaminas, antioxidantes, humectantes, etc.
Que sea hipoalergénico, no comedogénico, fácil colocación, para todo tipo de cutis, atóxico.
Que se pueda aplicar inmediatamente después de un tratamiento y encima de otro cosmético.
Que no contenga PABA ( Acido para Animo Benzoico)
Mineral oil free

Como cuidarnos más.

Evitar exposición en horario de 10 a16 hs
Usar FPS + 15, colocar también en párpados, labios, orejas, nariz.
Reaplicar cada 2hs.y al mojarse.
Usar aún en días nublados
Usar sombrero y lentes de sol.
Broncearse gradualmente.
Educar a los niños y no exponerlos hasta los 6 meses de edad.
Cuidado con superficies reflectoras
Medicamentos foto-sensibles y alergénicos.
Embarazo evitar sol
Realizar tratamientos durante y después de la exposición.
Tomar mucho agua
Evitar la cama solar

Como vemos en la información compartida, broncearse no puede ser una actividad indiscriminada, ni tomada a la ligera, pero siendo cuidadosos y responsables podremos seguir disfrutando del “tono saludable” y del placer de las caricias de los rayos del sol.

Como decía mi padre, adorador sistemático de la estrella que nos cobija, “¡¡tomemos sol, todavía es una de las pocas cosas gratis y universales, para todos!!”

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