Qatar golea a Emiratos Árabes más allá del fútbol

Por Nicolás Fernández

A mediados de 2017 Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaron un bloqueo político, económico y diplomático contra Qatar, apoyados también por Bahréin, Egipto, Yemen y Libia. La razón que esgrimieron los países aliados fueron que el gobierno qatarí brindaba financiamiento a grupos y organizaciones consideradas terroristas, y así contribuía a la inestabilidad de la región.

Tras el anuncio, Qatar quedó aislado de los países vecinos y sus habitantes no pueden ingresar a sus territorios. Actualmente ya no existen relaciones diplomáticas que puedan recomponer la calma.

Por otro lado, gran parte de la industria gasífera y petrolera de Qatar se sustenta en las relaciones que cultiva con Irán, país enemigo de los Estados Unidos. EE.UU. es aliado de Arabia Saudita, y Donald Trump, su presidente, exigió a los países árabes que se desvinculasen de Irán. El pedido de Washington y la alineación de los países del golfo contra Teherán, dejaron en evidencia la posición de Qatar.

El conflicto entre Doha y sus países vecinos se desató después de que la agencia de noticias qatarí (QNA) difundiera unas presuntas declaraciones del emir de Qatar Tamin bin Hamad al Zani, en las que se mostraba a favor de recomponer las relaciones con Irán y apoyar a organizaciones como Hamás.

En lo que al fútbol refiere, Qatar, que será el país anfitrión del próximo Mundial en 2022, goleó (0-4) a la selección de Emiratos Árabes y se clasificó por primera vez en su historia para disputar la final de la Copa de Asia. Nada fuera de lo normal respecto a lo que se espera de un partido de fútbol, sino fuera por el clima hostil que se vivió desde las tribunas.

Sin poder contar con su público a causa del bloqueo impuesto por sus países vecinos (el certamen se desarrolla en Emiratos Árabes), la selección de Qatar tuvo que escuchar su himno nacional bajo una silbatina constante. Después, una vez comenzado el partido, los jugadores qataríes fueron agredidos recibiendo impactos múltiples a causa del lanzamiento de zapatos desde las tribunas donde se encontraban los hinchas locales, ante cada festejo de gol. Cabe destacar aquí que el calzado, para las creencias musulmanas, representa la suciedad. Por eso los musulmanes
(también sucede en otras partes de Europa como Rusia), deben quitárselo para entrar a las casas y, sobre todo, a las mezquitas.

Pese a tantas condiciones adversas, la selección de Qatar logró imponerse al local en esa semifinal, y obtener el derecho a disputar la final de la Copa de Asia frente a Japón, que superó (3-0) a Irán. Ambos finalistas han sido invitados a jugar la próxima edición de la Copa América, a jugarse desde el 14 de junio de este año en Brasil. Qatar compartirá grupo con Argentina, que ha sumado a César Luis Menotti como director general, ratificó a Lionel Scaloni como seleccionador, y ya sabe que contará con Lionel Messi en el certamen.

En esta edición de la Copa de Asia, el futuro rival de la Argentina logró 6 triunfos en la misma cantidad de partidos, sin goles en contra, tras batir a Líbano (2-0), Corea del Norte (6-0), Arabia Saudita (2-0), Irak (1-0), Corea del Sur (1-0) y Emiratos Árabes Unidos (0-4).

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