Noe Oliva: “Superar el cáncer me impulsó a ayudar a otras mujeres”

Por Luján Gassmann (lujangtv@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Noe Oliva tiene 46 años, es asesora de imagen, personal shopper y productora de moda desde hace más de una década. Gracias a los avances de la ciencia, los médicos que la acompañaron y a su tenacidad, pudo superar un cáncer de cuello de útero, el tumor más frecuente entre las mujeres, luego del cáncer de mama y el colorrectal.

Sin dejar su profesión, también decidió brindar ayuda, acompañamiento y contención a mujeres que están atravesando una experiencia similar a la suya, a través de la cuenta de Instagram Oncoimage workinprogress.

El Café Diario dialogó con Noe Oliva para conocer más sobre su vida, en general, y esta iniciativa, en particular.

Noe Oliva, personal shopper y expaciente oncológica, que hoy ayuda a otras mujeres en esa situación. Foto: gentileza de la entrevistada.

¿Cómo fue su experiencia como paciente oncológica?

Me diagnosticaron en octubre de 2019 y lo cierto es que la palabra oncología o cáncer, gracias a Dios, hasta este momento no se conocían en mi familia. De hecho, no tengo a ningún familiar que haya pasado por un tratamiento oncológico, con lo cual fue todo nuevo, leer e investigar. Mi experiencia como paciente fue muy buena, sinceramente, el tratamiento fue llevadero y ahora sigo con controles.

¿Por qué decidió ayudar a otras mujeres?

Vivir esto me llevó a querer acompañar y abrazar a todas las mujeres que pasan por esta situación. A muchas nos intimida el tema de la imagen, la autoestima y el reflejo del espejo, por eso yo estoy tratando de fomentar y dar a conocer lo que nos pasa y la importancia del acompañamiento.

Recuerdo de cuando fue internada para que le hicieran la biopsia. Foto: gentileza de la entrevistada.

Se pueden presentar muchos cambios físicos.

Cuando inicias el tratamiento tenés a tu médico oncólogo, que transita cada etapa, también podés tener un psicólogo o un psiquiatra, una ayuda terapéutica es importante. Pero también hay que considerar esta otra trama, la de los cambios que se van produciendo en el cuerpo, en la imagen que nos devuelve el espejo, en cómo nos vemos nosotras, cómo nos ven los demás y cómo vamos afrontando estos cambios que van surgiendo y que no siempre es tenida en cuenta.

Usted tiene experiencia en moda e imagen. ¿Eso ayuda?

Sí, soy consultora en imagen hace mucho tiempo, más de 11 años, una profesión que me ayudó a afrontar estos cambios y acompañar a otros.

Ayuda, acompañamiento y contención

¿En qué consiste la actividad que desarrolla con pacientes oncológicas?

Hago hincapié en que yo no soy médica y tampoco soy psicóloga, sino que la idea es acompañar a las mujeres, poder transitar juntas cada etapa y entender que no hay que tener miedo ni vergüenza, sobre todo de los cambios que van sucediendo a medida que avanzamos en el tratamiento. Trabajo todo lo relacionado con la seguridad propia, la reconexión con una misma.

Como paciente oncológica fomenta los controles, ¿verdad?

Sí, se deben mantener los controles y los estudios semestrales o anuales, según lo que indique el médico. Insisto con esto, porque es fundamental, no hay que dejar de controlarse porque detectado a tiempo se pasa bien. Puede ser una experiencia que tranquilamente podemos transitar con calma.

El proceso es largo y se cruzan muchas emociones. ¿Qué les brinda su ayuda a estas mujeres?

A veces uno no tiene conciencia o no tiene dimensión del impacto que puede producir en otra persona. Podría contar un montón de anécdotas, mis chicas, así me gusta llamarlas, me devuelven unas palabras tan llenas de cariño, con tanto amor. Las ayudo para volver a verse, reencontrarse, mirarse al espejo, quererse, entenderse.

¿En qué consiste su asesoría?

Trabajo para acompañar a las mujeres a verse bien, a reconocerse y a quererse frente al espejo. Yo lo venía haciendo desde hace muchísimo tiempo, potenciado ahora por esta enfermedad que conlleva muchos cambios, que se presentan a medida que avanzan los tratamientos, como la pérdida de cabello, la delgadez, esa pérdida de peso que es abrupta, el cambio en la piel.

Cuántas cosas…

Pasan tantas cosas que tenemos que tener en cuenta, por ejemplo, que debemos ir modificando nuestros hábitos de higiene, de limpieza y cuidado de la piel, el baño, el cabello, las uñas, todo este tipo de cosas que parecen tan obvios, pero todo cambia a partir del diagnóstico. Obviamente van sintiendo los cambios que se producen por los rayos o por la quimio… Hago esto, básicamente, porque es mi forma de agradecerle y de devolverle al universo esta nueva oportunidad.

La entrevistada, antes de ingresar a una sesión de rayos. Foto: gentileza de la entrevistada.

¿Cómo llegan estas mujeres?

Cada historia es distinta, pero la mayoría llega por recomendaciones y, fundamentalmente, por las redes sociales.   

¿Está en algún hospital?

Me gustaría empezar a transitar este camino en los hospitales públicos, donde a veces las mujeres no tienen recursos para poder llegar a alguien que las pueda acompañar. Por supuesto, que esto es ciento por ciento solidario, yo no cobro por este acompañamiento. Así que estoy feliz de poder hacerlo, esto me motiva, con cada comentario, los abrazos, todo para mí es muy fuente.

¿Dónde te encuentran?

Mi atelier está ubicado en el barrio porteño de Villa Urquiza, tranquilamente podemos tener charlas ahí. También hablamos por WhatsApp o por redes sociales. Por supuesto, siempre estoy con el teléfono encendido, atenta a lo que necesiten. Disfruto cuando podemos encontrarnos en forma física, para mí es mejor porque este concepto del abrazo es necesario, pero a la distancia también nos podemos encontrar.

Cifras para tomar conciencia

En Argentina, el cáncer de útero o cérvix, enfermedad que por ejemplo causó la muerte de Sofía Sarkany a los 31 años, es el tumor más frecuente entre las mujeres, luego del cáncer de mama y el colorrectal. Por esta razón, los ginecólogos solicitan que todas aquellas que tenga entre 25 y 65 años, o incluso menores, pero con más de tres años de iniciadas las relaciones sexuales, se realicen el Papanicolau, cada doce meses.

«El cuerpo siempre te da señales, te va avisando, de lo bueno y de lo malo. Tenemos que aprender a conocer y escuchar nuestro cuerpo«, afirma Noe, destacando la concientización que se realiza cada 26 de marzo, Día Mundial de la Prevención del cáncer de Cuello Uterino.