Modesto Guerrero: “O Maduro expropia a los grandes capitales, o éstos lo acabarán”

Por Daniela Vargas

Sentado en la mesa de un bar, disfrutando de la brisa que corre una mañana de enero, Modesto Emilio Guerrero lee Cien años de soledad, libro que, confiesa, lee todos los veranos. Admirador del barrio porteño de Floresta, lo elige como lugar de encuentro.

Nació hace 60 años en Paraguaná, península ubicada al norte de Venezuela. Biógrafo de Hugo Chávez, se define como “la voz política crítica del chavismo, dentro del chavismo” en Argentina, donde vive desde 1990.

En los últimos días fue protagonista de diversas entrevistas en los medios argentinos por su conocimiento y relación con la Revolución Bolivariana. Durante el encuentro, le llaman desde tres emisoras de radio para realizarle preguntas al aire y, al finalizar, irá a un canal de televisión. “Soy un hablador de paja, un propagandista”, dice, y afirma que ha recibido dos amenazas de muerte a 5 mil km de distancia. “Para ellos es peligroso porque das la campana contraria”.

Lo suelen llamar para que responda preguntas del tipo “¿el régimen de Maduro es una dictadura?” o “¿hay papel higiénico en Venezuela?”, que contesta pacientemente al tiempo que intenta explicar qué hay detrás de los titulares y qué significa lo que sucede hoy en su país de origen.

Periodista, escritor y ex diputado, Guerrero describe a Venezuela a partir de su situación geopolítica. Tiene la primera reserva de petróleo pesado y la tercera reserva de oro del planeta, sumado a que posee un océano de coltán y otros minerales tecnológicos debajo de la tierra sobre la que se monta un estado que no depende del sistema mundial manejado por Estados Unidos. Y en el centro se encuentra un gobierno que se llama de izquierda. “Las tres cosas juntas son tres buenos motivos para hacerle la guerra permanente al gobierno de Maduro.

El analista venezolano asegura que Maduro tiene dos opciones. Seguir los pasos de Cuba, “o vivir en el marambo de crisis recurrente durante 50 años más, como la estirpe de Macondo que está condenada a la destrucción si repite sus errores. Ese es el dilema, que fue el de Perón, de Allende, de Vargas, de Juan Velasco, de todos quienes liberaron alguna rebelión en América Latina”.

Maduro tiene dos opciones. Seguir los pasos de Cuba, o vivir en crisis recurrente durante los próximos 50 años, como la estirpe de Macondo que está condenada a la destrucción si repite sus errores”

¿Qué se está viviendo en Venezuela hoy?

Estamos viviendo una derrota de la derecha, de la oposición venezolana, que es la número 10 en términos político-militares y la numero 23 de 25 pruebas electorales. La derrota se verifica en que fueron echados de los dos cuarteles que tomaron el 22 de enero, y están presos los que se robaron las armas y se rebelaron militarmente contra el Estado. Es decir, que se aplicó la Constitución por medios judiciales correctamente; no fueron fusilados en la plaza pública.

Después, Juan Guaidó se autoproclama presidente y, sin saberlo, queda presidente de dos poderes públicos, lo cual en ninguna república del planeta Tierra está permitido: Presidente del Congreso y Presidente de la República. Ese acto de locura no tiene explicación para ningún analista. Lo dejan pasar.

Estamos viviendo una derrota de la derecha, de la oposición venezolana, que es la número 10 en términos político-militares y la numero 23 de 25 pruebas electorales”

Así, esa derrota político-militar se transfirió al plano de la política diplomática. Llevaron las masas a la calle, lo cual preocupó. El 23 de enero, yo no estaba seguro de que ellos iban a ser derrotados porque llevaron más gente que el chavismo a la calle. La relación de fuerzas estaba a favor de ellos. ¿Qué se esperaba diplomática y mediáticamente? Había una dictadura que iba a caer y un pueblo que no soportaba más. Todos los hechos reales convertidos en titulares terroríficos. La imagen era esa.

Sin embargo, del 23 al 25 eso se modificó. La derecha quedó derrotada porque la disposición al combate del chavismo, siendo un poquito menos que el enemigo, era superior. Estaban dispuestos y armados para defender el Palacio de Gobierno. Ahí, el monopolio de las armas se quiebra por un rato y pasa a ser el monopolio del poder popular. Al mismo tiempo, fueron derrotados en la Organización de las Naciones Unidas y en su aliado más importante, que es la Unión Europea.

Esa derrota está siendo usada por la oposición, pero no por la de Juan Guaidó, sino por el resto de la oposición y, curioso, ninguno salió a apoyar al presidente autoproclamado; se quedaron callados. Ahora están negociando con el gobierno cómo sobrevivir en la derrota.

La oposición utiliza esta derrota, pero no la de Juan Guaidó sino el resto, de donde no salió nadie a apoyar al presidente autoproclamado; se quedaron callados. Ahora negocian con el gobierno cómo sobrevivir en la derrota”

¿Cómo jugó la oposición en las elecciones de 2018?

Cuando Maduro se convence y declara que se adelantan las elecciones, el 20 de mayo de 2018, la oposición no se presenta. Entonces fue Henri Falcón, opositor, ex chavista, y sacó como 2 millones de votos. Bastante. Y Maduro sacó 5 millones 800 mil. Como ganó, entonces es fraudulento. Hubiera ganado Henri Falcón y serían las elecciones más limpias. Ese es el grado de delirio que imposibilita cualquier acceso al conocimiento. Es como la gente que acá dice que Cristina se robó tres PBI. Ellos armaron una fantasía, y les resultó.

Jimmy Carter lo dijo: el sistema de votación en Venezuela es inviolable. La forma de votar y el mecanismo de resolución del resultado son correctos. Entonces Bernie (Sanders) se convenció y sacó una declaración defendiendo a Maduro.

Henri Falcón, opositor, ex chavista, sacó 2.000.000 de votos en 2018. A Maduro le votaron 5.800.000. Como ganó, entonces es fraudulento. Ese grado de delirio imposibilita cualquier acceso al conocimiento. Jimmy Carter, expresidente de Estados Unidos, y Bernie Sanders ya han dicho que que el sistema de votación en Venezuela es inviolable”

Modesto Emilio Guerrero, biógrafo de Hugo Chávez y analista político. (Foto: Daniela Vargas)

¿Cómo surgió Juan Guaidó?

Es un forúnculo. Un accidente producto de dos factores, el colapso de la sociedad venezolana en sus instituciones, y el colapso de la derecha, de la oposición a la que él pertenece. Sino, no tiene explicación. Es un ser anónimo. Un ser que no tiene ni prosapia, ni tradición, ni ha escrito un libro, ni es orador, ni tiene trayectoria militante, ni organizó un partido. Es nada. Un nihilista total.

¿Cómo es que Guaidó puede ser presidente del segundo poder político del país?

Por la circunstancia imprevista de que ellos ganaron el parlamento en 2015 y se dividieron. Al dividirse, alguien tenía que presidir el vacío, y se lo dieron a él. Sin embargo, no es estúpido. El acto de masa del 23 de enero lo hizo a dos cuadras de la embajada colombiana. Terminó el acto y se puso bajo su protección. Sino, lo hubieran agarrado en el camino y estaría preso.

Guaidó es el hombre de Estados Unidos en Venezuela, como acá en Argentina hay hombres candidatos que son directamente financiados o manejados por el Departamento de Estado, como (Sergio) Massa o (Elisa) Carrió. En Venezuela fueron (Henrique) Capriles, Leopoldo López, (Antonio) Ledezma.

Guaidó es un forúnculo. La nada misma. Ni siquiera organizó un partido político. Es el hombre de Estados Unidos en Venezuela, como ocurre en Argentina con Sergio Massa o Elisa Carrió. Pero no es estúpido. Hizo su acto cerca de la embajada de Colombia para recibir protección”

¿Qué se espera que suceda en Venezuela?

Hay que ver qué negocian, cómo negocian, qué concede el gobierno, y la oposición. Lo más previsible es que lleguen a algún acuerdo de tipo electoral, pero si es presidencial tienen un problema.

Si Maduro acepta llamar a elecciones adelantándose 6 años, habrá capitulado. Esto es una hipótesis, no un pronóstico ni un deseo. ¿Por qué? Porque es regalarle 6 años de poder al enemigo, y si algo aprendimos desde Pancho Villa y Emiliano Zapata, pasando por todos los rebeldes del continente hasta hoy, menos Cuba, es que no se regala el poder una vez lo conquistas, porque el enemigo te destroza.

¿Cómo hizo la revolución bolivariana para tener el consenso que hoy le permite estar donde está?

El poder popular fue un proceso muy complejo, facilitado porque el jefe tenía conciencia de su necesidad y comprensión de su inevitabilidad. Y porque el movimiento con el que derrotamos el golpe de estado de 2002 no fue ni reprimido, ni contenido, ni cercado por el gobierno.

El poder popular es el secreto de toda revolución, no es otra cosa. En diciembre de 2002, Chávez dice “organícense como quieran, pero organícense”, porque era un despelote. Todos leales y ninguno obediente. Todos críticos, pero eso es un despelote, y es lo que aprovecha el enemigo para ganarte. Los movimientos se organizaron y derrotamos el segundo intento golpista que fue el golpe petrolero de diciembre de 2002 con Chávez en pleno acontecimiento.

Si Maduro acepta llamar a elecciones adelantándose 6 años, habrá capitulado, porque eso sería regalarle 6 años de poder al enemigo, y si algo aprendimos desde Pancho Villa y Emiliano Zapata, es que no se regala el poder una vez lo conquistas, porque el enemigo te destroza”

Y un poco después, cuando brotaron de los movimientos, de las organizaciones comunitarias, barriales, militantes, 1325 medios alternativos, Chávez dijo “¿qué necesitan?”, no “no hablen”.

En una oportunidad los vecinos echaron a un ministro, y Chávez aprobó la echada. Militar así es fácil porque tienes un aliado en el gobierno. Esa es la Revolución Bolivariana secreta, opaca, de la que no se habla. A otros les interesa la superficialidad, la parte institucional, Chávez, Maduro; pero el secreto está abajo.

Habiendo poder popular, hay organización, disposición y conciencia; lo que el kirchnerismo se negó a formar. Hay conciencia de qué es un error y qué no es un error. Puedes clasificar. Eso costó 4 años de construcción de 2002 a 2007.

Habiendo poder popular, hay organización, disposición y conciencia; lo que el kirchnerismo se negó a formar. Hay conciencia de qué es un error y qué no es un error. Puedes clasificar. Eso costó 4 años de construcción entre 2002 y 2007″

Sin embargo, el desarrollo del poder popular fue a contramano, porque ningún estado quiere un poder alterno, y el poder popular es alterno. Existe porque los trabajadores lo han hecho. Existen centenares de comunas que organizan organismos sociales pero más para la defensa, no solo militar sino alimenticia. Es el límite y la potencia.

Sigue en construcción pero cada vez más limitado porque el gobierno de Maduro no hace nada. A Chávez le gustaba, no lo prohibía. A Maduro no le gusta. Yo milité con él en los años 80 en las huelgas; viene de un partido marxista, guerrillero, pero no lo hace porque en su cabeza está la diplomacia, el Parlamento. Tu destino lo construyes tú.

A Maduro no le gusta el desarrollo del poder popular, como sí le gustaba a Chávez. Él viene de un partido marxista, guerrillero, y en su cabeza está la diplomacia, el Parlamento; pero tu destino lo construyes tú”

¿Por qué la derecha, la oposición, no ha podido contra la Revolución Bolivariana?

La crisis que tienen ellos se basa en un hecho opaco. Son pro-yanquis, testaferros, empleados de los yanquis. No tienen proyecto propio, no tienen Nación en la cabeza, o proyecto social de cambio. Los liberales acá, como Roca, Mitre o Sarmiento, toda esa generación de 1890, tenían un proyecto de Nación, de país, bien burgués y bien explotador. Argentina casi llega a ser un país metropolitano. Era la segunda economía del planeta en términos comerciales. Esa burguesía tenía un proyecto.

La burguesía venezolana no tiene nada. Lo único que tiene es odio. Odian sanguíneamente al chavismo, por eso los queman. Llegaron a quemar 31 chavistas vivos en la calle. Te matan. Yo tengo 2 amenazas de muerte y vivo a 5 mil kilómetros. Soy un hablador de paja, hablador de mariqueras. ¿Cuál es mi peligro? Soy un propagandista. Para ellos es peligroso porque das la campana contraria.

Liberales argentinos como Roca, Mitre o Sarmiento, tenían un proyecto de Nación, de país, bien burgués y bien explotador. Argentina era la segunda economía del planeta en aquellos años. La burguesía venezolana no tiene nada. Sólo odia y mata a quien piensa diferente”

Hugo Chávez, durante un acto público en Venezuela. (Foto: Archivo)

¿Qué sucedió tras la muerte de Chávez?

Chávez lo deja a Maduro con un programa y con un mandato. Desmontar el estado capitalista corrupto de Venezuela para montar sobre sus ruinas un estado comunal. Al no hacer eso, Maduro se hundió en la debilidad que es la que aprovecha el enemigo.

Esa debilidad fue facilitada por su incomprensión de que si no cumples el mandato, te pasa lo que le pasó a todos los procesos revolucionarios de América Latina menos Cuba. Como Cuba cambió la naturaleza del Estado, el carácter de la economía y la conciencia de la gente, ha podido durar medio siglo.

Chávez le encargó a Maduro antes de morir que desmontara el estado capitalista corrupto de Venezuela pero Maduro no lo hizo, se hundió en la debilidad y el enemigo se aprovecha de eso”

¿Qué opinás de la forma en que se trata lo que sucede en Venezuela en los medios de comunicación?

El periodismo actual se dedicó a informar de titulares, y un titular es el resumen chiquitito de un hecho, de un resultado. El resultado no es el hecho. Es el producto de una cadena causal de hechos, y esos hechos no se nombran ni se explican. Si los nombras, el titular se te muere.

¿Cuál es la forma de continuar con la Revolución Bolivariana?

Muy sencillo, eso lo enseñó ya la historia: expropiar. O Maduro expropia a los grandes capitales bancarios y productivos del país para blindar la economía e impedir la hiperinflación, la especulación y el desabastecimiento, sobre la base de una nueva economía productiva, o vivirá 100 años más en marambos políticos recurrentes. No hay otra forma de liberarse de eso. Si no lo hace, los capitalistas lo van a expropiar a él. Hoy, mañana o dentro de 5 años. Es un problema de tiempo y nada más.

Los trabajadores están dispuestos, aunque no sé si todos. Hay un centenar de fábricas bajo producción obrera y acaba de expropiarse una empresa muy grande que la abandonó el patrón y los trabajadores la tomaron.

Los hechos muestran en la historia latinoamericana que si tú no blindas tu economía y tu Estado, te lo blindan y te desalojan. No es un juego; ellos no juegan. Algunos políticos de izquierda creen que se puede jugar, como Lula (Luiz Inácio Lula da Silva) o Néstor (Kirchner). A Lula lo bajaron de la candidatura en la Organización de las Naciones Unidas a preso. Ellos son crueles, hermano.

Maduro debe expropiar. Lo enseña la historia. O expropia los grandes capitales bancarios y productivos del país para blindar la economía e impedir la hiperinflación, la especulación y el desabastecimiento, o lo expropiarán a él. Ellos y la Derecha no juegan. Son crueles”

¿Por qué vino usted a Argentina?

Vine para acá en agosto de 1990 con una beca por un concurso de ensayo. Escribí un librito que se llama Panamá, soberanía y revolución, sobre la invasión yanqui a Panamá del año 89. Me dieron una platica, una placa, y tenía derecho a un seminario en México, Chile o Argentina. Pensé México es muy yanqui; Chile está derrotado, todos son tristes. Entonces fui a Puán (Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires). Osvaldo Bayer, (Tulio) Halperin Donghi y otros que me interesaban. Vine al Seminario de Historia 8 meses.

Mi beca era de 1.000 dólares. Eran millones de australes para este país. Me dieron los billetes en cajas de zapatos. Pero el seminario no funcionó. No había llave para abrir la puerta, otro día no había agua, otro día Osvaldo no llegó porque se emborrachó… el país no funcionaba, ¿por qué iba a funcionar un seminario? A los 3 meses me levanté a una gallega, la madre de mi hijo, y alquilé un apartamento de 2 ambientes en Acassuso.

Fui enamorándome de la bohemia de la capital, de los museos y las bibliotecas, donde robé todos los libros que pude, sobre todo del Diario La Prensa que tenía la mejor biblioteca de esta ciudad que yo había conocido. Yo iba y robaba libros. Robé decenas de libros porque los viejitos de 180 años que la cuidaban tardaban como 1 minuto en doblar el cuello para mirar, y yo tardaba 30 segundos en guardarlo.

Conseguí trabajo de periodista y tuve suerte. Me fui con la madre de mi hijo a Brasil y estuve dos años. Me volví con un hijo y me quedé acá. Un hijo es una raíz. Ahora, a los 60 años, tengo dos, y menos razones para irme.

Nunca me gustó vivir en Venezuela, porque no es el espíritu nacional que a mí me cuadra, no son los modos. A mí me decían “el nórdico” porque me gustaba todo lo estético, los sueños. Venezuela no te brinda eso, tiene cosas maravillosas, incluso tiene mejor teatro que acá, pero no tiene la vida cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Si pudiera mudarme hoy, me iría a Bolivia o a Budapest.

Nunca me gustó vivir en Venezuela porque no es el espíritu nacional que a mí me cuadra, los modos. Venezuela no te brinda lo estético, los sueños, aunque tiene mejor teatro que acá, pero no tiene la vida cultural de Buenos Aires”

¿Cuál es su historia política en Venezuela?

No soy un protagonista pero no soy un anónimo en la historia. Fui diputado antes de que Hugo Chávez fuera Chávez, tengo una carrera política, una carrera literaria, y he sido acá la voz política critica del chavismo, dentro del chavismo.

Soy un cuadro político, es verdad. Yo me formé en el barro de la clase obrera, en el barro de las huelgas obreras y del sindicalismo, y en la militancia política. Luego me hice intelectual, siempre quise ser escritor, era mi búsqueda porque yo era artista. A los 14 años era pintor; a los 17 egresé de la escuela de artes plásticas. Fui actor. Hasta los 21 era básicamente un artista, soñaba con eso. Por eso, la política no la veo como carrera, sino como un acto humano estético y ético. Eso es lo que me diferencia de muchos compañeros.

No soy un protagonista pero tampoco soy un anónimo en la historia. Fui diputado antes de que Hugo Chávez fuera Chávez, tengo una carrera política, una carrera literaria, y he sido acá la voz política crítica del chavismo, dentro del chavismo”

Vladímir Ulianov ‘Lenin’, en su primer discurso público tras la Revolución Rusa de de 1917.

¿Cómo fue escribir la biografía de Chávez?

Yo hago la biografía desde un paralelo. Voy observando la vida de Chávez desde mi vida porque tenemos la misma edad. Él tenía un año y medio más que yo, pero nos formamos en el mismo país, el mismo tiempo, los mismos escenarios, conocimos a las mismas personas, él se rebeló en la misma ciudad donde yo vivía.

Un día de 1982 recibí una llamada de él cuando era periodista en el diario El Aragueño en mi ciudad. Él llama al diario y pregunta por Modesto Emilio Guerrero. Yo había escrito una nota de opinión secundaria a favor de los militares que se habían pronunciado con un escrito contra un acto de corrupción. El jefe de eso era él, pero yo no podía saberlo, ni que era él el que iba a ser, ni que era él quien me estaba llamando, porque se hizo llamar Jesús María.

Pude hablar con él cuando estaba fundando el movimiento. Era un despelote en términos organizativos, como es todo el país y el Caribe. Hacer la biografía de Chávez me resultó muy fácil. Ponía música llanera todas las mañanas, que es como que pongas chacarera para escribir la historia de Martín Miguel de Güemes; es la música criolla tradicional campesina. Esa música me conectaba con mi infancia y con su infancia, con lo que él cuenta. La disfruté como una novela.

Ahí cuento cómo Chávez fue mutando de muchacho rebelde a militar rebelde. De militar rebelde, a oficial rebelde contra el gobierno. De eso, a tipo que comprendió que América Latina era un problema geopolítico, y no sólo un problema venezolano. De ahí, a entender que había dos clases sociales, a las que no llamaba clases pero no importa: los oprimidos y los opresores. Y que había enemigos entre los que él consideraba amigos: (Tony) Blair, (Bill) Clinton y otros de la época.

Chávez se metía en todo laberinto que es como meterse en un hormiguero. En los teóricos, los políticos, los militares, los personales; un tipo eruptivo. De cada laberinto, lo importante es cómo salía. Él salía por la izquierda. La vida es una contradicción permanente que tú vas resolviendo por las buenas o las malas. La vida no es más que la suma de contradicciones que resuelves o no resuelves.

Yo la hice con el placer de casi autorretratarme, pero él era militar y yo era militante civil. Él aprendió lo que pudo en los libros y en la vida militar, que es muy limitada. En la vida civil, tú estás enfrentado a los poderes públicos, desde el diario que miente, hasta la Policía que te pega y el Ministerio que te engaña. El militar enfrenta un poder público. El poder de la corrupción o la violencia de las fuerzas armadas. Entonces Chávez tuvo una formación limitada; yo la tuve más completa con una ventaja intelectual, que es que me formé en el marxismo. Chávez picoteó marxismo.

Hugo Chávez era de “la tercera vía” y creía que se podía. Eso es perdonable en él porque no tuvo una formación política previa. No es comprensible en quien se haya formado en el marxismo. Chávez pensaba que el capitalismo era reformable, como dijo Cristina (Fernández de Kirchner), como ha creído Lula, que el capitalismo es humanizable. Llegaron a 60 años y, como dicen los campesinos, el oro viejo no aprende a hablar, porque ya cuesta romper. Duele romper con lo que crees y creer lo contrario, por eso a Cristina le costó tanto lo de la Ley del Aborto.

Yo quisiera a Fidel (Castro), a Lenin, a Trotsky, no a Chávez. Chávez es incompleto. Yo describo el Chávez que fue, no el Chávez ideal que yo tengo en la cabeza o que la Derecha tiene en la cabeza. Todo el que vivió de ilusiones, terminó mal.

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