Michael Buffer: el hombre del ring que no recibió ni un golpe

Por Emiliano Genez (emilianonehuengenez@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Las grandes veladas del boxeo internacional son esperadas por miles de fanáticos alrededor del mundo, y en muchas ocasiones, excede a lo que sucede en el ring. El pesaje, la conferencia de prensa antes del combate y las provocaciones entre los peleadores le suman condimentos a noches que quedan para el recuerdo.

Sin embargo, antes de que suene la campana inicial, está la presentación oficial de los boxeadores. Para esta tarea existe un número uno ineludible: Michael Buffer.

Michael Buffer, una leyenda del boxeo internacional.

Cuando se habla de boxeo se piensa en Las Vegas, en peleadores famosos y en la voz de Buffer. Es así. Con solo un promedio de 2 minutos arriba del ring, supo hacer una fortuna que es la envidia de cualquier deportista.

Su frase insignia «Let’s get ready to rumble» (¡Prepárense para la batalla!) lo convirtió en una leyenda del deporte. No es ningún actor de reparto, Buffer es un personaje infaltable en las noches más especiales del boxeo.

Buffer: orígenes y comienzo tardío en la profesión

Buffer nació en el ocaso de la Segunda Guerra Mundial, en noviembre de 1944, en Filadelfia. Sin embargo, fue criado en la ciudad de Roslyn por padres adoptivos, ya que los suyos se separaron cuando era un bebé de 11 meses. Tuvo esporádicos contactos con su madre biológica, pero nunca se marchó de su hogar de acogida.

Antes de ser una leyenda del boxeo, fue fotógrafo en la Guerra de Vietnam, vendedor de autos y modelo.

Lo cierto es que a la edad de 38 años, Michael Buffer dio sus primeros pasos como presentador de box. Luego de presenciar junto a su hijo una pelea y escuchar la presentación del locutor, sintió que él podía hacerlo mejor.

De esa forma, comenzó a postularse como presentador en distintos casinos que brindaban peleas. El único que le dio una oportunidad fue el Playboy Hotel & Casino, en 1982. Aquel fue el puntapié inicial de una historia que sigue vigente.

Conexión familiar y explosión monetaria

De inmediato, Buffer ganó respeto y popularidad dentro del ambiente boxístico. Si bien su primer slogan fue «Abróchense los cinturones», hacia 1984 lo cambió por el «Let’s get ready to rumble» que hoy conocemos. La frase fue inspirada en Muhammad Ali, quien le dijo «Rumble young man, rumble» a uno de sus oponentes. 

La década del 80’ fue el comienzo de la popularidad para Buffer. Empezó a ser el presentador oficial de ESPN y se vinculó con Donald Trump para trabajar en su casino. De todos modos, la explosión monetaria que lo hace ser hoy uno de los hombres del deporte más ricos del mundo se lo debe a su medio hermano, Bruce Buffer.

Los hermanos Michael y Bruce Buffer. Fuente: ESPN.

Pese a que corre la misma sangre por sus venas, Michael y su medio hermano menor Bruce se conocieron de grandes. De hecho, a finales de los 80’, junto a su padre presenciaron una pelea en la que Michael ofició de presentador y lo impactó el parecido físico que tenían, además de compartir el apellido. Todo terminó con el padre confesando que tenía un medio hermano que nunca había visto.

De inmediato los hermanos se conocieron y formaron una relación entrañable, pese al tiempo que estuvieron sin saber uno del otro. Michael nombró a Bruce como su agente y comenzaron a trabajar en conjunto.

El menor de los hermanos tuvo una idea brillante: patentar la frase «Let’s get ready to rumble». Bruce transformó la insignia de su hermano que volvía locos a los espectadores en una máquina de generar dinero. Se estima que la recaudación por la patente oscila los 400 millones de dólares.

Como si lo de Michael Buffer fuera poco, Bruce también incursionó en el mundo de la presentación de eventos deportivos. Hacia 1992, su hermano mayor le dio las primeras oportunidades en lo que por entonces era un espectáculo desconocido: la UFC. A partir de allí se convirtió en el locutor estrella y creó su propia insignia al igual que su hermano. «It´s time» («Es hora») fue la elección de Bruce.

Reconocimiento y popularidad

Con más de 40 años en la industria, Michael Buffer es una verdadera leyenda. Su compromiso con la tarea de presentación cambió por completo las noches de boxeo. En las grandes peleas por campeonatos mundiales siempre estuvo presente. Se estima que cobra entre 25 mil y 100 mil dólares, dependiendo de la pelea.

Su popularidad llegó a tal nivel que hasta fue presentador en la WWE, la industria de lucha libre más famosa del mundo. También participó en decenas de películas y fue convocado en varias ocasiones para presentar en la NBA, NFL, MLB y Fórmula 1. Hasta llegó al fútbol: una vez inauguró la temporada del Chelsea de Inglaterra.

A lo largo de los años fue el locutor oficial de peleas de boxeadores estrella como Mike Tyson, Floyd Mayweather, Vladimir Klichko, Evander Holyfield, Manny Pacqiao, Óscar de la Hoya y Julio César Chávez (Padre e hijo), entre otros.

Paso por Argentina

En abril de 2013 Buffer estuvo en el país para la presentación de la pelea entre Sergio «Maravilla» Martínez y Martin Murray. Aquella velada en el estadio de Vélez Sarsfield fue la primera y única defensa exitosa del título mundial de peso mediano de la CMB para el argentino.

En diversas notas con medios locales recuerda que mucha gente lo saludaba en la calle y le decía «Señor rumble». Dentro del ring hasta se animó a replicar su estelar presentación en castellano.

Buffer, micrófono en mano, en el estadio Vélez Sarsfield.

En aquella noche mágica en la que «Maravilla» Martínez ingresó al ring a la par de René Pérez (Residente) con la canción «Latinoamérica» de fondo, el argentino venció por puntos al británico luego de 12 parejos rounds. Luego caería ante Miguel Ángel Cotto, también con presentación oficial de Michael Buffer, y se alejaría (momentáneamente) del boxeo.

Previamente, Michael Buffer también presentó el combate entre Martínez y Chávez Jr, en el que el argentino recuperó el título de peso mediano que le habían arrebatado en el escritorio. En esa ocasión al dar el puntaje, describió al último round como uno de los más apasionantes de la historia del boxeo.

Actualidad

Con la amenaza de la pandemia, y siendo una persona de riesgo por su edad, Michael Buffer se aisló durante varios meses. Además de sus 77 años, superó un cáncer de garganta en el 2008. Todo en su vida parece de película; la enfermedad se alojó en el lugar más preciado de su vida, pero lo superó con rapidez.

Como durante muchísimos años, los hermanos Buffer se encuentran separados. Esta vez por fuerza mayor, pero no es algo que los vaya a bajar del ring.