‘Los actores infelices’, el detrás de escena de un trabajador independiente

Por Andrea Domínguez (adominguezperiodismo@gmail.com)

Colaboración en edición audiovisual de Gabriela Composto (gabriela.composto@elcafediario.com)

Editado por Cecilia Oliveros (ceci_oliveros@yahoo.com.ar)

Los Actores Infelices’ es una obra teatral que busca mostrar el día a día del actor independiente, contado en primera persona. Gabriel Gavila, director argentino, la ha creado para ser contada en primera persona.

«La obra surge porque cada vez hay más trabajo para los actores, pero cada vez se hace más de forma gratuita», cuenta Gavila. El estreno de esta obra tiene tanto contenido físico como glamoroso.

Gonzalo Bourren.

En una entrevista con El Café Diario, el actor Gonzalo Bourren cuenta su experiencia al ponerle el cuerpo a este trabajo, que dice haberlo sorprendido. Bourren ansiaba trabajar en una producción tan importante como sucede con LAI y confiesa haberse sorprendido por la convocatoria.

Ambientada en la realidad

LAI está ambientada en la realidad ,que golpea en extremo a los artistas independientes. El trabajo resulta tan crudo que muestra cómo con cualquier ocupación de estas características, se puede salir muy afectado.

«Es la lógica del sistema, y es una cosa muy extraña, ya que en cierta manera estamos como obligados a hacerlo. Es un trabajo que te interesa, que te gusta, y de algún modo encontrás una justificación al hacerlo Pero en sí mismo, es un tipo de explotación como cualquier otra, tal vez incluso más que otra, porque no hay nadie que realmente lo exija», dice el director sobre su creación que es presentada en el Teatro El Excéntrico de la 18, de Villa Crespo.

Bautista Barreiro se luce sobre el escenario.

La trama

Gavila tiene una larga historia de éxitos y suma esta obra a su colección.  Pero lo hace de manera diferente, ya que cumple con un doble rol: el de escribir y el de dirigir sus propias experiencias.

El grupo, que se complementa de manera excelente en el escenario, está integrado por Bautista Barreiro, Gonzalo Bourren y Leandro Sturla, y son todos jóvenes de casi la misma edad. Ya han tenido la oportunidad de trabajar con Gavila en producciones anteriores, y en esta ocasión interpretan las distintas facetas del trabajo independiente.

Cada uno representa una cara diferente, como son los inicios ilusorios, el anhelo de poder vivir de lo que se ama, la carrera a mitad de camino, cuando hay que sobrevivir dentro del sistema pero uno no se resigna al futuro, y la trayectoria final, que golpea con la realidad dejando las esperanzas para los jóvenes inexpertos.

Un alto en el ensayo.

Una crítica fuerte

Si bien el teatro no apunta a la agresión hacia un gobierno puntual, esta obra muestra una fuerte crítica hacia la precarización laboral que sufre el mundo de la actuación independiente, y subraya principalmente el sacrificio económico, físico y la autoexplotación.

«Es todo un mecanismo el que lo impone: el de la economía neoliberal. Sin embargo, es como si nosotros hubiésemos elegido esta situación. Se trata de un hecho muy complicado, ya que el cuestionamiento de este tipo de relación implica el cuestionamiento de uno mismo», menciona el director.

Leandro Sturla en plena actuación.

Cabe destacar que la puesta en escena está realizada con la intención de concientizar desde lo ficticio y lo gracioso. «Trabajamos con el humor porque el humor es un escape -dice Gavila, una forma de aflojar al espectador para que esté más receptivo, y de esta forma llegarle a lo más profundo. El mensaje es claro, lo que necesitamos son espectadores dispuestos a recibirlo».