Laura Berthora: «Cuidarse la piel es una cuestión de salud»

Por Mariana Maidana (marianamaidana.elcafediario@hotmail.com)

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y el que está más expuesto al exterior, ya que no sólo protege del frio o del calor, sino que también regula la temperatura del cuerpo y funciona como un escudo contra las bacterias. Por esto es de suma importancia su cuidado con los productos adecuados y siendo conscientes de qué es lo que se le pone.

Laura Berthora es la creadora de Elevegan, una empresa dedicada a la cosmética consciente, que pone el foco en el cuidado integral, teniendo en cuenta el cuidado de la salud, del medio ambiente y de los animales.

En la actualidad además de contar con una línea completa de productos faciales como Agua micelar, tónicos, serum hidratante, crema facial y accesorios de higiene; crema corporal, están desarrollando para próximos lanzamientos una línea capilar sólida (shampoo y acondicionador). Además de todo esto, los productos son aptos para veganos y cruelty free.

Esta empresaria, especialista en dermocosmiatría con formación hospitalaria, subraya la importancia de poner la atención en la salud más que la de seguir un patrón de belleza. «No existen pieles perfectas, existen pieles saludables», sostiene.

¿Cuál es la importancia de tener una rutina facial diaria y qué es?

El primer paso y el más importante es la higiene, ya que si ésta se llevó a cabo de manera correcta, los tratamientos que hagamos luego, van a tener éxito. De nada sirve aplicarte la mejor crema si no limpiaste correctamente tu piel. Los productos ideales son: Agua Micelar, leche de limpieza, gel de limpieza, espuma facial, entre otros. Cualquiera sea el que utilicemos, siempre se debe enjuagar con agua.

Es importante marcar que no hay que relacionar el hecho de limpiar con raspar, frotar, exfoliar, porque estas prácticas generan un gran daño a la piel, que en consecuencia va a engrosarse, mancharse, e incluso generar más sebo y resecarse. El segundo paso básico es la hidratación donde uno puede elegir una crema o serum según el tipo de su piel y la necesidad que tenga; y por último empezar a reconocer al protector solar como necesario y de uso obligatorio.

Estas rutinas deben realizarse dos veces : una de día y otra de noche, no más que eso. Además, se debe ser constante para ir incorporando el hábito, entendiendo el por qué de cada paso. Una vez logrado esto, se puede empezar a sumar algún que otro producto que complemente y dé calidad al cuidado como los tónicos, incluso combinar hidratantes que actúen en sinergia (serums y cremas).

Entonces, estando en cuarentena y no saliendo de casa, ¿es necesario seguir con la rutina y la aplicación de protector solar?

La rutina es un tema de salud de la piel, no porque voy a salir o me maquille. Entonces, el protector solar debe ser de uso diario independientemente de si está nublado o es invierno, incluso estando dentro de casa. Cuando estamos cerca de ventanas, o pasamos muchas horas frente a una computadora (hay rayos que atraviesan cristales, y la luz azul de los dispositivos electrónicos y su larga exposición a ellos generan también daño celular). Al contrario de lo que muchos creen, un protector no se usa sólo para tomar sol o ir a la playa, también nos protege de la radiación UVB, UVA, IR: es un poderoso antiage que previene manchas, fotoenvejecimiento, e incluso el cáncer de piel.

¿Sirve solamente lavarse con agua y jabón?

Nuestra piel tiene un pH 5.5/6; cuando los jabones tienen un pH igual o superior a 9. Esto quiere decir que van a limpiar de más nuestra piel, barriendo con él. El manto que nos protege. Eso hace que la piel quede tirante, reseca, y al rato se genere más grasa para retener la humedad que tiene, con la necesidad de defenderse por estar totalmente deshidratada.

Además, en nuestra piel tenemos bacterias que conviven y son parte de ese manto que nos protege. Al barrerla completamente, damos lugar a bacterias oportunistas o a que proliferen otras, y de ahí vienen luego las afecciones. Por eso los limpiadores deben tener un pH ácido lo más similar al de la piel (5,5/6)

¿A qué edad es recomendable empezar a cuidarse?

Desde la adolescencia la piel empieza a necesitar un cuidado mínimo (higiene, hidratación y protección), incluso en casos prematuros de acné que necesitan atención médica. Lo importante es entender que el cuidado no se da por la edad sino por el estado y la necesidad de esa piel.

¿La higiene facial sirve para cambiar el aspecto de la piel? ¿Se previenen las arrugas con ella?

Un cosmético, por sí solo no va a hacer nada si no es utilizado en una rutina. Lo que se busca con ella es darle salubridad a la piel. De esta forma, si está cuidada, hidratada y protegida se verá, en consecuencia, más luminosa, y por lo tanto, se va a arrugar menos. Estará mucho más estable y saludable.

Envejecer, vamos a envejecer todos, el punto es cómo, y acompañar el proceso madurativo de la piel. Eso es lo que intentamos mostrar en Elevegan, donde siempre priorizamos enseñar a otros a cuidarse. Quizá desde lo más simple, dando lo que a mí me hubiese gustado obtener en cada consulta con un profesional.

¿Recomienda el uso de mascarillas caseras?

Bajo ningún concepto. El pensamiento crítico es necesario y es muy peligrosa toda la desinformación que circula en internet, incluso de la mano de personas con cantidad de seguidores que entienden poco del cuidado de la piel.

¿Qué puede sucedernos si las usamos?

Como indicamos anteriormente, la piel tiene un pH y una estabilidad. Entonces, si nos aplicamos productos que no son adecuados van a desestabilizarla trayendo complicaciones como irritaciones, brotes, dermatitis de contacto, e incluso infecciones y enfermedades.

Además, esos productos que se usan en forma casera no tienen los controles bacteriológicos necesarios, haciendo que no sean seguros para nosotros. Por otra parte, para obtener un activo (como por ejemplo el de la Aloe Vera) se necesita extraerlo en un laboratorio, porque en cosmética no se usa el jugo exprimido del Aloe sino el extracto que se obtiene a través de distintos procesos.

La epidermis (la última capa de nuestra piel) es como una pared de cemento con ladrillos. Ese cemento se ablanda con solventes específicos que contienen nuestros cosméticos, que ayudan a que el activo penetre un poquito (llegan sólo a la capa córnea) y no queden en superficie. Por lo que hacer una mascarilla de Aloe, o huevo, o miel con cúrcuma, no sólo va a quedar en la superficie sino que va a irritar mi piel y favorecer la proliferación de bacterias y alergias.

¿Hay alguna en particular que no recomiende?

Hay muchas mascarillas en internet que se promocionan como mágicas y esas son las más peligrosas: la mascarilla de bicarbonato y limón para quitar manchas ha sido una de las que más me han preocupado en estos últimos tiempos.

El cuidado de la piel debe ser un acto responsable, consciente, amoroso y respetuoso para con nosotros mismos. Hablarnos bien, tomarnos ese ratito para nosotros, mirarnos al espejo y reconocernos. Enamorarnos de esas marcas, incluso de esas arrugas que empiezan a aparecer, que hablan de historias. Amigarnos con nuestra piel dándole el cuidado y respeto que se merece, es clave.