Las cintas de Ted Bundy, estremecedora o aburrida

Por Toto Plibersek

El periodista Stephen Michaud entró al “corredor de la muerte” de la cárcel de Bradford, en el estado de Florida, en 1977 para hacer una entrevista. Su entrevistado era uno de los mayores asesinos en serie de la historia, Ted Bundy, con más de treinta femicidios confirmados -y varios más que se sospechan-, de todas mujeres jóvenes a las que a veces también violaba, antes o después de matarlas. El resultado después de más de ciento cincuenta horas de entrevista fue el libro ‘Ted Bundy: conversations with a killer’, que a Bundy no le gustó, pero que a Michaud le valió fama internacional.

La historia de Ted Bundy, uno de los mayores femicidas de todos los tiempos, ha sido llevada a la televisión. Una mirada sobre los contenidos.
La historia de Ted Bundy, uno de los mayores femicidas de todos los tiempos, ha sido llevada a la televisión. Una mirada sobre los contenidos.

A principios de este año, Netflix estrenó la serie documental de cuatro capítulos ‘Las cintas de Ted Bundy’, mostrando por primera vez los audios de la conversación que Bundy tuvo que Michaud, en los que gracias a la astucia del periodista -a quien Bundy también buscaba manipular- se conocen algunos detalles de cómo fueron sus crímenes.

Sin embargo, para quienes ya conocen la historia de Bundy, la serie se siente como una repetición un tanto prescindible. Las grabaciones no tienen un rol crucial a lo largo de la trama, y el documental se sostiene a través de entrevistas a testigos e imágenes de archivo de los medios de comunicación de la época, ordenados de forma cronológica.

Así, las cintas que el título vende como una revelación, quedan perdidas entre las imágenes de la televisión y los testimonios de quienes fueron testigos de los hechos. Su importancia es relativa y bien podrían no estar, que la serie seguiría funcionando. El final está atado a las cintas de manera un tanto forzada, intentando justificar el título.

Para quienes nunca las escucharon puede ser un hallazgo interesante. El caso impacta. Es impresionante la impunidad con la que se maneja Bundy quien, haciendo uso de sus encantos, manipula a la policía, al aparato judicial, a la prensa y a la opinión pública. El caso marcó un hito en el estudio de la psicología criminal. El perfil de Bundy no era conocido para la policía, que se demoró en capturarlo. A veces se dan cosas por sentadas como si siempre hubiesen existido, pero el accionar de un psicópata no se entendía hace cuarenta años. Bundy es magnético, y es escalofriante ver su sonrisa despreocupada y carismática.

‘Las cintas de Ted Bundy’ es un documental interesante que revive una historia algo olvidada, siendo ideal para el público que desconoce al asesino. Pero para quienes estén familiarizados, son cuatro horas de tedio.

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