«La Papa», el judaísmo, la familia y cómo convertir el dolor en comedia

Por Gabriela Composto (gabriela.composto@elcafediario.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

«La Papa» es una obra teatral que lleva 4 meses de localidades agotadas, inclusive algunas de las futuras funciones ya colgaron el sold out. Este éxito del teatro independiente habla sobre dos hermanas judías muy unidas, y el cambio que se produce en su relación cuando una de ellas decide convertirse en ortodoxa.

Autobiográfica, «La Papa« está escrita por Natalia Jesica Slovediansky que, habiendo encontrado el tono de humor adecuado, hace de sí misma. Con mucha música acompañando el paso de los años y sus transformaciones, cuenta el vínculo que tiene la protagonista con el judaísmo y en particular con su hermana, y el proceso que atravesó cuando primero su amado tío y luego esta última, toman la decisión de hacerse ortodoxos. Algo que la marcará y cambiará para siempre.

En el escenario la acompañan Florencia Rodríguez Zorrilla, Lucas Spano, Mariana Alvarez y Alejandro Ezequiel Cohen; y la dirección es de Nicolás Salischiker.

El Café Diario conversó con la dramaturga y actriz Natalia Slovediansky, que logró ponerle el cuerpo al dolor y sacarlo en forma de comedia. ¿Qué pasa cuando un cambio inesperado ocurre en la familia? ¿Qué hacer cuando una persona querida elige un camino que no podemos entender?

Natalia Slovediansky y Florencia Rodriguez Zorrilla, las hermanas de «La Papa«. Foto: prensa de la obra.

¿Escribir esta obra resultó, de alguna u otra forma, terapéutico?

Creo que sí, que todo el proceso terminó siendo terapéutico o sanador. Para poder escribirla tuve que meterme muy profundamente en cosas que me dolían, en lugares que incomodaban, en mandatos que venía cargando hace muchos años.

No todo fue escritura.

Todo el proceso de elaboración lo acompañé con terapias, desde mi psicóloga hasta la astrología, el Tarot y un montón de herramientas que fueron ayudándome a entender qué lugar ocupa la religión en mi vida, y qué lugar ocupan las creencias, la fe y el vínculo con mi familia.

Pudo llevar a la comedia un momento doloroso de su vida. ¿Cómo lo logró?

Abordar el tema con humor era algo fundamental, porque ya el proceso fue doloroso. Entonces, encontrarle una vuelta desde lo humorístico fue clave. No me habría salido de otra manera. Me sentaba a escribir y me aparecía un lugar tragicómico, y elegí darle cauce a eso. Fue muy divertido ese proceso de escritura de no tomarme tan en serio lo que era, efectivamente, serio. Poder verlo desde otras ópticas y, además, como es un tema que conozco tanto, y de tantos años, al mismo tiempo poder caricaturizarlo un poco. 

En La Papa hay lugar para mucha música. Foto: @lapapa.teatro.

Ahora, a la distancia, ¿cómo lo vive en su día a día?

Lo puedo vivir con mucho más humor que en el momento que estaba todo el torbellino. De hecho, es un tema infinito, que sigue, que le sigo dando vueltas y que sigue teniendo capas a lo largo del tiempo. No es que está resuelto, cerrado con un moño y terminó para siempre, sino que de alguna u otra forma sigue volviendo cuando cuento anécdotas actualizadas de cómo vamos construyendo este vínculo. Antes era solamente estar tomada por el tema con enojo, con angustia, con bronca, y ahora la verdad es que creo que el humor está mucho más en lo cotidiano, en la forma en lo que puedo ir contando o viviendo.

¿En qué la cambió?

Me cambió profundamente porque me hizo preguntarme un montón de cosas acerca de quién soy, cuál es mi identidad, cómo quiero ser, si quiero ser igual a mi hermana o no. También me cambió profundamente el hecho de haber decidido hacer arte, porque afianza mi profesión, mi vocación, mi amor. Para mí fue un proceso muy placentero en muchos momentos y también muy estresante, porque hacer una obra de teatro independiente es mucha responsabilidad y conlleva muchísimo trabajo;. Además, en general hay poco dinero, entonces tuvo una cuota de estrés.

Mucho estrés.

Tuve que trabajar mucho para estar segura y tranquila, y abierta a que podían aparecer críticas. Entonces creo que todo el proceso, ya sea el personal familiar que viví más el proceso de escribir esta obra, es un antes y un después, sin dudarlo.

Hermanas, cómplices, amigas del alma, a las que un cambio abrupto las separa. Foto: @danielrodriguezph.

¿Su familia vio la obra? ¿Qué le dijeron?

La primera que la vio fue mi hermana Carol, que no aparece en la obra. La vio en un momento donde todavía no estaba del todo cerrada y fue súper importante como parámetro, como termómetro de cómo veníamos. Iba a ser muy impactante para el resto de mi familia, y la verdad que hizo algunos aportes que fueron súper interesantes para darle una vuelta de tuerca a la historia. Me dio mucha seguridad y confianza que la haya visto porque le gustó y me incentivo a seguir.

Un gran apoyo.

Fue importante que me dijera que estaba hecha con mucho respeto, mucho amor. Que eso se notaba en la obra. Salió muy emocionada, abrazarnos fue como el primer feedback de mi familia. Después vinieron mis papás, que también estaban muy emocionados y agradecidos. Siguen viniendo bastante seguido y traen gente. Mi mamá es como una manager encubierta de la obra. Mi abuela está chocha, fanática, trae a las amigas, arma grupos

¿Y su hermana, de la cual habla en la obra?

Cuando iba a venir mi hermana, a la cual yo hago referencia en esta obra, era un día muy esperado. La función se suspendió por un imprevisto y fue como una señal: “Bueno, todavía no era el momento”. La vio después y salió muy emocionada, muy contenta y sorprendida. 

Las sesiones de terapia de grupo, de los momentos más festejados por el público. Foto: prensa de la obra.

¿Cómo es la relación familiar ahora?

Llevó muchísimos años de construcción, de entendimiento, de diálogo y de peleas; así que invito a la gente a que se peleen cuando haga falta, a limpiar todos las rispideces y las diferencias familiares y vinculares. Después nos dejan en un lugar más sincero y de más amor. 

Seguramente hay más historias de familia judía para contar. ¿Tiene pensado algo?

Tengo ganas de escribir sobre el dinero, es un tema que tengo muchísimas ganas de investigar y de meterme ahí. Y muchas ganas algún día de hacer algo con mi abuela, que es un personaje muy entrañable, muy simpático y amoroso. De hecho, en la pandemia aproveché que justo compartimos unos días juntas, y la filmé un poco con su autorización, y le dije que quiero hacer un documental sobre ella. 

«La Papa«

Patio de Actores

Lerma 568, CABA

Sábados a las 20:30hs

Entradas por Alternativa Teatral o en la boletería del teatro