Ismael Lodillinsky: «El trabajo social es la finalidad de la cooperativa»

Por Luján Gassmann (lujangtv@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Cuando se habla de emprendimientos y emprendedores, por lo general se trata de acciones individuales, que pueden funcionar o no. En cambio, cuando la acción es colectiva, las posibilidades de éxito se multiplican. Esto lo saben bien los integrantes de la Cooperativa Campo Unamuno, que está constituida por trabajadores de la economía popular que realizan tareas de urbanización y mejoramientos de barrios populares. La cooperativa actualmente está haciendo mejoras dentro de su zona, Villa Fiorito, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora. De esto y del cooperativismo en general habló El Café Diario con su presidente, Ismael Lodillinsky.

Ismael Lodillinsky en plena obra de la Cooperativa Campo Unamuno.

¿A qué debe su nombre la cooperativa?

Se debe a que nació en la zona de los barrios de Campo Unamuno, que pertenecen a Villa Fiorito, cerca de la ribera del Riachuelo. Es un conjunto de 10 barrios pequeños que conforman la zona.

¿A qué se dedican?

La cooperativa contribuye en los procesos de integración urbana, mejora del hábitat y las condiciones de vida, así como la habitabilidad de los barrios populares, villas y asentamientos, especialmente, en el sur conurbano bonaerense.

¿Cuándo comenzaron a trabajar?

La cooperativa inició sus actividades a fines de 2018 y desde entonces lo hicimos  de manera ininterrumpida, con distintas obras. Siempre abocados a los mejoramientos habitacionales de casas de familia.

¿Por qué trabajan en Villa Fiorito?

La cooperativa surgió luego de un proceso organizativo y social de vecinos de Villa Fiorito y por eso la elegimos como zona de trabajo, con una actividad genuina vinculada a la construcción con y para los habitantes de la zona.

¿Cuántos socios son?

Actualmente somos más de 100 socios. No están todos activos trabajando, eso depende de las obras en ejecución que tenga la cooperativa.

¿Cómo articulan con la gente del barrio?

Primero se conformó una organización barrial entre diferentes espacios comunitarios y sociales. También hay una mesa de trabajo de Campo Unamuno, que reclama hacer seguimiento de distintas obras de urbanización y de mejoras en el barrio.

Teniendo en cuenta la cercanía con el Riachuelo, ¿intervienen ahí también?

Sí, incluso participamos formalmente en las mesas de gestión en la llamada «causa Mendoza» para el saneamiento de todos los barrios linderos al Riachuelo, en donde hay un fallo judicial que obliga a todos los organismos públicos con responsabilidad de llevar adelante esos saneamientos por el perjuicio que provoca en los habitantes y el gran grado de contaminación que genera.

La cooperativa debe su nombre a un conjunto de barrios de Villa Fiorito

Además del trabajo concreto también hacen acción social. ¿Qué importancia le dan a ese otro aspecto?

El trabajo social es fundamental, es el origen y la finalidad de la cooperativa y va a seguir estando porque tenemos esa misión y objetivos vinculados a la justicia social y la equidad para con la zona. Además de las obras tenemos distintas actividades y espacios de participación.

¿Qué hacen?

En el barrio tenemos una escuela, en la que ahora se nos aprobó la creación de un espacio de primera infancia que va a arrancar en marzo de 2022. Tenemos también distintos merenderos que funcionan todos los días, cuadrillas de infraestructura social que limpian la zona y ponen carteles en las calles. También realizamos huertas donde producimos alimentos orgánicos. Tenemos grupos de acompañamiento a mujeres con problemáticas de violencia de género, así como un conjunto de actividades sociales y comunitarias que acompañan a la cooperativa, finalmente damos microcréditos para los socios de la cooperativa, sin interés, para que puedan avanzar.

Un mejor hábitat

¿Cómo logran el mejoramiento y la urbanización de los barrios?

Es un proceso complejo que necesariamente lleva tiempo y no se puede lograr aisladamente, es un proceso más amplio que tiene que ver con políticas públicas que se llevan a cabo desde Nación, según la prioridad que los distintos gobiernos le dan o no a la organización de las villas. Desde la mesa de gestión hemos hecho el reclamo y seguimiento de la pavimentación del barrio, el agua potable para que no haya ningún vecino sin agua, con su tanque de reserva, con su cañería en buen estado, que le llegue la factura y pague lo que le corresponde, hacemos también el seguimiento de las cloacas, que aún están pendientes.

¿Trabajan con otras organizaciones sociales?

Formamos parte de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTE) que, a través de la seccional Lomas de Zamora, lucha con distintas organizaciones sociales y federaciones cooperativas por la urbanización y por el derecho a la vivienda de todos.

La cooperativa surgió de un proceso organizativo y social de vecinos de Villa Fiorito, en el sur del conurbano bonaerense

¿Trabajan con algún organismo público?

Estamos articulando con distintas organizaciones, organismos y áreas, entre ellos la Municipalidad de Lomas de Zamora, la Secretaría de Integración Socio Urbana del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, también la Secretaría de Economía Social, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) y la Subsecretaría de Economía Popular de la provincia de Buenos Aires.

¿Qué aportan dichos organismos?

Nos brindan programas y políticas públicas, siempre relacionadas con el tema de la organización y también con la generación de puestos de trabajo en el sector de la economía popular. Dentro de los programas se dan recursos económicos para poder llevar adelante las obras, con capacitación y seguimiento, entre otros recursos.

Ismael Lodillinsky y la cooperativa como agente de transformación social

¿Por qué elige el cooperativismo?

Porque para mí es una herramienta sumamente útil y necesaria para alcanzar procesos de transformación social tendientes a alcanzar mayor equidad y justicia social, son formas de organizarse socialmente y culturalmente diferentes. Es en base a distintos valores, principios y no sólo desde la racionalidad de la maximización de la ganancia, que es el leitmotiv del capitalismo. Apostamos a la diversidad y a otras formas organizativas más justas, más humanas, que permitan satisfacer las necesidades de nuestra población. Nosotros buscamos generar mejoras, distintos tipos de niveles organizativos que permitan generar más trabajo, más estabilidad y que sea una espiral ascendente.

¿Qué reflexión hace del trabajo que llevan adelante?

Nosotros apostamos a la construcción de un proceso organizativo que también forja una comunidad y una cultura necesaria para desarrollar cambios sociales y alcanzar mayor justicia y equidad. Queremos que la Argentina sea un país más próspero, al fin y al cabo nuestra experiencia se tiene que encontrar con otras experiencias, para conformar algo más amplio, somos actores de transformación y protagonistas de este proceso de cambio.