Islas Malvinas, perspectiva histórica y futuro mediato 

Por José Abelardo Franchini (abelardofranchini@yahoo.com.ar)

Editado por Bia Viteri (viteri.bia@gmail.com)

El 2 de Abril de 1982, el Gobierno Militar, encabezado por Leopoldo Fortunato Galtieri, realizó un operativo militar y recuperó para la República Argentina las Islas Malvinas, controladas por Gran Bretaña desde 1833, la primera mitad del siglo XIX.

La operación fue un éxito y la noticia repercutió en todo el mundo. La movida política tenía que ver con una situación socio-económica difícil: el desprestigio del llamado Proceso de Reorganización Nacional, y, por lo tanto, la idea de la gestión de facto de provocar un golpe de efecto que movilizara a la población a su favor.

Había pocos hombres de la marina británica en Puerto Stanley y es evidente que los militares argentinos estaban informados del hecho. Se toma como referencia en el presente trabajo la rendición argentina frente a los británicos, que se produjo el 14 de junio del mismo año, 1982, después de sucederse notables alternativas en el aspecto militar y en el plano político-diplomático a nivel internacional.

Recuento de los hechos

El canciller Nicanor Costa Méndez viajaría inmediatamente a las Naciones Unidas donde se debatiría la crisis político-militar en el Consejo de Seguridad del organismo. Costa Méndez señaló que el Estado Nacional Argentino, entre otras medidas, le había dado facilidades a los habitantes de las Islas en materia de comunicaciones, en 1971. Además, el propio Canciller, como ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Juan Carlos Onganía, hizo gestiones respecto del tema Islas Malvinas y archipiélagos cercanos controlados por Gran Bretaña.

Declaraciones del excanciller Nicanor
Costa Méndez.

En aquel momento, la ONU dio lugar a un memorandum de entendimiento entre los dos países (Argentina y Reino Unido), donde por primera vez se hacía un reconocimiento de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, bajo determinadas condiciones.

La situación evolucionó rápidamente. Gran Bretaña no demostró intenciones de llegar a un acuerdo pacífico y pocos días después envió su flota de guerra. En el enfrentamiento con la armada británica, la Fuerza Aérea argentina y la Aviación Naval demostraron una gran sagacidad; además, contaban con armamento de última generación y le ocasionaron cuantiosas pérdidas, con ataques audaces.

Hundieron 7 buques británicos; por dar algunos ejemplos: el HMS Sheffield, las fragatas Antílope y Brilliant, el Sir Galahad, el Coventry y el Atlantic Conveyor, buque de transporte y operaciones aeronavales. También fueron averiados otros buques, entre ellos, el portaaviones Hermes. Fueron claves en esta ofensiva aérea el uso de aviones Super-Etendard y los misiles Exocet, ambos de fabricación francesa, como la pericia de los pilotos argentinos.

Las tropas de tierra argentinas se batieron con heroísmo, pero la táctica fue atrincherarse y resistir, dejándole la iniciativa al enemigo, que tenía más movilidad, en número de helicópteros, por ejemplo. Y, además. los argentinos tenían pocos vehículos blindados livianos aptos para moverse en el difícil terreno de las Islas.

ARA General Belgrano. (Foto: IG @divulgadorahistorica).

Personajes destacados

Allí, en la guerra, se destacarían militares como Martín Balza, que fue Jefe del Grupo de Artillería 3. Este militar realizaría en el programa del periodista Bernardo Neustadt, el 25 de abril de 1995, una declaración de autocrítica del papel de las Fuerzas Armadas en lo que fueron violaciones de los DD. HH. por el llamado Proceso de Reorganización Nacional, iniciado en 1976. Adicionalmente, había sido destacado su papel en la represión del levantamiento carapintada de diciembre de 1990. Recibió la Ordre National de la Legion d’Honneur de la república francesa, en 1994.

También, cabe señalar el papel en la guerra de Malvinas de Aldo Rico, como mayor del ejército argentino, quien cumplió un rol destacado como jefe de la Compañía de Comandos 602. Participó en el Combate de Top Malo House y en Monte Kent. Demostró su heroísmo; sus subordinados dieron testimonio de su temple en momentos difíciles cuando arreciaba el fuego enemigo. Esta fue una de las últimas batallas libradas en Malvinas, en el contexto de la defensa de Port Stanley, puerto argentino.

Es de señalar que la iniciativa del general Leopoldo Fortunato Galtieri fue oportuna, y, por supuesto, fue un hecho loable, éticamente correcto. Era una reivindicación de muchos años, de la República Argentina, que el United Kingdom accediera a negociar la soberanía del archipiélago, que originalmente había estado bajo la tutela de nuestro país. Y el apoyo recibido en Naciones Unidas, brindado por la absoluta mayoría de países, demuestra lo ponderable de la acción militar del gobierno de facto.

El apoyo recibido en Naciones Unidas, brindado por la absoluta mayoría de países, demuestra lo ponderable de la acción militar del gobierno de facto…

Foto: IG @islas_malvinas_argentinas.

Hay que sumar que es cierto que esto fue realizado por una dictadura que tenía un pasado cercano sombrío de represión, de torturas, secuestros, robo de bienes, de bebés (hijos de «los subversivos»), de asesinatos, de censura a la prensa, de un manejo económico monetarista, antiproductivo, proespeculativo antiestatal, de relación subordinada con organismos como el FMI y el Banco Mundial.

Pero, la mayor parte de todo esto había sido realizada bajo el Comando de la Primera Junta Militar, en la presidencia de Jorge Rafael Videla, que estuvo en este cargo hasta comienzos de 1981 y había sido sucedido por Roberto Eduardo Viola, que aparecía como un moderado, teniendo en cuenta el perfil siniestro, de sus antecesores, a saber: Videla, Emilio Massera, Ramón Camps, Luciano Benjamín Menéndez y toda una caterva de asesinos cínicos y repudiables.

Y la gestión sería una transición más respirable, que pondría a la Argentina en otra situación de vida política y social. Por esto, decir que la Guerra de Malvinas fue también un hecho más condenable de la dictadura, no sería ser justos. Hay que tener en cuenta que el gobierno democrático de Raúl Alfonsín, con su canciller Dante Caputo, reivindicó lo que en adelante se llamaría la “Gesta de Malvinas”, y llevó adelante una loable campaña diplomática para que el país europeo, gestionado en aquel momento por Margareth Thatcher, accediera a negociar la soberanía y el control de las islas del Atlántico Sur.

Sobre la gestión del General Viola, en 1981 se conformaría la “multipartidaria”, principalmente a instancias del veterano líder radical Ricardo Balbin y el dirigente peronista Deolindo Felipe Bittel, quien tuvo una trascendente participación en el accionar de esta denominada Comisión Multipartidaria Nacional. Participarían también Oscar Alende por el Partido Intransigente; Arturo Frondizi por el MID, y por el Partido Demócrata Cristiano, Francisco Eduardo Cerro. Ricardo Balbin falleció poco después y fue reemplazado por Carlos Contín.

Este reverdecimiento político se evidencia, también, en la recuperación de los sindicatos, tras la dura represión antigremial y antiobrera del equipo del Proceso de Reorganización Nacional, encabezado por Videla y Massera, fue coartando, limitando las posibilidades continuistas del gobierno militar.

La Comisión de los 25, de donde surgiría el liderazgo de Saul Edolver Ubaldini; esta virtual Central Obrera de Transición fue reconocida por la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres como representante oficial del Movimiento Obrero Argentino. Los 25 habían impulsado la primera huelga general contra la dictadura el 27 de abril de 1979; después se vivió la experiencia de la CUTA (Central Única de Trabajadores Argentinos).

Los 25 habían impulsado la primera huelga general contra la dictadura el 27 de abril de 1979; luego se vivió la experiencia de la CUTA (Central Única de Trabajadores Argentinos)…

En noviembre de ese año, el Gobierno Militar dictó una ley prohibitiva de la actividad gremial. Desafiando la prohibición, al año siguiente la Comisión de los 25 impulsó la reposición de la CGT, que sería denominada usualmente CGT-Brasil. El 22 de julio de 1981, la CGT concretó otra huelga general, y el 7 de agosto del mismo año organizó una importante manifestación a la iglesia de San Cayetano, que se constituyó en el primer acto público masivo contra el gobierno de facto iniciado en 1976.

El 30 de marzo de 1982 se realiza la histórica marcha hacia la Plaza de Mayo, duramente reprimida por las fuerzas del orden, comandadas por la Dictadura, y que fue considerada como un hito de resistencia civil en ese oscuro período vivido por la sociedad argentina.

Retornando el tema de las Islas Malvinas, se aprecia cómo la dinámica político-social, junto con la difícil situación económica le iba complicando día a día el panorama a la Dictadura; por esto, la decisión de recuperar las islas contiguas al mar epicontinental argentino estaba motivada, en primer lugar, por ese encajonamiento en el que iba entrando el proceso.

Con todo, la acción militar de recuperar las Islas es un hecho reivindicable, y las gestiones respecto de las Islas que vienen haciendo los gobiernos democráticos desde el fin de la dictadura militar, tienen como base aquella guerra contra los ocupantes británicos.

La acción militar de recuperar las Islas es un hecho reivindicable, y las gestiones respecto de las Islas que vienen haciendo los gobiernos democráticos, desde el fin de la dictadura militar, tienen como base aquella guerra contra los ocupantes británicos…

El 14 de junio de 1982, el general Jeremy Moore, comandante de las Fuerzas Británicas, aceptó la rendición del general Mario Benjamín Menéndez, quien estaba a cargo de las tropas argentinas.

Se destaca la brillante acción diplomática del canciller Dante Caputo y sus colaboradores, durante el gobierno del Doctor Raúl Ricardo Alfonsín, al presentar una constante batalla diplomática en todos los foros internacionales –principalmente en la ONU y el Movimiento de Países No Alineados (NOAL)- para reivindicar la postura argentina respecto de la soberanía sobre las Islas Malvinas y adyacentes.

Dante Caputo, excanciller.

Actualmente, cumpliéndose este año 2022, 40 años del conflicto armado, integrando la gestión kirchnerista de Alberto Fernández, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, realiza una activa acción para abrir el diálogo con el Reino Unido sobre la cuestión de las Islas.