Incidentes viales, la otra pandemia

Por Inés Tiphaine (chinisst@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

La ONG rosarina Asociación Compromiso Vial publicó el libro «Compromiso vial por la igualdad de género. Ideas y aproximaciones desde una mirada feminista«, un punto de vista alternativo para abordar la problemática de los incidentes viales, que tantos muertos y heridos dejan cada día.

El trabajo es el producto de una investigación con enfoque de género y de producción colectiva, que estudió múltiples violencias, por ejemplo, el estereotipo que pesa sobre las mujeres acerca de la conducción.

Según un estudio realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial, aproximadamente el 60% de las mujeres utiliza el cinturón de seguridad, independientemente de si circulan como conductoras, copilotas o pasajeras, mientras que en los varones el número baja al 50 %.

Otro dato del estudio: las mujeres conductoras en general y las personas mayores de 50 años son quienes más respetan el semáforo.

Por ende, una de las conclusiones reflejadas en la investigación del libro es que los varones son más propensos a violar las normas, mientras que las mujeres tienden a respetarlas más.

Mariana Sena, secretaria de la Asociación Civil Compromiso Vial, dialogó con El Café Diario sobre el libro que, vale aclarar, es de distribución gratuita.

Mariana Sena, secretaria de la Asociación Compromiso Vial.

¿Cómo surgió la idea de la producción del libro?

Desde 2018 venía dando vueltas la idea de una producción que dé cuenta de estas cuestiones que discutimos dentro de la ONG y que vemos sin necesidad de hacer uso de estadísticas. Más que una idea fue el resultado de un trayecto, de un camino que venimos haciendo ya hace bastante tiempo.

¿Qué aportó la mirada feminista?

Desde que se organizó, esta asociación tiene en el centro la mirada feminista en todas las políticas públicas en seguridad vial. Con este tipo de producciones buscamos acercar una mirada enfocada en el cuidado y en el respeto, para revisar esos estereotipos de violencia y transgresión muy ligadas a la violencia machista que tanto daño provocan en la sociedad. El libro viene a colación de este trayecto.

¿Cuáles fueron los interrogantes que aparecieron en la investigación del libro?

La presencia de lo femenino en Compromiso Vial siempre ha sido muy fuerte. El origen de esta ONG es la lucha de una madre, Mónica Gangemi, la fundadora, y su hija, Micaela Notz, en memoria de su otra hija, Úrsula Notz. En el libro nuestra intención es plasmar algunas preguntas que nos hacemos en relación a cómo se aprende a manejar y qué es lo que aparece en la calle, porque en definitiva estamos compartiendo un espacio común. También apareció la necesidad de identificar esos patrones de violencia que los vemos muy bien identificados en las conductas machistas y cómo aparecen de forma cotidiana en el tránsito.

¿Hay todavía una mirada estereotipada de la mujer al volante?  

La mirada estereotipada de la mujer está en un montón de cuestiones y por supuesto en la calle no es la excepción. El estereotipo de la mujer condicionada, la mujer que no tiene la capacidad o la potencia o no tiene la fuerza o la inteligencia aparece en un montón de lugares, por supuesto que en la calle también.

Las integrantes de la ONG en una de las tantas acciones públicas que realizan para instalar el tema de los incidentes viales, sus múltiples causas y la ausencia de un Estado que controle más y mejor.

En el libro hay aportes de referentes feministas, como Ana Falú e Ingrid Beck.

Propusimos hacer un encuentro virtual, en el contexto de pandemia, junto a una persona que nosotros respetamos muchísimo que es Ana Falú. Es una activista social muy respetada y la invitamos en ese encuentro virtual. En este último tiempo, donde este universo de voces ha surgido con mucha fuerza, habernos encontrado con Ingrid y Ana fue realmente maravilloso.

¿Cómo fue trabajar junto a ellas?

Conocimos a dos personas extraordinarias, sumamente empáticas y muy solidarias. Destacamos especialmente la solidaridad de Ana, porque no es habitual que una personalidad reconocida mundialmente, con una larga trayectoria académica y como formadora de opinión, haya tenido el gesto amoroso de otorgarnos el uso de su producción e incorporarlo en la nuestra. Nos alegró el alma y se lo vamos a agradecer siempre.

Movilidad segura para evitar incidentes viales

Uno de los objetivos claros sería lograr una movilidad segura, inclusiva y en condiciones de igualdad para los ciudadanos. ¿Cuáles serían los primeros pasos? 

Creemos que no hay una sola forma de desarmar y desmontar este tejido de violencia al que estamos sometidos como ciudadanos y ciudadanas. Lo que venimos a proponer es una forma ligada al encuentro, al diálogo, a la vinculación de las distintas áreas y la clase política con estas problemáticas, que son de la comunidad y de la vida diaria.

¿Lo ven posible?

Entendemos que en estos últimos años han sido muy ninguneadas, porque hay una declamación en cuanto a la importancia de la seguridad vial pero, a la vez, vemos que hay escasa coordinación de los actores principales, que deberían justamente accionar para desmontar estas estructuras de violencia y entonces así humanizar el tránsito y pacificar la ciudad.

Es costumbre pintar estrellas amarillas o colocar carteles con la misma forma y color para recordar a las víctimas de incidentes viales y para crear conciencia entre la población en general.

¿Qué debería cambiar?

Una de las cosas más importantes es el diálogo. La política es lo que viene a mejorar y cambiar la vida de las personas y es una forma también, de alguna manera, de mostrar respeto hacia las víctimas y los activistas que venimos hace ya tanto tiempo alentando y buscando ser escuchados y que estas historias de vida, con tanto dolor, sean reconocidas, comprendidas, para que en definitiva no se repitan más.

¿Piensan que el libro pueda ayudar a poner en discusión la temática y generar mayor igualdad?

Creemos que el libro viene a hacer un aporte a un debate que se está iniciando, muy amplio y muy profundo, pese a que ya se ha planteado en las últimas décadas pero nunca logra estar en agenda. Nuestro objetivo es que sí lo sea, por eso se han planteado variadas acciones.

¿Qué acciones?

Por ejemplo, incluir la Ley Micaela para obtener la Licencia de Conducir. Creemos que es un aporte pero hay que seguir contribuyendo para que esto sea más genuino y alcance todo el sistema de la movilidad. Por ejemplo, hoy ya nadie piensa que una mujer que maneje un camión sea una contradicción, pero incluso así sabemos que está arraigado a una idea muy arcaica y muy empobrecida de lo que es la movilidad. 

En su opinión ¿las mayores causas de hechos viales son el exceso de alcohol, el uso del celular, las picadas…? Y, teniendo en cuenta eso, ¿entienden que hacen falta más controles por parte del Estado?

Entre las causas de hechos viales podemos considerar el exceso de las velocidades permitidas, el uso y abuso de alcohol y drogas, el uso del celular, las picadas… Por supuesto son causales, pero también se potencian cuando el Estado no ha invertido suficiente para que el contexto sea otro.

¿Qué debería hacer el Estado?

Todo hace a la seguridad vial y eso es lo que no está, además de los controles que son inexistentes y en dónde el Estado no puede hacerse el distraído y sí o sí es el Estado el que tiene que controlar a aquellos que eligen acatar o no las normas, justamente para prevenir siniestros viales y prevenir el bien común. El Estado tiene un rol indelegable, algo que venimos reclamando desde hace muchísimos años, sin ser escuchados. Seguimos que sea tema de agenda pública y prioritaria de los gobiernos para poder erradicar la violencia vial.