Había una vez un chileno en River

Por Rodrigo Acuña

El paso de los chilenos por River Plate no siempre ha sido feliz. Existen relatos inundados de gloria como también otros que solo ocasionan ganas de llorar. El club de Núñez se encuentra ahora en negociaciones para conseguir el fichaje del defensor Paulo Díaz, otro trasandino.

El club ha tenido más dificultades de las esperadas para destrabar la llegada del exjugador de San Lorenzo desde el Al Ahli de Arabia Saudita. La opción del lateral, que también puede jugar en otros puestos de la defensa, tambalea y hay chances de que no se concrete. De todos modos, las gestiones por conseguir su fichaje reabrieron el baúl de los recuerdos. La conexión del último campeón de Copa Libertadores y Chile no es nueva. Los hinchas millonarios tienen especial cariño por algunos compatriotas de Díaz.

De concretarse la operación con los árabes, Paulo César Diaz Huincales será el séptimo jugador nacido en tierras chilenas que porte la casaquilla riverplatense. Quizás el caso más emblemático es Marcelo ‘Matador’ Salas, uno de los goleadores históricos de la selección chilena, quien ha sido reconocido por los hinchas del flamante Campeón de América como uno de los jugadores más importantes que han pasado por el club.

Otro que dejó postales para no olvidar fue Alexis Sánchez. El actual delantero del Manchester United, antes de su desembarco en Europa, ganó un título en Argentina bajo el mando de Diego ‘Cholo’ Simeone, actual entrenador del Atlético de Madrid.

Una muestra de que el vínculo de River con Chile no es reciente tiene nombre y apellido: Ascanio Cortés. El oriundo de Chuquicamata vistió los colores de la escuadra de Núñez entre 1939 y 1940, dos temporadas en las que se ganó el respeto general. Es considerado el primer chileno que brilló en Argentina.

Más jugadores que lucieron la banda sangre fueron Eladio Rojas, Alejandro Escalona y Cristián Álvarez. Todos de triste paso por la institución, ya que no pudieron responder a las expectivas depositadas en sobre ellos al momento de concretar su llegada.  

Una leyenda millonaria

El nombre de ‘El Matador’ Salas no requiere mayor presentación. Defendió el escudo de River en dos períodos, primero entre 1996 y 1998, y luego entre 2003 y 2005. Jugó 116 partidos, marcó casi 50 goles y contribuyó con cerca de 30 asistencias. Festejó 5 títulos y recibió múltiples distinciones, dos de ellas en 1997, cuando fue destacado como el Mejor Jugador de América por el Diario El País de Uruguay y como el futbolista del año por el Círculo de Periodistas Argentinos.

El paso de Marcelo Salas por la Argentina estuvo teñido de gloria nacional e internacional, ya que no solo fue figura a nivel interno, también protagonizó una presentación descollante en la definición frente al Sao Paulo por la Supercopa Sudamericana de 1997. Dos golazos que valieron una corona. Posteriormente, en su segundo ciclo, también resultó importante en la final de la Copa Sudamericana 2003. Marcó, aunque no fue suficiente para que River consiguiera superar al Cienciano de Perú.

Salas es incluido por los hinchas millonarios entre el grupo de ídolos que integran Alfredo Di Stéfano, Ángel Labruna, Ariel ‘Burrito’ Ortega, Enzo Francescoli, Norberto Alonso, entre otros. El chileno ha tenido el mérito de haber sido uno de los pocos extranjeros que portaron la jineta de capitán del equipo.

Marcelo Salas, chileno dueño de leyenda propia en River Plate. (Foto: PrensaFutbol)
Marcelo Salas, chileno dueño de leyenda propia en River Plate. (Foto: PrensaFutbol)

El Niño Maravilla

Alexis Sánchez vistió los colores de River Plate entre 2007 y 2008. El tocopillano siempre reconoció ser un fiel admirador de ‘El Matador’ desde pequeño. Por lo que no sorprendió verlo más de una vez emular los festejos de Salas. En su paso por el Monumental estuvo lejos de igualar las cifras del ex Lazio y Juventus, ya que sus características siempre han sido diferentes a las de aquél. El actual futbolista del Manchester United disputó 31 encuentros, marcó 4 goles y aportó 5 asistencias. Su descaro e irreverencia en la cancha ha sido una de sus grandes cualidades. Sobresalió en el fútbol argentino y en 2008 celebró un título local e integró el equipo ideal de la Copa Libertadores de esa temporada.

El paso delNiño Maravilla’ por la Argentina le ayudó a crecer como jugador. Después de salir campeón se fue al Udinese de Italia, donde explotó hasta llegar a jugar tiempo más tarde en clubes históricos de Europa como FC Barcelona y el Arsenal inglés.

El comienzo de la historia

Para las recientes generaciones, el primer paso exitoso de un chileno por la entidad de Núñez lo dio Marcelo Salas. Sin embargo, 57 años antes un defensor llamado Ascanio Cortés, alcanzó un gran prestigio. Nacido en la Región de Antofagasta, Cortés llegó en 1939 proveniente desde el Audax Italiano, avalado por sus grandes presentaciones con La Roja trasandina en el ámbito sudamericano.

Raúl Hernán Leppé, periodista que trabajaba para la revista ‘El Gráfico’, lo ha recordado como el mejor futbolista chileno de todos los tiempos. Una impresión que se replicó con el pasar de los años erigiendo al defensor como el primer jugador de Chile que “la rompió” en suelo argentino. Tuvo el privilegio de integrar ‘La Máquina’, mítico plantel de River Plate que ganó innumerables títulos en la década del 40 y que fue considerado por la prensa especializada de la época como el mejor equipo del mundo. Juan Carlos Muñoz, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna, José Manuel Moreno y Félix Loustau integraban la legendaria delantera de aquella época

Dentro de las curiosidades que entrega el nombre de este futbolista fallecido en 1998, hay una muy especial. Cortés fue el promotor de la hoy cada vez más común “chilena”. Gestó aquella jugada vistiendo los colores de River Plate, cuando en un partido, con la portería millonaria a punto de ser batida, el chileno se interpuso en el camino del balón y frente a su propio arco se arrojó al aire para devolver el esférico al campo de juego.

Todo no puede ser tan lindo

Es indudable que las historias de Marcelo Salas, Alexis Sánchez y Ascanio Cortés en el equipo de Núñez marcan un camino lleno de alegrías en la relación entre Chile y River. No obstante, también existen otros relatos más amargos. Uno de ellos, protagonizado por Eladio Rojas, quien disputó el Mundial de Chile 1962. Volante de contención, se calzó la elástica de la banda roja tras la Copa del Mundo y se mantuvo en el club hasta 1965. Se esperaba mucho del de Tierra Amarilla pero sus actuaciones no estuvieron a la altura de las circunstancias.

Exactamente 36 años después, otro chileno surgió en Núñez. Alejandro Escalona, quien entre 2001 y 2002 recaló en el estadio Monumental después de un paso sin éxito en Europa. El defensa oriundo de Santiago no logró cambiar el curso de su carrera, ya que en River no encontró la continuidad que buscaba. Su único consuelo fue levantar un título nacional en el Torneo Clausura 2002. Colgó los botines en 2012.

Por último, hay que rememorar el arribo de Cristián Álvarez, quien llegó a la Argentina tres temporadas después abrigando mucha ilusión en el hincha. El defensor nacido en Curicó se enroló con River tras coronarse campeón con la Universidad Católica. En su currículum registraba un bronce en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. Sólo disputó 6 partidos con River a nivel internacional en las dos temporadas que estuvo. En el fútbol argentino sumó minutos en otros 21 encuentros. No festejó ningún título y su paso por el Club resultó discreto.

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