Guillermo del Toro, con un 2022 de parabienes

Por Gastón Dufour (egastondufour@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Este año Guillermo del Toro canta victoria por partida doble. Por un lado, acaba de estrenar ‘El callejón de las almas perdidas‘ (‘Nightmare Alley’), película que entró en la carrera de los premios Oscar tras ser nominada en las categorías de Mejor película, Mejor diseño de vestuario, Mejor diseño de producción y Mejor fotografía por el trabajo de Dan Laustsen. Por otro lado, para fines de 2022 se espera la llegada a Netflix de la versión animada en stop motion del clásico cuento Pinocho.

Rooney Mara y Bradley Cooper, dos de las estrellas de ‘El callejón de los deseos’.

Tocado por la varita mágica narrativa, esa que siempre tiene en mente a los desamparados y a los freaks, pero que nunca se olvida de los ególatras y peligrosos del mundo que complican las cosas para los primeros, Guillermo del Toro sabe cómo contar historias superlativas, en las que no olvida incorporar cierta magia.

El callejón de Guillermo del Toro

Este es también el caso de ‘El callejón de las almas perdidas’, el filme más reciente del notable cineasta mexicano Guillermo del Toro, basado en la novela homónima de 1946, que corre un poco más de lo acostumbrado los límites de la violencia que relega a sus personajes en un contexto realmente oscuro.

Según el mismo director mexicano cuenta, entre sus deseos por cumplir se encontraba el de narrar una historia de cine negro. Y se ve que sus deseos se cumplieron, porque ‘El callejón…’ le vino como anillo al dedo. Pero no todo se trata del director de la batuta, ya que el realizador contó en este film con un elenco de súperestrellas que garantizan el éxito de cualquier producción, como Bradley Cooper, Toni Collette, Cate Blanchett, Rooney Mara, Willem Dafoe y Mary Steenburgen.

Guillermo del Toro armó un elenco excepcional para su último filme,
que integran entre otros Willem Dafoe y Bradley Cooper.

La novela y los mitos respecto del destino de su autor

La película del incansable director, nativo de Jalisco, se basa en la novela original de 1946, cuyo autor fue William Lindsay Gresham. Afincado durante gran parte de su vida en New York, el escritor nacido en Baltimore en 1909 tuvo una infancia y posterior adolescencia más que complejas, primero por el divorcio de sus padres y luego por sus propias crisis emocionales, las que nunca llegó a superar del todo, repitiendo el camino de sus progenitores y refugiándose en los consumos excesivos de drogas y alcohol y la búsqueda del perdón.

En el medio de su vida surge un dato relevante y que, claramente, dejó en él una profunda huella. A fines de 1937 Gresham pasó a integrar el cuerpo del personal de primeros auxilios de la Brigada Lincoln durante la Guerra Civil Española. La mente imaginativa del autor tomó las historias que le narró en Valencia Joseph Daniel Halliday, un antiguo trabajador de ferias y shows circenses repletos de freaks. 

Hombres perdidos y desesperados por la bebida y la mala vida vendían su dignidad por monedas con qué apaciguar su vicio, interpretando el papel de bestias expulsadas de la sociedad que se alimentaban de animales, a los que despedazaban brutalmente con su boca o las manos.

La versión original de ‘El callejón de los deseos’ fue filmada en 1947.

A su regreso a Estados Unidos, Gresham tomó estas historias para crear el universo de su novela, sobre el lado más oscuro de los seres humanos y los «shows rodantes» mientras, en paralelo, se mantenía como escritor con su participación en revistas de estilo «noir». Falleció en 1962, víctima de una sobredosis de pastillas, a las que se había hecho adicto. 

La película original de 1947

La primera versión cinematográfica de ‘Nightmare Alley’ fue protagonizada por Tyrone Power, un actor con un porte y un estilo acordes a la década, además de una fisonomía y estructura interpretativa diferente a la de Bradley Cooper, quien posee una imagen que remeda más a un «simpático sinvergüenza que se hace rico» (y por ello mismo no es comparable con el primero), lo que resultó en un inconveniente para el Major. 

Afiche del filme protagonizado por Tyrone Power.

Dirigida por Edmund Goulding, el film resultó un fracaso total para Twentieth Century Fox y para Darryl F. Zanuck, jefe de producción de la compañía que no deseaba hacer el film, y al fin había cedido a instancias de Power, quien terminó por quedarse con el papel principal dado su particular interés en cambiar su registro interpretativo y las historias en las que participaba.