Funciones distendidas, una apuesta al teatro inclusivo

Por Inés Tiphaine (chinisst@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Las funciones distendidas son eventos de artes escénicas sutilmente modificadas que propician un espacio más relajado, más tranquilo y menos formal, para beneficiar e integrar a los públicos con discapacidades, especialmente a personas con dificultades sensoriales, espectro autista y otras necesidades especiales.

«El Salpicón» (1995) es un musical infantil, de la renombrada dupla Carlos Gianni y Hugo Midón, que años atrás revolucionaron la comedia musical y el teatro infantil. La novedad es que durante las vacaciones de invierno en la Ciudad de Buenos Aires hay propuestas con funciones distendidas, desde obras de teatro, en el Planetario Galileo Galilei, a otras en bandas infantiles y El Salpicón es una de ellas.

Malena Sánchez Olmos, productora de «El Salpicón«, también es Coordinadora en promoción y difusión de las artes escénicas en el Ministerio de Cultura de la Nación y charló con El Café Diario sobre la obra y las funciones distendidas.

Malena Sánchez Olmos.

¿Cómo surgieron las funciones distendidas?

Soy gestora cultural y desde hace más de diez años me dedico a las artes escénicas. Desde hace un tiempo que vengo formando parte de diferentes proyectos socioculturales. Hace varios años asistí a una función distendida –la única que había por ese entonces– y ahí entendí todo. Me di cuenta no sólo de la falta de oferta para personas con discapacidad, sino de lo sencillo que era realizarlas, solo hacía falta empatía. Desde ese momento me puse como objetivo ampliar la oferta cultural argentina para poder incluir a todos los públicos y que todos pudieran disfrutar de la magia del teatro.

¿Cuál es la importancia de esta propuesta teatral para personas con dificultades sensoriales o cognitivas?

Poder ofrecer este material en formato de función distendida nos parece un paso muy importante para la escena teatral argentina. Es una deuda pendiente con nuestra sociedad poder contemplar a todos los públicos, y no solamente haciendo una función especial para ellos, sino integrándolos a las funciones con todo el resto de la gente y logrando que cada vez más espacios puedan apostar a la convivencia.

¿Cómo surgió la idea de rearmar «El Salpicón» para las funciones distendidas? 

Cuando era chiquita fui a ver todas las obras de la dupla Midón-Gianni y aún recuerdo la felicidad con la que salía después de cada puesta. Como gestora cultural y productora teatral no podría estar más feliz de poder ofrecer una obra de dos grandes maestros a públicos que no pudieron verlas y poder hacerlos formar parte de las maravillas que escribieron, compartiendo los valores y el mundo de Midón.

Un clásico de la dupla Hugo Midón y Carlos Gianni adaptado para funciones distendidas.

¿Cómo es la escenografía en las funciones distendidas?

En cuanto al material escénico las modificaciones son mínimas, no hace falta modificar la obra sustancialmente. Entre los cambios necesarios, por ejemplo, se suaviza la intensidad del sonido y la luz. El sonido, en general, debe estar a volumen bajo y lo más natural posible. Se deben evitar sonidos agudos, estridentes o fuertes, como gritos, rugidos, sirenas, alarmas, sonidos de explosiones, golpes. La actitud de la sala debe ser siempre tolerante con respecto a movimientos y/o sonidos por parte del público. Además de los sonidos, también se suavizan las luces en general, los cambios de luces son suaves, sin cambios abruptos.

¿Hay información previa, para los asistentes, sobre las características de las funciones?

Hay un material anticipatorio, que está a disposición antes de las funciones para las personas y familias que quieran saber qué va a suceder durante la función. Todo esto va a acompañado de personas del área de salud mental que asesoran durante el proceso de montaje de obra y que están presentes a la hora de las funciones por cualquier duda, inquietud o situación que pueda presentarse durante las mismas.

¿Qué expectativas tienen con esta propuesta?

Queremos que la pueda ver la mayor cantidad de personas posible. Sobre todo es una apuesta al futuro, para empezar a reunir espacios dónde las personas con discapacidades puedan ser bienvenidas y disfrutar los espacios que algunos fueron negados por nuestra sociedad. Más allá de esta obra de teatro, lo más importante de todo es que podamos ser pioneros en ofrecer estos espacios, no solamente como una función, sino que se vuelva una práctica cotidiana en las artes escénicas argentinas.

«El Salpicón»

El Método Kairós

El Salvador 4530, CABA

Miércoles y domingos a las 15:00

Entradas por Alternativa teatral