Erradicar el hambre incrementado por el COVID-19, un nuevo desafío mundial

Por Gabriela Composto (gabriela.composto@elcafediario.com)

SOFI, publicación anual de la FAO.

Un informe mundial confirma que durante el COVID-19 se incrementaron la pobreza, el hambre y los problemas de nutrición. En esta nota un especialista brinda un panorama mundial y se refiere también a la situación específica de América Latina.

«Aunque todavía no se ha medido por completo el impacto de la pandemia, se estima que en 2020 hubo 811 millones de personas que sufrieron hambre«, señala Israel Ríos, oficial de Nutrición de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe. Esto es, casi un 10% de la población mundial.

«Aunque todavía no se ha medido por completo el impacto de la pandemia, se estima que en 2020 hubo 811 millones de personas que sufrieron hambre…»

(Israel Ríos, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura)

A esto se suman otras cifras que inquietan: más de la mitad de la población subalimentada (418 millones de personas) vive en Asia y más de un tercio (282 millones) vive en África. En América Latina y el Caribe son 60 millones de personas con hambre. Estos datos provienen de El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI), publicación anual que realiza la FAO.

El caso de América Latina

Datos de SOFI, publicación anual de la FAO.

Según Israel Ríos, en América Latina y el Caribe hubo, adicionalmente, un deterioro significativo en sus indicadores: «en comparación con 2019, 14 millones más de personas se vieron afectadas por el hambre en América Latina y el Caribe en 2020. Así, puede decirse que el 9,1% de la población total de la región padece hambre, lo que representa un aumento de 2% respecto de 2019 y 2020″.

«En comparación con 2019, 14 millones más de personas se han visto afectadas por el hambre en América Latina y el Caribe en 2020…»

(Israel Ríos, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura)

Además, según el SOFI, el aumento de la inseguridad alimentaria moderada o grave fue más pronunciado en América Latina y el Caribe que en cualquier otra parte del mundo. Esto significa que muchas personas tuvieron alimento pero no de calidad ni que aportara todos los nutrientes necesarios para una buena calidad de vida.

Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios se realizará en septiembre

Estadísticas de SOFI sobre el hambre en América Latina.

«Es fundamental impulsar una transformación de los sistemas alimentarios con acciones concretas que impacten de manera positiva sobre la pobreza y la desigualdad, ya que, producto de su alto costo, una dieta saludable está fuera del alcance de 113 millones de personas en América Latina y el Caribe», asegura el especialista Israel Ríos.

«El deterioro de la inseguridad alimentaria a nivel global y regional requiere que adoptemos medidas urgentes para volver a la senda de la erradicación del hambre, mediante transformaciones que garanticen una mejor nutrición, una mejor producción y un mejor medio ambiente para una mejor vida», añade.

Esta necesidad urgente ha llevado a las Naciones Unidas a convocar la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios en septiembre de 2021, que buscará poner en marcha nuevas medidas para lograr cambios tangibles en los sistemas alimentarios del mundo.