En «La noche del 16 de enero» el jurado es el espectador

Producción: Vanesa Preli (vanesapreli@gmail.com)

Producción audiovisual: Gabriela Composto (gabriela.elcafediario@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

«La noche del 16 de enero«, de Ayn Rand, cuenta la historia del juicio por la trágica y misteriosa muerte de Bjorn Faulkner, un reconocido magnate financiero con una ajetreada vida amorosa. Hasta acá, lo habitual en una obra teatral.

Pero, además de los actores, en «La noche del 16 de enero» algunos protagonistas salen del público que va a ver la obra cada viernes en el Teatro El Cubo. Es por eso –y acá viene lo más original– cada función tiene un final diferente y eso hace más atrapante a la historia, que combina una trama que mantiene en vilo a quienes la van a ver, con un vestuario muy bien logrado, que traslada a la época.

Romper la cuarta pared

Quienes están acostumbrados a ver teatro asiduamente saben que existe una cuarta pared que el director de la obra crea entre el actor y el espectador. Una pared invisible que de alguna manera limita el escenario del mundo de las butacas, del público. Salvo en esta obra, donde esa cuarta pared se rompe. De hecho, quien desee ser parte del jurado –que está en el escenario y determina el veredicto– se puede anotar a través de la web cuando se adquieren las entradas.

El Café Diario fue parte de esa experiencia. La periodista Vanesa Preli fue jurado y emitió su voto en una experiencia que la hizo formar parte, por un rato, del elenco y ser cómplice de las miradas y los textos.

Para los amantes del teatro, observar hacia el público desde el escenario, frente a la oscuridad de la sala, es algo mágico que sin dudas merece experimentarse.

Karen Andre ¿es culpable o inocente? Foto: prensa y promoción de la obra.

El caso 

La medianoche del 16 de enero el cuerpo de Bjorn Faulkner es encontrado sin vida al pie del rascacielos que lleva su nombre. A su lado se encuentra su secretaria y amante Karen Andre, señalada por la policía como la principal sospechosa del crimen. La fiscalía alega muerte por asesinato, mientras que la defensa sostiene el argumento del suicidio. Será labor del jurado determinar el veredicto de esta causa.

«La noche del 16 de enero» es de la autoría de Ayn Rand, escritora rusa que huyó del comunismo y fue la creadora del sistema filosófico «Objetivismo», cuya característica principal es la de respetar los derechos del individuo. Sin dudas es una historia que, sacando el contexto histórico en el que transcurre, tranquilamente se lo puede trasladar a cualquier juicio actual, nacional o internacional, en el que un jurado popular deba tomar la decisión de dar el veredicto.

El público que se inscriba es llamado al escenario para participar como jurado. Foto: prensa y promoción de la obra.

Uno de los juicios por jurados más resonantes de la actualidad, y que aún finalizado, se ve en todos los medios, es el de Johnny Depp y Amber Heard que muestra cómo se le presentan las pruebas de ambas partes, para que después de los alegatos finales, se reúnan para dar discutir sus posturas y brindar un veredicto final. 

El jurado es el protagonista

Marta C. López Lecube es la directora, José Martiré el productor general (y el Fiscal Flint en la obra) y Meche Pereyra está a cargo del vestuario y el maquillaje. «Somos un grupo que se llama DidascaliasRoja que se autogestiona, y busca obras. Cuando recibimos esta historia, vimos lo interesante que es el rol del público, que participa entre dirimir si es culpable o inocente la sospechosa» comenta López Lecube, quien también invita a los espectadores a animarse a subir al escenario y conformar el jurado, que en cada función y por sus votos hacen que cada viernes el final sea diferente. 

Pero nadie se queda afuera de la experiencia, porque no sólo el público que se inscribe para ser jurado participa de la decisión final, sino también quienes están en la platea. Lo realizan de forma interactiva por medio de un código QR que se encuentra en el programa que entrega el acomodador.

Luis Bustos Fernández, Meche Pereyra, la directora Marta C. López Lecube, Miguel Lumi y Mariángeles Di Lucrezia. Foto: @tanbravaphoto.

Por su parte, Pereyra hace un muy buen trabajo con el vestuario y maquillaje típicos a la década del ‘50: «Partimos de la base de que el vestuario es reciclado, toda ropa usada, que rescato de distintos lugares«.

Completan el elenco más de 10 artistas en escena: Luis Bustos Fernández (Juez Heath), Sebastián Méndez Bruzzone (Defensor Stevens), Magdalena Iglesias (Karen Andre), Jorge Román (Escribiente), Violeta Scarponi (La serena, Mrs. Hutchins), Julián Rosner (Detective Van Fleet), Rocco Gioia (Inspector Sweeney), Fedra Defendente (Nancy Lee Faulkner), Mariángeles Di Lucrezia (Ama de llaves), Miguel Lumi (John G. Whitfield), Leandro Sanzone (Perito calígrafo Chandler), Yamal Sayour (Sigurd Jungquist) y Ricardo Torre (Lawrence Regan).

«La noche del 16 de enero»

Viernes a las 20

Teatro El Cubo

Zelaya 3053, CABA

Entradas en la boletería o Plateanet.