El último adiós a Hebe de Bonafini  

Por Inés Tiphaine ([email protected])

Edición: Florencia Romeo ([email protected])

En medio de una multitud que se acercó a acompañarlas, las Madres de Plaza de Mayo despidieron a su presidenta, Hebe de Bonafini, quien falleció el domingo 20 de noviembre.

La Asociación Madres de Plaza de Mayo había convocado para este jueves 24, en ocasión de su tradicional ronda de los jueves, para despedir a la dirigente. Sus cenizas fueron bendecidas por el padre Paco Oliveira y esparcidas alrededor de la Pirámide, como era su deseo, por sus compañeras Visitación de Loyola, Josefa de Fiore, Irene de Chueque, Sara Mrad y Carmen Arias.

También se hicieron presentes numerosos dirigentes políticos y de Derechos Humanos para homenajear la memoria y legado de quien fue la presidenta de la entidad desde 1979, Hebe de Bonafini. La ronda comenzó a las 15.30, se dieron tres vueltas y luego los oradores dieron sus discursos a partir de las 16.

A las Madres se unieron dirigentes políticos con Axel Kicillof y Tristán Bauer.

Una historia de lucha y coraje

Hebe de Bonafini era una ama de casa que cursó solo la escuela primaria. Se casó el 29 de diciembre de 1942, a los 14 años, con Humberto Alfredo Bonafini, con quien tuvo tres hijos: Jorge Omar, Raúl Alfredo y María Alejandra. Su vida era sencilla, como cualquier familia. Hasta que la tragedia los alcanzó y les cambió la vida para siempre.

Hebe Pastor de Bonafini ocupa un lugar destacado en la Historia de la Argentina y de los Derechos Humanos.

El 8 de febrero de 1977, su hijo mayor Jorge Omar fue secuestrado y desaparecido en La Plata y el 6 de diciembre ocurrió lo mismo con su otro hijo, Raúl Alfredo, en Berazategui. El 25 de mayo de 1978 desaparecería también su nuera, María Elena Bugnone Cepeda, esposa de Jorge.

La búsqueda de sus hijos la llevó a conocer otras mujeres en su misma situación, con las que siguieron trabajando juntas… el resto es historia conocida. Con el paso del tiempo se convirtió en una referencia a nivel mundial de los Derechos Humanos y su legado va seguir en la larga búsqueda por “Memoria, Verdad y Justicia”, ahora, en esta etapa en que “cambió de casa”, como solía decir cuando partía alguna de las Madres.