El estrés emocional de las figuras del deporte

Por Guillermo Tagliaferri (guilletaglia60@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

En los últimos tiempos se vienen reiterando casos de deportistas que sufren algún tipo de estrés emocional, relacionado directamente con las grandes presiones exteriores de las diferentes competencias: la gimnasta olímpica y muticampeona Simone Biles, estadounidense, y los futbolistas Byron Castillo, de Ecuador, y recientemente Luis Advíncula, de Perú.

Adolfo Ruggeri Hughetti, entrenador argentino radicado en España, donde viene desarrollando una extensa carrera en diversas actividades relacionadas con el fútbol, sobre en categorías formativas, tiene también un Master en Neurociencias y no oculta su preocupación por este tema. Por eso su opinión es valiosa.

Adolfo Ruggeri Hughetti, director técnico argentino con experiencia en el fútbol de España.

«El caso de Biles retirándose de la final de los Juegos Olímpicos de Tokio acusando problemas de salud mental; el de Castillo rompiendo en llanto y pidiendo el cambio luego de cometer un penal y ahora el de Advíncula y su fuerte autocrítica después de haber fallado un penal, entre otros casos, dan motivo para preguntarse qué está sucediendo», señala en una entrevista con El Café Diario.

Ruggeri afirma que «la neurociencia viene a ofrecernos el camino del conocimiento y saber cómo funciona nuestro cerebro a la hora de la toma de decisiones, creatividad, autocontrol y conexión con los demás. Hoy existen muchos datos que son ofrecidos a quienes trabajamos de forma profesional dentro del deporte y la sociedad, para poder entender determinadas problemáticas que tenemos que atender a tiempo, para evitar situaciones extremas que llevan a algunos deportistas a ese gran vacío en momentos menos exitosos». 

Explica que «desde hace ya algunos años se viene trabajando a través de diferentes formatos el autocontrol, la percepción de visualizar determinados momentos para amortiguar impactos que pueden ser nocivos para la mente de cualquier persona con exigencias extremas. Es importante poder transmitir y aplicar los diferentes fundamentos que, mediante ejercicios didácticos, les proporcionan técnicas de concentración y manejo de situaciones a los profesionales. Estas técnicas enseñan a los profesionales a comprender las diferentes exigencias y presiones que se pueden generar en determinados momentos».

«También indican cuales son los momentos y tiempos de exposición máxima en los que se puede estar en el foco de las diferentes situaciones. Es importante atender y resolver ese foco de presión y salir a tiempo para encontrar la zona de bienestar que necesita el cerebro» añade Ruggeri. 

Aconseja: «Este ejercicio es importante conocerlo y aplicarlo porque facilita el manejo de tiempos y momentos que permiten mantener el equilibrio y la mente sana. Evidentemente ante situaciones de éxito la alegría se desborda y al momento del fracaso pasa lo mismo, pero a la inversa y con matices muy diferentes. Es necesario poder dar visiones de auto control a los profesionales para que cuenten con los elementos necesarios para saber administrar toda esa carga emocional. Es simple decirlo, pero es muy complicado llegar a tener este autocontrol en muchos casos».

Actualidad preocupante

Ruggeri Huguetti es claro y se plantea lo siguiente: «Me preocupa enormemente que se esté trabajando poco en este sentido. Hoy existen muchos profesionales y diferentes formatos de técnicas de relajación y concentración que permiten abrir las puertas al conocimiento de los equilibrios mentales y emocionales. Como entrenador de fútbol, cada vez que me invitan a disertar en un seminario, siempre menciono este tema, porque es fundamental cuidar a los profesionales en todos los aspectos. Antes el deporte no contaba con tantas herramientas de formación y en estos tiempos nuevos tuvo un gran avance tecnológico, que nos permite estar más cerca y mejor preparados para cuidar la mente del deportista».

Ruggeri, en su etapa de futbolista, llegó hasta la Reserva de Independiente, donde compartió plantel con Sergio Vargas, Gerardo Reinoso y José Luis Percudani y tuvo como técnico al inolvidable Osvaldo Pepé Santoro, hasta que se vio obligado a cortar su carrera por una lesión. Siguió ligado al fútbol. se recibió de entrenador y, tras iniciar su trabajo con juveniles en Argentina, emigró a Italia y luego a España para extender su camino en el mundo del fútbol.