El drama de no encontrar trabajo

Por Damián Ramírez

Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC), la tasa de desocupación en la República Argentina creció en la medición interanual hasta llegar al 9,6% en el tercer trimestre de 2018. Teniendo en cuenta el registro oficial de las personas que ya se encontraban desocupadas hasta esa fecha, resultan en que casi 4.000.000 de personas en el país no disponen de un empleo estable.

Durante el tercer trimestre del año pasado la cifra de desocupados se había mantenido en un 8,3%, por lo que el incremento en ese rush final fue del 0,7%. Los resultados del tercer trimestre de 2018, correspondientes al total de aglomerados urbanos, mostraron las siguientes tasas: de actividad, 46,7%; de empleo, 42,5% y de desocupación, 9,6%.

El problema se repite y crece en la República Argentina día a día. Industrias cerradas. Negocios destruidos o en coma irreversible. Pymes pugnando por subsistir frente a los tarifazos. Falta de oportunidades. Constantes restricciones de rango de edades. Y un modelo que se ha definido por la precarización laboral. Todas las variables forman un cóctel explosivo que transforman en una odisea la búsqueda laboral.

Encontrar trabajo en la República Argentina se ha convertido en un drama paralos profesionales de todas las edades.
Encontrar trabajo en la República Argentina se ha convertido en un drama paralos profesionales de todas las edades.

Salir a la calle en busca de reinsertarse en el sistema se ha vuelto una tarea titánica y quienes día a día recorren las agencias de trabajo, envían mails de forma constante a empresas y establecimientos, y transitan locales comerciales para conseguir un puesto de trabajo, luchan contra el contexto para intentar que lograr el cometido no se convierta en una utopía.

Miriam tiene 30 años, es estudiante de trabajo social y fue empleada de comercio durante diez años. Su vida dio un vuelco hace un año cuando el local donde trabajaba cerró. “Me genera bronca y tristeza vivir esta situación; se llega a un punto en el que una no sabe si el sistema es así para todos, o si está haciendo algo mal, que me impide tener nuevas oportunidades laborales”, narra con rostro de resignación.

Como ella, muchísimas mujeres más pasan por la misma situación. Las empresas imponen un rango de edad, evalúan embarazos, cantidad de hijos, la capacidad de fuerza respecto a un hombre, y por ello limitan de forma automática la posibilidad que tienen de ser consideradas.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) manifestó días atrás estar “preocupados por la pobreza estructural” y recomendó al Estado argentino “adoptar medidas concretas para reducir el desempleo, protegiendo puestos existentes y en especial el de las mujeres”.

En los países desarrollados están prohibidas las ofertas laborales con limites de edad. En la Argentina lamentablemente esto no es así. “Tengo 30 años de trabajo en una empresa multinacional, un título técnico y sobre todo experiencia de sobra para un puesto industrial, pero con 51 años ya soy demasiado viejo para trabajar”, le cuenta Marcos a El Café Diario mientras camina a diario cada agencia de trabajo dejando un currículum bien armado, con una foto actualizada, “como piden ahora”, que es desechado de forma automática.

El drama de encontrar trabajo se acrecienta jornada a jornada. Los empleadores abusan de la gran demanda que existe para ofrecer sueldos miserables, con extensas horas de trabajos y en muchas ocasiones, infringiendo las leyes laborales.

Lucas tiene 23 años y estudia medicina. Nos cuenta que le es habitual abrir su correo y encontrarse con frases como “tienes nuevas ofertas de empleos que pueden interesarte en relación con tu perfil”, “han visto tu currículum” o “tu currículum ha sido seleccionado”. Todo le genera expectativas pero él se pregunta “¿y luego, qué pasa? Porque nadie me escribe ni me responde”. Con el paso de las horas y los días las ilusiones se extinguen y debe continuar enfocando las energías en una búsqueda que nunca le brinda respuestas a sus ganas de trabajar.

La realidad es dolorosa. Actualmente las oportunidades reales de trabajo son escasas para todas y todos por igual, ya sean médicos, operarios, contadores, albañiles, panaderos, periodistas o los puestos de empleo tradicionales que fueren. Nadie queda exento de problemas para reinsertarse laboralmente en un contexto socioeconómico muy grave.

El circulo laboral se encuentra visiblemente afectado y pone sobre la mesa la problemática de millones de argentinos. El gobierno debe tomar medidas para construir cimientos que puedan generar nuevas realidades. Nuevas y mejores realidades. Que no maten las ganas de trabajar ni destruyan la autoestima de todos aquellos que hoy se encuentran marginados del sistema laboral por más que realizan todos los esfuerzos para volver a posicionarse.

El Cafe Diario punto com

Medio cooperativo. Periodismo.

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