El Coro Polifónico Nacional de Ciegos cumple 75 años

Por Luján Gassmann (lujangtv@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Hace 75 años, en 1947, se creó el Coro Polifónico Nacional de Ciegos, integrado por coreutas ciegos o con un nivel avanzado de disminución visual, un ensamble que ofrece un repertorio de obras clásicas y populares, interpretado en escenarios diversos.

Actualmente, luego del contexto de pandemia, están volviendo a presentarse en espacios culturales o templos, para poder acercar el arte a la gente de manera presencial.

Y ahora se acerca una ocasión especial, porque el domingo 29 de mayo a las 20 darán un concierto nada menos que en la Basílica de Luján, con entrada libre y gratuita, antes de una serie de presentaciones por el interior del país.

Para conocer más de este grupo, su trabajo y las presentaciones, El Café Diario dialogó con su director, Osvaldo Manzanelli.

Osvaldo Manzanelli, durante una presentación. Foto: Georgina García – Dirección Nacional de Organismos Estables (DNOE).

¿Cómo llegó a dirigir el Coro?

En los años 90 era subdirector del Coro Polifónico Nacional y me invitaron a una presentación del Coro Polifónico Nacional de Ciegos en la Catedral Metropolitana. Confieso que hasta ese momento no sabía de su existencia y quedé maravillado por el sonido. Lo cierto es que el deseo profesional me llevó a decir: “Yo quiero esto para mi vida”. Así fue que me presenté al concurso y quedé seleccionado. Así que, desde 1991 a la fecha, tengo el orgullo, la distinción y la responsabilidad de la dirección del coro.

¿Cómo es el trabajo para las presentaciones?

Desde el inicio comenzó un camino de búsqueda, para poder tener una mejor comunicación, ya que lo gestual está impedido por su incapacidad visual. Pudimos desarrollar un código íntimo entre los cantantes y yo, que no afecte con pautas sonoras en la presentación. Por suerte hemos logrado mucho, pero sabemos que siempre se puede mejorar. 

Presentación reciente en la parroquia San Ildefonso. Foto: Georgina García – Dirección Nacional de Organismos Estables (DNOE).

¿Con qué herramientas cuenta para mejorar esto?

Utilizo mi respiración, alguna pauta sonora con el diapasón… La malla de mi reloj también ha servido como pauta de orden al comienzo o para finalizar, pero lo más valioso del desempeño de la excelencia musical del coro es el trabajo en los ensayos. El coro trabaja, ensaya todos los días, a veces se trabaja por cuerda, a veces todos juntos, otras un trabajo parcial técnico vocal. Siempre hay algo para aprender, algo para sostener y algo para proyectar. Por eso trabajamos y ensayamos mucho.

¿Trabajan con el sistema Braille?

Si, el código musical de lectoescritura del coro es el Braille. El organismo tiene dos grandes partes, por un lado, el coro y por el otro, 15 integrantes que son los copistas, quienes transcriben al Braille todas las partituras que después estudia el coro para las presentaciones en concierto.

¿Cómo se comunica con los coreutas?

En el ensayo mi sistema de comunicación para ensamblar, ecualizar o armonizar es meramente musical. La yema del dedo es poco abarcativa, por eso es un sistema lento, pero muy preciso. En este sentido el coro es único en el mundo porque busca permanentemente, con sus recursos, la excelencia musical. Hay otras organizaciones que tienen como propósito la inserción en la sociedad o la recuperación de la discapacidad

¿Qué representa el coro para usted?

Es muy importante, el coro es emblema de superación. Ya con presentarse en el atril de un altar, en el caso de los templos, o en un escenario o auditorio, el mensaje es de superación y excelencia musical. Ese trabajo es realmente hermoso.

¿Cómo es la respuesta de la gente?

El público queda muy contento, muy emocionado con el desempeño del coro, tanto en el interior del país, como en Buenos Aires la recepción es maravillosa.

¿Cómo fue el trabajo en la pandemia?

Nos tuvimos que adaptar, como todos. Al ver que la cuarentena se extendía, invité a los integrantes a empezar un trabajo de manera virtual y, afortunadamente, todo el coro respondió y pudimos trabajar, cada uno desde nuestra casa. Eso también nos permitió sentirnos juntos a través de esa modalidad.

¿Cuántas personas lo componen?

El coro está compuesto por 45 personas, es muy federal, heterogéneo y con un amplio rango etario. Los integrantes ingresan por concurso, tienen que saber de lectoescritura en Braille, y así se suman como parte del equipo y cobran un sueldo de la administración pública.

Saludo final tras una presentación. Foto: Georgina García – Dirección Nacional de Organismos Estables (DNOE).

¿Qué balance hace de su trabajo de tantos años?

Estos 30 años de trabajo han sido de crecimiento. Incluso en los momentos de disenso, he podido aprender mucho, ha sido un período de enriquecimiento y me siento orgulloso de estar al frente de esta hermosa agrupación.