El 70% de los padres bonaerenses separados no cumple con la obligación alimentaria 

Por Rebecca Arakelman (elcafediariopuntocom@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Un estudio del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires reveló que casi el 70% de los padres bonaerenses separados no cumple con la obligación alimentaria a sus hijas o hijos, o sólo lo hace de manera eventual.

El informe “Incumplimiento de la obligación alimentaria en la provincia de Buenos Aires: Un problema estructural que profundiza las desigualdades de género«, se realizó en base a una encuesta que respondieron 6442 mujeres de los 125 municipios y más de 50 entrevistas.

Resultados

Más de la mitad de las encuestadas (51,2%) no percibe ningún tipo de aporte por parte del progenitor de sus hijas o hijos.

Dentro del grupo de encuestadas que indican que el progenitor aporta dinero en concepto de obligación alimentaria (41,2%), un 24,9% menciona que este lo realiza de manera regular y un 15,3% de manera irregular. 

Es decir, más de la mitad de las encuestadas (66,5%) no recibe obligación alimentaria o sólo la percibe eventualmente.

De las cifras se desprende que sólo el 7,9% de las mujeres señalan que el hombre cumple con sus obligaciones alimentarias a través de la cobertura de gastos y necesidades de manera directa.

En los casos en que el padre cumple con sus obligaciones monetarias, solo el 10% consideró que el dinero es suficiente para cubrir todos los gastos y necesidades de las y los hijos.

De las encuestadas, el 44% depende de dinero prestado, ya sea de familiares como de bancos y financieras, para completar sus ingresos mensuales.

En este sentido, la ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad bonaerense, Estela Díaz, destacó dos aspectos del alto incumplimiento de las obligaciones parentales. Por un lado, señaló que «la vulneración del derecho de las infancias y juventudes a ser cuidadas, en todos los aspectos de su vida y desarrollo, por sus progenitores«, especificó la funcionaria. Por el otro lado, añadió «el impacto que tiene la falta de aporte económico al sustento vital de las y los hijos sobre la situación de pobreza, la falta de autonomía y la sobrecarga de tareas de cuidado, a las que principalmente las mujeres suelen hacer frente, en muchísimos casos, desde hogares en la que sólo viven las madres».

A la falta de dinero por parte del progenitor, a las madres se les suma la totalidad de las tareas de cuidado de los hijos.

El incumplimiento de las obligaciones alimentarias no se expresa únicamente en las necesidades materiales cotidianas (alimentación, vestimenta o salud de niñas, niños y adolescentes), sino que supone también el desligamiento respecto a las responsabilidades de cuidado y crianza por parte de los progenitores.

La principal estrategia para garantizar las respuestas a estas necesidades se encuentra en el cuidado a cargo de familiares y amistades (35%) y, en segundo lugar, a cargo de la madre (23%). 

División de tareas

El informe también reveló datos sobre la división de tareas. Los padres se ocupan más de las actividades de ocio como pasear, compartir algún evento, pasar tiempo libre los fines de semana, mientras que las tareas de cuidado que se relacionan con tareas escolares, control médico, alimentación e higiene siguen recayendo sobre las mujeres.

Una encuesta realizada por el gobierno de la provincia de Buenos Aires arrojó luz sobre una situación harto conocida: el incumplimiento de los padres respecto a la cuota alimentaria. Foto: TELAM.

El estudio también determinó que el cumplimiento o no de la obligación alimentaria se transforma en una herramienta de manipulación, extorsión y dominio.

Otro dato en este sentido es que el 65% de las encuestadas no conoce centros de atención, asesorías de familia o centros de acceso a la justicia donde pueden ser asesoradas.

La mayoría de las personas, incluyendo a los progenitores y operadores de justicia, entre otros, no consideran que el pago de la obligación alimentaria sea un derecho de las infancias y una medida en contra de la violencia económica«, destaca el análisis.

Cuota alimentaria y Justicia

Como obstáculos se presentan: demora en el proceso judicial, la extensión del uso de estrategias dilatorias y el hecho de tener que presentar pruebas de cómo y en qué se gasta el dinero de las y los hijos.

La Justicia suele establecer porcentajes que van del 20 al 35 por ciento del salario del padre como aporte alimentario. En el caso de las madres «ellas comprometen el 100% de su tiempo y dinero en el cuidado y necesidades de hijas e hijos, y en líneas generales perciben salarios inferiores a los de los varones. Por esta razón, tarifar puede ser riesgoso, porque se pierden de vista las particularidades y se simplifica, sin tener en cuenta las necesidades de cada niña, niño o adolescente«, resumió el documento.