Un dinosaurio y 5 películas para retroceder millones de años 

Por Gastón Dufour (egastondufour@gmail.com) y Gabriela Composto (gabriela.composto@elcafediario.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Hace 66 millones de años, un dinosaurio no logró salir de su huevo por quedar enterrado. Y ahí estaba, en un yacimiento fósil de la Formación Hekou del Cretácico Tardío, en Ganzhou, al sur de China, hasta que lo encontraron en 2000. 

15 años después, los investigadores que clasificaban fósiles en el Museo Yingliang de Historia Natural, se dieron cuenta de que asomaban huesos desde una grieta del huevo, lo que resultó ser un embrión. Ese fósil de dinosaurio bebé – bautizado por los científicos como «baby Yingliang»– es el mejor que se ha encontrado hasta ahora.

Desde la Universidad China de Geociencias de Pekín revelaron que se trata de un embrión de «ovirraptorosaurio», que habitaba la Tierra hace aproximadamente 66 millones de años. El equipo del doctor Lida Xing aseguró que era parte de un grupo de dinosaurios con plumas y picos, similares a los de las aves que vemos en la actualidad. 

Por otro lado, la doctora Fion Waisum Ma, de la Universidad de Birmingham –y coautora de los estudios publicados recientemente en ‘iScience‘– comentó en entrevistas televisivas que es «uno de los embriones de dinosaurio mejor conservados jamás encontrados y reportados en la ciencia» ya que «los embriones de dinosaurios son uno de los fósiles más raros y la mayoría de ellos están incompletos, con los huesos dislocados».

Resto fósil encontrado en China (Foto: Twitter @FionMaWs de la científica Fion Waisum Ma).

Otro detalle que lo diferencia del resto de los embriones in-ovo (en el huevo) encontrados, es que la cabeza se encuentra debajo del cuerpo, con las patas a ambos lados y la espalda encorvada a lo largo del romo del huevo. Esta postura no se había visto en dinosaurios de los denominados no aviares y es similar a las de los embriones de las aves actuales.

Una postura que se relaciona entre otras cosas, con el éxito en su salida del huevo y, por lo tanto, se cree que esa forma plegada, fue una evolución que se produjo mucho antes del origen de las aves.

Ilustración del fósil de embrión encontrado en China
(Foto: Twitter @FionMaWs de la científica Fion Waisum Ma).

Lo que parece un pajarito en su huevo, para los científicos involucrados (de Canadá, Reino Unido y China) es uno de los fósiles más hermosos que hayan visto. Pero para los mortales sin doctorados en paleontología, hablar de dinosaurios es ni más ni menos que hablar de cine. 

‘Jurassic Park’ sigue reviviendo dinosaurios

Steven Spielberg rompe una vez más sus propias ideas dando un paso adelante en lo creativo y generando a partir de su visión un mundo absolutamente nuevo e increíble con ‘Jurassic Park’ en 1993. Así, dio origen a la saga aún vigente en la que los dinosaurios, tal como rezaba el cartel de la escena icónica al final del film, dominaban la tierra. 

Con gran trabajo de animación digital (más que aceptable para la época) y la utilización de «animatronics» para completar el trabajo de dar vida a los reptiles gigantes, la película batió récords de público: recaudó entre 800 y 900 millones de dólares en todo el mundo, superando más tarde los 1000 millones en su reestreno en versión 3D de 2013.

Escena icónica de la primera ‘Jurassic Park’ de 1993 (foto promoción del film).

«La vida se abre camino» es la frase de cabecera de uno de los mejores personajes de la saga, el doctor Ian Malcom (Jeff Goldblum), quien siembra la idea de que el caos puede desatarse. Y como él mismo dice, odia tener razón. 

Michael Crichton –el autor de la novela original publicada en 1990– tuvo participación en el argumento de la primera entrega, en dupla con Michael Koepp, autor a su vez de guiones para películas como ‘Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal’ y ‘La ventana secreta’ –basada en ‘Secret window, secret garden’, cuento de Stephen King y con el cancelado Johnny Deep– entre muchas otras.

Además de Goldblum, el trío que forma el elenco original, y que vuelve para una última parte a pura nostalgia, lo completan Sam Neill y Laura Dern. La perlita de la aquella primera parte es la presencia de Samuel L. Jackson, a quien muy pocos recuerdan haber visto en acción.

‘El mundo de los perdidos’, de la TV al cine

Está basada y comparte nombre con la serie para niños ‘Land of the lost‘ de 1974, creada por los hermanos Sid y Marty Krofft. La producción de 2009 dirigida por Bradley Silberling, ya es una película de culto. Como suele suceder en estos casos, el público la ama y la crítica la destruye.  

En esta nueva versión, el doctor Rick Marshall (Will Ferrell) es un científico que a las luces del mundo parece haber perdido el juicio dadas sus teorías desquiciadas sobre los vórtices espacio temporales.

Will Ferrell entre dinosaurios y rarezas varias (foto del film).

Si bien su experimento funciona, este lo lanza junto a la investigadora Holly (Anna Friel) y Will (Danny McBride) a un pasado que resulta estar muy en el comienzo en la historia de la Humanidad, y lo deja atrapado en un mundo alternativo, donde va a tener que sobrevivir mientras es acechado por dinosaurios y otras criaturas. ¿Armas y habilidades para defenderse? Cero.

‘Godzilla’, el lagarto mutante que aterroriza Japón

Uno de los monstruos más famosos del cine (y, lejos, el rey de los monstruos en Japón) apareció por primera vez en la pantalla en 1954, cuando se estrena ‘Gojira’ (o ‘Japón bajo el terror del monstruo’) del director Ishiro Honda. Pertenece al Kaiju, un género japonés de producciones que hablan básicamente de monstruos.

Aquel film, sin saberlo, dio inicio a una franquicia que pareciera no tener fin ni techo para los millones de dólares que genera en cada nueva versión.

‘Godzilla 2: el rey de los monstruos’, una de las tantas versiones (foto promoción del film). 

El origen de la bestia marina tiene diferentes historias, dependiendo de la película, pero en general la radiación está metida en el medio. De alguna forma, se sugiere que se relaciona indirectamente de uno de los momentos más duros de Japón, porque hablar de radiación –de la forma que sea– es hablar de la bomba atómica.

‘Dinosaurio’ a lo Disney

Es la historia de un «iguanodonte» llamado Aladar, que es encontrado, aún en su huevo, por un clan de lemures que cuando nace lo cuidan y crían como si fuera parte de su familia.

En ‘Dinosaurio’, un bebé iguanodonte es criado por lemures (foto del film).

Esta película animada de Disney transcurre en una isla paradisíaca, en la prehistoria, hace 65 millones de años, cuando una inesperada lluvia de meteoritos provoca caos y destrucción.

Con poca agua y comida, y bestias carnívoras buscando a sus presas del día, Aladar y los lemures deciden buscar tierra firme para poder sobrevivir. Y no lo harán solos, sino acompañados de una manada de dinosaurios que, como ellos, buscan vivir en paz.

Estrenada en 2000 y dirigida por el director de origen ruso Ralph Zondag, se convirtió en la primera película de la compañía del ratón de que se acercó a un nuevo tipo de films animados, previo a la llegada de la animación por computadora que hoy es usual, en desmedro de la tradicional forma manual. 

BONUS TRACK: en ‘Hace un millón de años’ Raquel Welch era la cavernícola más bomba de la prehistoria

El film británico de 1966, dirigido por Don Chaffey tiene lugar en un momento en la historia del cine en la que los trailers eran avances que contaban media película, o el paso a paso de lo que iba sucediendo como si fuera un capítulo del canal de YouTube Te lo resumo así nomás, pero sin pretensiones cómicas (ni sus 6,5 millones de suscriptores).

La cavernícola Raquel Wech en la playa donde habitaba su tribu (foto del film ‘One million years B.C.’).

Todo sucede en tiempos prehistóricos, cuando Tumak (John Richardson) es expulsado de su clan –el salvaje Pueblo de las Piedras– por su propio padre, con el que se había peleado. Que para desgracia de Tumak, además de su pariente, era el jefe de la tribu.

Desterrado, debe sobrevivir entre alimañas y monstruos varios, hasta que llega exhausto a una playa, donde es encontrado por las mujeres del más gentil Pueblo de las Conchas. 

Allí se siente atraído –oh, sorpresa– por Loana (Raquel Welch). Con el correr de los días pasará a pertenecer al nuevo clan, pero que al ser más avanzado que el suyo, tendrá que aprender nuevas aptitudes para poder adaptarse.

Dificultades más o menos y disputas de poder entre cavernícolas, harán que Tumak y Loana deban marcharse, o por lo menos Tumak. ¿Ella elegirá el amor o a su clan?

La película fue filmada en España, más precisamente en Tenerife y Lanzarote (Islas Canarias), ideada por Hammer Films, la más famosa productora de cine de terror de la década de 1960, y realizada con los elementos técnicos acotados de la época, pero con un as en la manga: Ray Harryhausen, genio de la animación stop motion y pionero de los efectos especiales.

El film es todo un hallazgo en clave de clásico y que, a la distancia, se vuelve una joya admirable por lo que se puede percibir, justamente, desde la mirada del hoy, y lo que deja a interpretar de la idea de historia de hombres vs. dinosaurios que en medio de los ‘60 era posible contar.