Darío Ferreyra, un futbolista argentino en Bosnia Herzegovina 

Por Guillermo Tagliaferri (guilletaglia60@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

La ilusión de Darío Ferreyra era convertirse en futbolista profesional en Boca Juniors, donde se formó en las divisiones inferiores y llegó hasta la Reserva. Sin embargo, a pesar de que el técnico Hugo Ibarra lo tenía muy bien conceptuado, su ciclo en el Xeneixe concluyó apenas a  un paso de la Primera División. Y por esas cuestiones de destino, el profesionalismo para el marcador lateral derecho, nacido en Merlo, provincia de Buenos Aires, llegó en la lejana Bosnia y Herzegovina.

En ese país europeo, desprendimiento de la antigua Yugoslavia y cuya superficie de 51.197 km2 limita con Croacia, Serbia, Montenegro y el Mar Adríático, Ferreyra encontró su lugar en el mundo del fútbol. Llegó en 2018, contratado por Velez Mostar, y su buen rendimiento desembocó en el pase a Tuzla City a comienzos de la actual temporada. 

En Bosnia y Herzegovina existe el antecedente de un futbolista argentino que cimentó una extensa y exitosa carrera: el delantero y goleador Juan Manuel Varea, quien formó familia y se radicó allí. 

Ferreyra, de 25 años, en medio de una exigente pretemporada que apunta a la participación de su actual club, Tuzla City, en la Europa League, contó, en una entrevista con El Café Diario, su experiencia en un destino futbolístico poco tradicional.

¿Fue difícil tomar la decisión de emigrar a Bosnia y Herzegovina?

La verdad que no pensaba que me iba a ir de Boca, pero cuando me dijeron que no iba seguir, no sabía qué hacer. A los pocos días de haber quedado libre, mi agente me dijo que había una oportunidad en Bosnia. No conocía nada de este país, pero no lo dudé y le dije que sí.

El argentino Darío Ferreyra y su actual camiseta. Foto: FK Tulza City. 

¿Cómo fue la adaptación a costumbres, idioma y forma de vida distintas a las argentinas?

El primer año me costó mucho. Por no entender el idioma se me hacía complicada la convivencia. En el fútbol, a medida que iba pasando el tiempo e iba entendiendo el idioma, se me fue haciendo más fácil.

¿Qué fue lo más sorprendente en la vida cotidiana?

Lo que más me sorprendió es cómo se vive, la tranquilidad y la seguridad qué hay.

El debut continental

El 7 y el 14 de julio, Tuzla City debuta en la Europa League ante Tre Penne, de San Marino. Y de ganar, el siguiente rival será más severo: Az Alkmaar, de Países Bajos. ¿Cuáles son las expectativas?

Nuestro primer objetivo apunta a pasar a la siguiente fase. Somos un equipo que por primera vez participa en Europa League, por eso si logramos pasar a la siguiente ronda será un gran logro.

¿Qué significó el recorrido por Velez Mostar?

En Vélez Mostar todo fue muy lindo: logramos ascender a Primera División y luego pudimos entrar en Europa League, una competencia que el club hacía mucho tiempo que no jugaba. Logré formar una linda amistad con los fanáticos y la gente del club.

Ferreyra, en Velez Mostar, su primer club en Bosnia y Herzegovina. Foto: FK Velez Mostar. 

¿Y Tuzla City, el siguiente paso?

Desde hace seis meses estoy en este club. Futbolísticamente, el arranque fue bueno porque clasificamos a Europa League, que es un gran logro para todo el equipo. Mi vida personal, en general, es igual que cuando estaba en Velez. Aunque Tuzla, no es una ciudad tan grande. Hay pocos habitantes y la gente es muy buena, aunque quizás no tan amigables como en Mostar, pero de todos modos se nota que son buenas personas.

¿El idioma dejó de ser una barrera?

Ahora entiendo casi todo, aunque no lo hablo tan bien. No tengo compañeros sudamericanos o españoles, el año pasado en Tuzla estuvo el argentino Agustín Doffo, que jugó en Vélez y en Colón, pero ahora está en otro equipo. 

¿Qué extraña de Argentina?

Extraño a mi familia, solamente nos vemos una vez por año. Y también a mis amigos. 

¿Algún recuerdo de los años vivido en Boca Juniors?

Me quedaron muchos momentos lindos, las amistades con mis compañeros y con la gente que trabaja del club. Uno, cuando está jugando en inferiores de un club tan grande como Boca, siempre quiere llegar a jugar en la Primera. Pero son cosas del fútbol, y si no podés cumplir tu sueño ahí, tenés que salir y buscarlo en otro lugar.