Catriel Mirabelli: «Los personajes viven en crisis pero aceptan lo que les tocó»

Por Gabriela Composto (gabriela.composto@elcafediario.com) y Julio Jerusewich (jerusewich@hotmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Catriel Mirabelli se sincera con El Café Diario: «Cuando empecé a escribir la obra estaba en crisis laboral, me plantee si quería seguir haciendo lo que estaba haciendo o hacer lo que me gustaba, y el resultado de la historia tiene como núcleo ambas cosas«. 

Así surgió ‘Una historia larga‘, una obra teatral que cuenta el reencuentro de excompañeros de escuela 10 años después de haber egresado. ¿Qué pasó en estos años? ¿Qué nos pasó o mejor dicho, qué no nos pasó? ¿Quiénes somos hoy comparados con quienes soñábamos ser? Volver sobre sus pasos y ver a los niños que fueron frente a los adultos que son hoy, no va a ser fácil. Y tal vez de fiesta no tenga nada. Como la vida misma.

Los personajes de la obra de Mirabelli, listos para la fiesta de reencuentro (Foto: Prensa de la obra).

La tragicómica ‘Una historia larga, instrucciones para ser un fracasado‘ es el título completo de una obra teatral que combina el contenido con buenas actuaciones que logran capturar la variedad de problemáticas que se presentan al transitar desde la niñez por la adolescencia y llegando al presente, en el terreno de la adultez.

Punto para los actores que logran sostener sin fallas la calidad interpretativa, ya que al haber gran cantidad de temas desarrollados a través de los cambios en el tiempo, podría no garantizarse esa solidez. 

En ‘Una historia largaMirabelli no deja margen para la indiferencia. La obra, estructurada en líneas de tiempo atemporales, va y viene provocando reacciones, con trazos de comedia bien ubicados que rompen pasajes de tensión. Con circunstancias trágicas que dejan paradigmas a la intemperie. Con la angustia irresuelta que pretende erradicarse desde la sexualidad. 

Viajar al pasado es parte de ‘Una historia larga’ (Foto: Instagram).

Una mirada tan de estos tiempos, tan rauda, que avanza con la velocidad de un scrolleo en Instagram, con la estabilidad emocional puesta en foco desde su ángulo monótono, a unas cuadras del tedio. 

La sensación de sentirse interpelado a partir de las reflexiones que brotan de manera natural, entre mandatos y ausencias paternas, entre ideales del pasado a los que se los devora la realidad. 

Lo que queda flotando en la obra que dirige Mirabelli es esa sensación de confort obligatorio, como si el tren de las oportunidades pasase una sola vez. Como si el proceso de madurez para alcanzar los sueños, no fuera tenido en cuenta. Como si las etapas no fueran relevantes para llegar. 

Catriel Mirabelli: «Me planteé si quería seguir haciendo lo que hacía o lo que me gustaba»

Después de la función, El Café Diario dialogó con el autor y director Catriel Mirabelli.

¿Cómo surge la idea de la obra?

Cuando empecé a escribir la obra estaba en crisis laboral, me plantee si quería seguir haciendo lo que estaba haciendo o hacer lo que me gustaba, y el resultado de la historia tiene como núcleo ambas cosas. 

¿Cómo es el encuentro de estos amigos? 

Es un grupo de amigos que debaten si seguir lo que anhelaban de chicos o aceptan lo que les tocó. O sea, hacer lo que aman o lo que pueden. Más allá de lo laboral, y a propósito de la idea del amor y la estabilidad, surge esta idea de cómo uno se va encontrando y desencontrando con las personas. Los personajes viven en crisis pero terminan aceptando lo que les tocó, porque es aceptar eso o nada. 

Un reencuentro que remueve emociones (Foto: Instagram).

Se observan zonas irresueltas de objetivos y sueños.

Ahí entra en juego esto de la eterna transición, porque cuando uno piensa ‘Voy a llegar al punto B, me lo propuse‘… pero cuando llego emerge la pregunta, ¿y ahora qué hago? Es como una suerte de vivir de posta en posta y uno termina no llegando a ningún lado

El rol del profesor tiene mucha relevancia, ¿cómo se decidió por incluirlo? 

El papel del profesor lo pensé desde lo empírico. Cuando me tocó estudiar, ingresaban militantes a hablar del FMI y nosotros no teníamos ni conexión a internet en clase. Está claro que hay libertad para la exageración. Es un buen tipo que pese a confundir al público hacia dónde dirige su mensaje, resulta buena gente.
La escenografía, respaldada con acertados vídeos y música en vivo, ambienta de tal forma que permiten trasladarse de manera sencilla y agradable a aquellos tiempos. Algo similar a lo que sucede con las exageradas intervenciones del profesor que no cesa en su adoctrinamiento, y logra con creces remitir al fondo de recuerdos escolares. 

El elenco lo completan Juan Francisco Caiella, Micaela Cortina, Mercedes Domínguez, Gabriel Miner, Ernesto Vigetti. 

Las próximas funciones son el sábado 27 de noviembre a las 22, jueves 2 de diciembre 21:30 y sábado 11 de diciembre a las 22. Las entradas se pueden adquirir en la boletería del teatro ‘Brilla Cordelia’, Perón 1926, CABA, o por Alternativa.