Bielorrusia, la última frontera del Socialismo en Europa

Por José Abelardo Franchini (abelardofranchini@yahoo.com.ar)
Editado por Cecilia Oliveros (ceci_oliveros@yahoo.com.ar)

Bielorrusia en 1919, al finalizar la Primera Guerra Mundial, era parte de Polonia y por otro lado parte de la URSS. Esto fue así hasta 1939, en virtud del Pacto Ribbentrop-Molotov. La Unión Soviética invadió el territorio y fue anexado al país socialista. Al finalizar la guerra, se creó una república socialista como parte de la URSS. En 1945, Bielorrusia se convirtió oficialmente en uno de los países fundadores de la Carta de las Naciones Unidas. A partir de entonces, el gobierno soviético, encabezado por Iósif Stalin, diseñó una política desarrollista en el país, un modelo de estructura socioeconómica de perfil comunista, sobre todo para el sector agrario, y materializó una transformación industrial.

De esta manera, Bielorrusia salió de su situación de país atrasado de la periferia capitalista. Durante las siguientes décadas, Moscú, entre otras estrategias, envió dirigentes para colocarlos en posiciones clave en el gobierno bielorruso y promovió la integración del país al resto de la Unión Soviética.

Fin de la URSS, independencia y Lukashenko al poder

A raíz de la caída del muro de Berlín (1989), Bielorrusia proclamó unilateralmente su independencia el 27 de julio de 1990, más de un año antes de la disolución de la URSS. Su nombre oficial pasó a ser República de Belarús y fueron adoptados el escudo Pahonia y la bandera blanca-roja-blanca.

1994 fue muy relevante para entender el presente del país: se adoptó la Constitución, las funciones de Primer Ministro pasaron al Presidente y se celebraron las primeras elecciones, en las que fue electo el primer presidente bielorruso hasta la fecha: Aleksandr Lukashenko.

AleKsandr Lukashenko, primer presidente bielorruso.

Aunque Bielorrusia esté geográficamente en Europa, es uno de los pocos países del continente que no ha solicitado ingresar en la Unión Europea. De hecho, las relaciones son tan tensas que el país ha sido sancionado en múltiples ocasiones desde principios del siglo XXI por la Unión Europea y los Estados Unidos.

Las banderas de Bielorrusia

En 1995, Lukashenko propuso un referéndum para cambiar la bandera. La actual, con una franja verde y otra roja, y con un patrón ornamental en la parte izquierda, se inspira en la que se utilizó de 1951 a 1991, cuando el país formaba parte de la URSS.

La anterior, blanca y roja, se prohibió. Lukashenko argumentaba que la bandera blanca y roja se había utilizado durante la Segunda Guerra Mundial por organizaciones del país que colaboraron con los nazis. Por lo mismo, los sectores reaccionarios contrarios al Socialismo la utilizan como símbolo de rechazo al pasado soviético y al gobierno socialista encabezado por Lukashenko.

Hoy por hoy Bielorrusia está en los portales de los diarios en formato de papel y a nivel digital, por los inmigrantes que llegan de Asia principalmente y también de África, para intentar ingresar a la Unión Europea a través de Polonia, miembro del bloque. Traficantes de personas llevan a migrantes desde Irak hasta Bielorrusia, desde donde buscan cruzar la frontera con la Unión Europea, a través de Polonia, con destino a Alemania.

Éxodo masivo

En octubre de 2021 hubo 11.300 intentos de entrada ilegal a Polonia desde Bielorrusia. Una vez en Polonia, muchos inmigrantes se dirigieron desde allí hacia la frontera alemana. Según la Policía Federal, en ese mismo mes entraron 4.889 inmigrantes a Alemania a través de Bielorrusia y Polonia de manera ilegal. Eso supone más del doble que en septiembre.

Hasta finales de octubre, este año se registraron 7.300 entradas no autorizadas a Alemania por la ruta de Bielorrusia, según datos la Policía Federal. Es de subrayar que las autoridades alemanas tienen una actitud más compasiva, solidaria con los inmigrantes que el gobierno de derecha polaco. En la primavera boreal, como reacción a las sanciones de la Unión Europea, el gobierno nacionalista bielorruso de Alexander Lukashenko anunció que ya no detendría a los inmigrantes que se dirigieran a la Unión Europea.

Los inmigrantes proceden mayoritariamente de países asiáticos y africanos. Inicialmente se daba la noticia como que los inmigrantes eran bielorrusos que huían del régimen de Alexander Lukashenko. Ahí vemos cómo para las agencias de noticias los medios reaccionarios de países como Polonia tergiversan la información.

La mayoría de los migrantes ilegales proceden de Irak. Pero entre los que llegan a Minsk también los hay procedentes de Siria, Congo y Camerún. Actualmente, los principales puntos de partida son tres ciudades de la región kurda iraquí: Erbil, Shiladze y Solimania. Según agencias de viajes locales, los migrantes vuelan principalmente vía Dubai, Turquía, Líbano y Ucrania para llegar a la UE. Un portavoz del Ministerio alemán de Asuntos Exteriores dijo la semana pasada que el número de vuelos directos desde Beirut, Damasco y Ammán, la capital de Jordania, a Minsk, también había aumentado notablemente.

Las autoridades polacas, al revés de las alemanas –Alemania ha recibido en los últimos años aproximadamente 1 millón de Inmigrantes– , toman medidas draconianas contra estas personas que buscan instalarse en países de la Unión Europea, para escapar a situaciones de crisis económico-social en sus países de origen o persecución político-religiosa, como Turquía y Afganistán.

Migrantes en la frontera con Bielorrusia

Tras una reunión con su homólogo ruso en Moscú, Vladimir Makei ha dicho que la crisis es un pretexto de la Unión Europea para imponer una quinta ronda de sanciones a su país. «Las acusaciones de que Bielorrusia está de alguna manera detrás de todos estos flujos son absolutamente infundadas. De alguna manera, la ruta del Mediterráneo funciona sin problemas, lo mismo que la ruta de los Balcanes: los inmigrantes son acogidos allí y se les concede la protección necesaria. Pero aquí Bielorrusia tiene que ser el problema», dice el ministro de Asuntos Exteriores de Bielorrusia.

Serguéi Lavrov respaldó a Makei y reconoció haber afianzado su colaboración para contrarrestar la campaña contra Bielorrusia lanzada por Washington y sus aliados europeos. «Los gobiernos de Occidente siguen arrastrando a Europa, tanto como UE así como en calidad de miembros de la OTAN hacia una confrontación cada vez mayor tanto con Rusia como con Bielorrusia. Y espero sinceramente que los gobiernos europeos, especialmente Francia, Alemania e Italia, demuestren fuerza de voluntad y no se dejen arrastrar a esta espiral sin fin, que puede resultar muy peligrosa», advierte Lavrov.

Serguéi Lavrov
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, habló en
una conferencia de prensa en Moscú, Rusia, el 8 de noviembre de 2021.

Canciller ruso acusa de hipócrita a la Unión Europea

Sobre la crisis migratoria en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, asegura que su país está haciendo todo lo posible para resolver la crisis, mientras que el bloque impone sanciones a Minsk y suaviza su posición con Varsovia.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, acusó a la Unión Europea (UE) de aplicar «doble rasero” a la crisis migratoria en la frontera entre Bielorrusia y Polonia. Lavrov dijo que la administración europea en Bruselas está asumiendo una posición muy incómoda con esta actitud tan abierta, en referencia a las sanciones que impone a Bielorrusia frente a la tolerancia que muestra con Polonia pese a que, según Lavrov, el país europeo es el causante de la crisis migrante. 

Lavrov asegura que Rusia está haciendo todo lo posible para resolver la crisis e informó que el presidente ruso, Vladimir Putin, habló sobre el asunto con líderes de la UE, incluidos Alemania y Francia. «Si nos piden ayuda, estamos dispuestos a brindarla», aseguró el canciller ruso.

Además, Serguei Lavrov señaló en esos días que la crisis migratoria debe resolverse entre la UE y la administración bielorrusa y calificó de “positiva” la conversación telefónica entre el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, y la entonces canciller alemana, Ángela Merkel –ya asumió el socialdemócrata Olaf Scholz como nuevo Primer Ministro en Alemania – . «Realmente espero que el sentido común prevalezca en el otro lado de la frontera, en el lado polaco», aseguró Lavrov y agregó que las partes acordaron continuar el diálogo en lo que a la crisis se refiere.

Lavrov recordó que la UE intenta resolver al mismo tiempo problemas acarreados por diversas olas migratorias provenientes del Mediterráneo y los Balcanes. «Polonia está perturbando enormemente el orden», dijo. Hay que destacar la actitud humana del gobierno bielorruso de Alexander Lukashenko que no maltrata a los inmigrantes de origen asiático y africano, mostrando sus diferencias con Polonia y su política policíaco-persecutoria.

Las empresas registradas en la UE alquilan actualmente aviones a Belavia, la aerolínea nacional bielorrusa. Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE quieren tomar medidas contra esta práctica y están estudiando la posibilidad de imponer sanciones. «Belavia Airlines» tiene vuelos directos a Minsk desde Estambul, Dubai y otros lugares. «La empresa bielorrusa recibe viajantes asiáticos principalmente. Es factible que viajara desde países asiáticos a Bielorrusia», señaló el responsable de una agencia de viajes de Bagdad a un corresponsal de la Deutsche Welle. Esto habla de lo mismo que los inmigrantes encuentran una actitud más abierta, positiva del gobierno bielorruso y sus instituciones frente a su precaria situación.

El centro de alquiler de aviones en la UE es Irlanda. Las empresas irlandesas gestionan más de la mitad de los aviones alquilados en el mundo. Algunas de las empresas siguen alquilando aviones a Belavia, que se utilizan para transportar a los inmigrantes a Minsk, capital de Bielorrusia. Las empresas argumentan que están obligadas por contrato a hacerlo. El ministro de Asuntos Exteriores irlandés, Simon Coveney, ha dicho que apoya las sanciones de la UE al gobierno de Lukashenko, pero que solo se aplicarán a los futuros alquileres de aviones, no a los actuales.

Otras compañías aéreas, como Qatar Airways y Turkish Airlines, tienen procedimientos de control mucho más represivos y menos respetuosos de los derechos de los migrantes. Sin embargo, como señala la agencia de viajes de Bagdad –antes mencionada–, puede ser difícil determinar la verdadera naturaleza del viaje de un pasajero: «Muchos iraquíes viajan cada día a Turquía y Dubai. Es imposible distinguir a los que quieren ir a Bielorrusia de los que no».

Como señaló el Papa Francisco l, es importante que haya una actitud solidaria respecto de los inmigrantes, que huyen de situaciones en la que es sumamente difícil tener una vida normal. Jorge Bergoglio habló de que debe haber un “Nosotros cada vez más grande”.

“Los nacionalismos cerrados y agresivos y el individualismo radical rompen el nosotros”, señaló el Pontífice, de formación jesuita.

La actitud de Alemania guiada en todos estos últimos años por la progresista canciller Ángela Merkel, de recibir más de 1 millón de inmigrantes provenientes mayoritariamente de Siria y países de la región, es un ejemplo que debería ser tenido en cuenta por los demás países de la Unión Europea y el resto del mundo.