Adiós a Nélida Decristofano de Orzaocoa, otra abuela que no llegó a conocer a su nieto

Por Inés Tiphaine (chinisst@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

La Asociación Abuelas de Plaza de Mayo informó que recientemente una de las Abuelas de Plaza de Mayo, Nélida Decristofano de Orzaocoa, falleció en La Pampa sin llegar a dar con el paradero de su nieto o nieta que debió haber nacido en mayo o junio de 1975.

«En este momento tan triste, abrazamos a Carlos, a Mariana y a toda su familia, con el compromiso de seguir buscando a ese nieto o nieta que Nélida no llegó a abrazar, para transmitirle su lucha y el amor con el que lo/a esperó» señaló Abuelas a través de un comunicado.

Según informaron desde Abuelas, su nuera, María de las Mercedes Gómez, fue secuestrada el 21 de marzo de 1975 en la Ciudad de Córdoba, cuando cursaba un embarazo de siete meses. Su hijo Carlos y su nieta Mariana, de casi dos años, lograron exiliaron en España.

Desde entonces, Nélida soñó con abrazar a ese nieto o nieta que debió nacer en mayo o junio de 1975. Esperaba recibirlo/a con una gran fiesta en la plaza principal de su ciudad, con una tallarinada y la actuación de la orquesta sinfónica de Santa Rosa. 

Nélida fue una mujer dulce y coqueta, ávida lectora de diarios y cantante de zambas. En los últimos tiempos se había sumado a distintas campañas de difusión de Abuelas con su mensaje de esperanza y búsqueda.

Nélida Decristofano de Orzaocoa, otra Abuela que no llegó a conocer a su nieto secuestrado.

Una labor incansable

Desde 1977, la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo lucha por localizar y restituir a sus legítimas familias a los niños desaparecidos durante la última dictadura. Ya son 130 los nietos encontrados por Abuelas de Plaza de Mayo, que recuperaron su verdadera identidad.

Adriana Metz es hija de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz, ambos militantes barriales, secuestrados el 16 de diciembre de 1976 y desaparecidos desde ese día. Pero no sólo ellos, hay otro eslabón que falta en su historia, que resume los años trágicos de la Argentina: «Al momento del secuestro mi mamá estaba embarazada de cinco meses y gracias al aporte de sobrevivientes pudimos saber que mi hermano nació el 17 de abril de 1977 en el Centro Clandestino de Detención La Escuelita en la ciudad de Bahía Blanca». Por eso, cuando Adriana habla de campañas y búsquedas, sabe muy bien a qué se está refiriendo.

En diálogo con El Café Diario, Adriana Metz explica de qué tratan las campañas de difusión de Abuelas de Plaza de Mayo, entidad donde participa y trabaja codo a codo con otros nietos y nietas junto a las Abuelas de Plaza de Mayo.

Adriana Metz, colaboradora de Abuelas de Plaza de Mayo.

¿Cómo es el proceso de búsqueda de un nieto o una nieta?

El procedimiento se ha ido modificando con el transcurso del tiempo, porque en el comienzo las Abuelas esperaban recuperar a sus nietos recién nacidos, o a los niños que fueron secuestrados por sus padres, y hoy estamos hablando personas que tienen entre 40 y 45 años. Entonces no es lo mismo hacer una campaña para concientizar a la gente que tenga información y la acerque, a hacer campañas de difusión que interpelen a personas entre 40 y 45 años a que se acerquen a Abuelas porque pueden ser uno de los nietos o nietas que estamos buscando.

Claro, el paso del tiempo obligó a cambiar el enfoque.

Han ido cambiando las campañas de difusión. En la Ciudad de Mar del Plata se hizo «Arte por la Identidad», son todas campañas de difusión que lo que intentan hacer es llevar el mensaje de búsqueda de Abuelas a la mayor cantidad de lugares posibles.

¿Qué rol juega el Estado?

Colaborar en la búsqueda es otra forma de hacerse cargo por parte del Estado. Las Abuelas tienen una misión puntual que es la de encontrar a sus nietos, pero en realidad esto es una búsqueda colectiva, no es sólo de las Abuelas y los familiares, lo es también del Estado porque, de hecho, es el que participó en la apropiación de bebés.

Por último, a partir de sufrir la partida de Nélida, ¿cómo continúan el trabajo de ella y el de las Abuelas?

Así como con el paso del tiempo fue cambiando la forma de la búsqueda de nietos y nietas, las Abuelas también vieron que, por una cuestión biológica, no iban a poder estar siempre. Nos enseñaron a los nietos y las nietas que había que seguir la búsqueda. Es por eso que hoy en la Comisión Directiva hay Abuelas, pero también participan los nietos y las nietas que recuperaron su identidad. También hay hermanos que buscan y forman parte de la Comisión Directiva de Abuelas y que vamos a seguir trabajando porque no nos queda otra que seguir la búsqueda hasta que cada uno de los nietos fueran robados recuperen su verdadera identidad.

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