Abuela, lalalalala

Por Inés Tiphaine ([email protected])

Edición: Florencia Romeo ([email protected])

El libro «Regla de Tres» escrito por la reconocida influencer y escritora Beta Suárez es una novela en la que la muerte, el duelo, los mandatos sociales y los vínculos familiares se narran a través de anécdotas del pasado de una abuela y el presente de tres nietas. Con una narrativa contemporánea, la autora logra crear una historia real y creíble para los lectores.

Ágata, una mujer llena de vida, viuda y siempre activa, muere plácidamente mientras duerme a los 82 años. A sus tres nietas Azucena (40), Begonia (38) y Camelia (36) les toca la difícil tarea de vaciar la casa y remover recuerdos. Las chicas son huérfanas por eso, la figura de Ágata -que se ocupó de las tres y trató de que fueran independientes y felices- es tan importante para ellas. Mientras separan objetos para tirar, repartir o donar, analizan en paralelo sus propias vidas y la relación entre ellas.

El punto de quiebre de esta historia ocurre cuando encuentran un diario íntimo de la juventud de su abuela, con historias de pasión, deseo y un amor secreto. La novela alterna el presente con el diario de Ágata, que arranca en su infancia y recorre toda su vida. Es una historia que conmueve, hace reír y emociona. La autora describe varias etapas en la vida de la abuela Ágata: como niña tierna y singular; como una joven rebelde, que se atrevió a cruzar ciertos límites para cumplir sus deseos más íntimos y como mujer faro y refugio de sus tres nietas.

Azucena es la hermana mayor, muy disciplinada y rigurosa. Begonia vive en San Sebastián de viaje en viaje y es la que se muestra con mayor desapego hacia su familia. Y Camelia, con su espíritu emprendedor y artístico, aparece como la más vulnerable de las tres. Mientras ordenan los objetos de su abuela y metafóricamente sus propias vidas, las tres hermanas reciben la mejor herencia: vivir y amar con alegría y coraje.

Tapa del libro de Beta Suárez.

Beta Suárez, la famosa Mujer, madre y argentina de las redes sociales, es licenciada en Comunicación Social y se especializa en gestión, análisis y creación de contenido digital. Escritora que publica en redes, diarios y revistas, oradora muy activa en diversas áreas, habló con El Café Diario sobre esta novedad que es la novela «Regla de Tres».

¿Cómo surgió la idea de escribir su primera novela romántica?

La verdad es que me contactaron de Vera Romántica para escribir y les dije que se habían equivocado de persona. Yo tenía un montón de prejuicios sobre el género, que me los fueron rompiendo todos. Estoy muy contenta porque, la verdad… no sé si lo hubiera hecho sola y fue un camino fascinante en el que aprendí un montón. Estoy segura de que es la primera de varias.

¿Cómo logra atrapar al lector, cuál es la trama principal?

Me parece que el lector se enfoca en la novela porque trabajamos mucho para que esté bien escrita y eso te atrapa. Después, porque está contada en dos tiempos, entre el pasado y el presente, con dos relatores: uno omnisciente, que sabe todo y es el narrador del presente; y otro en primera persona que es el del personaje principal, Ágata. Es la abuela en esta historia y entonces hay un juego entre lo que se va contando y lo que se va develando, entre un tiempo y el otro, entre un capítulo y el otro, intercalado, que hace que te atrape.

¿Qué sucede con la abuela?

La abuela muere en el primer capítulo. Las tres nietas, a medida que van desarmando su departamento, descubren historias suyas y un pasado de ella que no conocían. Al mismo tiempo, está la abuela contando su historia, desde que tiene diez años hasta el momento en que se muere, esa es la trama principal. El eje de la novela es si nosotros repetimos las cosas de nuestros antepasados aún sin conocerlos. Si nos pasa, que repetimos patrones.

La conocida influencer presenta su flamante novela «Regla de tres«.

¿Qué repercusión espera en el público?

Si bien la novela tiene muy pocos días en las librerías, ya empecé a tener algo que me encanta, que es que se habla de tres cosas que les pasan a las protagonistas y que yo busqué generar. Se conmueven, se emocionan y emocionan, porque la trama gira en torno a un universo femenino en el que reconocemos a todas las mujeres importantes en nuestra vida.

¿Cuáles son esas mujeres?

Están tu abuela, tu hermana, vos, tu mamá, tus amigas, tus hijas… Están esas mujeres que en tu vida te amaron. Se ríen. Y me da mucha satisfacción. Ese combo de emoción y risas para mí es muy poderoso y quería que estuviera. Se va presentar en un bar, es una especie de festejo, no será una presentación formal. Haremos una gira de presentaciones. Ahora celebramos cómo llegamos hasta acá y vernos las caras.

¿Cuál fue el principal motivo de cambiar la temática de otros libros que escribió, como «Las Madres tenemos Derechos«?

No es cambiar una temática, yo escribo en diarios, revistas, libros, y del mismo modo puedo escribir diferentes géneros. Todo me da mucha satisfacción, como digo siempre, escribo para vivir pero no porque me paguen sino porque me gusta también. Así que no es que cambié de género, sino que voy sumando géneros a mi registro y eso me da mucho placer.

Pros y contras de las redes sociales

Usted es una experta en comunicación. ¿Qué mirada tiene sobre las redes sociales?

Creo que las redes sociales tienen cosas positivas y negativas, creo que nos permiten conectarnos con personas que ven el mundo como nosotros, aunque estén en otro lugar y que, de otro mod, no las hubiéramos conocido. Esto se ve mucho en la literatura. Por un lado, no necesitas que una editorial publique para que te lean y eso está buenísimo. Hay una democratización del contenido. Por el otro, no precisás que te validen. Vas a tener lectores que te leen, sobre todo si lo sostenes con el tiempo, podés hacer que te conozcan.

Las redes permiten que se vincule gente que, de otro modo, no podría.

Desde el lado del lector se vio mucho en la pandemia que los clubes de lectura pudieron crecer, sostenerse y acompañarse. Sin las redes sociales no hubieran podido. Si bien son herramientas, las redes sociales también pueden ser mal usadas, aunque en el ámbito de la literatura son ampliamente positivas. También lo es que las personas están mucho más cerca de sus autores favoritos y pueden responderte y escribirte.