Los 40 años de música del Chino Barbieri: del coro al tango

Por Guillermo Tagliaferri (guilletaglia60@gmail.com)

Edición: Florencia Romeo (florenciaromeo06@gmail.com)

Marcelo Chino Barbieri está cumpliendo cuatro décadas con la música. Compositor y cantor, este porteño 100%, de 59 años, también es Counselor, Consultor en PNL y Coach en Oratoria, pero los proyectos musicales son su marca registrada. 

«Me levanto cantando, le invento canciones a Silvia, mi compañera de toda la vida, mientras tomo mate. Canto cualquier cosa, es una manera distinta de empezar el día y levantar el ánimo. La música es sanadora y sirve es para buscar la felicidad. Tiene que servir para transmitir felicidad, así se trate de un tema triste», le asegura Barbieri a El Café Diario.

¿Cómo fueron sus comienzos musicales?

Mi primera vez fue en un coro polifónico, pero sin contacto directo con el público. Era en la Iglesia San Rafael, el coro estaba coro arriba, con un órgano de tubo inmenso, y la feligresía estaba abajo y no teníamos contacto visual. Fui realmente muy feliz, porque entrar a ese coro de categoría fue un orgullo para mí. 

¿Su debut enfrentando al público fue en el exterior?

Sí, en Colombia. Estaba de vacaciones y me quedé un tiempo largo. Ahí tuve que salir al escenario yo solo con la guitarra y defenderme con la leonera enfrente. Fue en Barranquilla, en un local chico y con unas 50 personas. Después, en Medellín, la cantidad de gente era grande, tenía a una tribuna mirándome de frente. 

¿Cuándo volvió a la Argentina?

Con la guerra de Malvinas, volví y seguí con la música. Ingresé a ‘El Reloj’, un grupo de rock, pero como manager. Igual tocaba en los ensayos. Ahí aprendí mucho, y conocí a uno de los mejores violeros que dio el rock argentino. Willy Gálvez. Extraordinario. Me contagió esa cosa de hacer las cosas bien y buscar la perfección.

Puro sentimiento tanguero

¿Cuándo se pasó al tango?

En 1985 dejé la fusión para hacer tango. La primera vez fue en el Ateneo San Rafael, y me di cuenta que me di cuenta de que yo era tango, pensaba en términos de tango, mi forma de sentir era tanguera. Me crie escuchando a Gardel en la radio, me emocionaba y hasta de muy chiquito me peinaba con gomina como Carlitos. Le cantaba a mi viejo ‘Mi Buenos Aires querido’, que estaba de moda. Lo curioso es que nunca grabé ese tema. Si se lo canté otra vez a mi papá cuando cumplió 80 años.

Voz fuerte, sentimiento tanguero. El «Chino Barbieri», cuarenta años con la música. (Foto: Liliana Vázquez Ph).

Además de dar shows presenciales y de tener su canal de Youtube, tiene cerca de una decena de CDs grabados.

Sí, en realidad distribuidos hay siete. Otros, los iniciales, están en proceso porque están grabados en cintas o casetes y es complicado el tema de la masterización y restauración. Uno de ellos es ‘Astor’, de 1989, tengo celosamente guardado el original. Tengo mucho material original de esos primeros años, entre ellos un tema que grabé con Domingo Cura, un orgullo para mí. Calculo que este año terminaré de limpiar, remozar y agregar lo que falte. En total, son diez los discos. 

¿Qué porcentaje de letras escritas por usted hay en tu repertorio?

En ‘Sueño Argentino‘, grabado en 2010, todos los temas son míos. En ‘Código de barra’, de 2014, hay algunos temas propios. Me gusta escribir, tengo publicado dos libros: ‘Desde el nido de un gorrión’, que tiene muchos puntos en común con la música, el tango y se porteño, y otro, junto a la licenciada Jereb, sobre Patología. Y escribí muchos editoriales para programas de radio, con temática social, política y económica.

¿Sigue escribiendo?

Debo admitir que últimamente estoy medio vagoneta para escribir. Estoy más musiquero que letrista, toco guitarra, piano, hago percusión… Me gusta componer con los instrumentos, pero no me considero un instrumentista. Lo mío es la voz. 

Tocó mucho en auditorios, salas, teatros, casas de provincia y también en el extranjero. ¿Cuáles lo marcaron más?

Toqué mucho, en distintos escenarios, fueron muchos años. En París, en “Le 17”, en la rue Magenta, toqué una semana completa. En Roma di el recital más largo de mi carrera: 4 horas, empecé con tangos y a lo último ya no tenía más repertorio, y canté temas de Charly García, a pedido del público, ya que había muchos latinoamericanos. En Ámsterdam, acompañado por el guitarrista argentino Hernán Ruiz, que está radicado en Holanda desde hace muchos años, tocamos tres horas. 

Marcelo Chino Barbieri, en una de sus giras europeas. (Foto: Facebook).

 Cavern Club, la cuna de los Beatles

Otro escenario donde tocó en Europa fue el mítico Cavern Club, donde los Beatles hicieron sus presentaciones iniciales. ¿Cómo llegó ahí y cómo fue la experiencia?

Para mí fue extraordinario por el lugar, e impensado porque no estaba previsto para nada. Fui como uno más, a tomar un café y escuchar música en ese sitio legendario. Había un tipo tocando temas de los Beatles, de los años 50, en el escenario, y presentando a otras bandas. En un descanso bajó, charló un ratito conmigo y cuando se enteró de que soy músico me dijo: «En 10 minutos». Me quedé paralizado. Subí y canté dos tangos y después un tema de los Beatles. No hace falta aclarar que ese día fue uno de los más felices de mi vida. 

Barbieri y la música en tiempos de pandemia

Los artistas, en sus diversas vertientes, estuvieron entre los más perjudicados durante el período de cuarentena por la pandemia de coronavirus. ¿Cómo lo llevó?

Tuve que aprender a moverme en otro ámbito. Di recitales, desde mi casa, por Facebook, algo totalmente novedoso para mí. Es un poco más frío que estar en un escenario, pero la gente le puso onda y salió bien. El ciclo duró casi un año, toqué mucho tango y también meché con folklore latinoamericano, blues, y versiones de los Beatles.

Una experiencia muy diferente.

Era raro no tener público enfrente, estar yo solo, con la guitarra, frente a la camarita de la notebook, buscando la mejor acústica. Me ponía nervioso, algo que no me pasa en el escenario. Llamé a este ciclo ‘Abrazos Musicales’ y terminaba mandando un abrazo virtual. Fue doloroso no poder abrazarnos como antes, ese gesto de decir estoy con vos, te acompaño. Pienso que los músicos tuvimos mucho que ver en sobrellevar la pandemia. Fito Páez, Pedro Aznar y tantos otros que tocaban sin cobrar. 

Las cuatro décadas de recorrido musical del Chino Barbieri generaron su último CD. (Foto: Facebook).

All Boys, su corazón futbolístico

Barbieri es hincha de All Boys, inclusive en una época fue dirigente del club de Floresta, que actualmente compite en Primera Nacional. «Soy fanático, como lo eran mi abuelo, mi viejo, mis hermanos. Todo tiene que ver con All Boys, mi visión de cancha, de fútbol, de país. Sin embargo, nunca le hice un tema, no me salió nada genuinamente que pudiera representar lo que yo siento por All Boys. Tal vez deba ser así, a veces no podemos plasmar ese sentimiento en algo que sea tan importante para nosotros». 

Barbieri fue directivo de All Boys, a mediados de la década del 90. En la foto, entrega un premio al goleador Gustavo Bartelt (Foto: Facebook).